¡Vaya papelón del Pucela en el Bernabéu!
El equipo de Pacheta vuelve a mostrar una inferioridad muy preocupante ante un Real Madrid que no tiraba tanto desde el año 2012.
¡Vaya papelón! El Real Valladolid sigue generando preocupantes sensaciones a domicilio. Si en Elche, Pamplona, Vigo o Bilbao los pucelanos no compitieron, en el Santiago Bernabéu los blanquivioletas mostraron una escandalosa falta de fútbol y amor propio. En deporte se puede perder en cualquier escenario, pero la ternura, la endeblez de los de Pacheta, fue impropia de Primera División, categoría que cada día más parece que se le queda grande al actual equipo pucelano.
Seguro que, a partir de hoy, se escuchará desde el José Zorrilla la cantinela de que lo importante es el partido ante el Mallorca y será verdad, pero lo cierto es que la imagen mostrada, el hecho de arrastrar la historia de un club casi centenario, merece una reflexión muy profunda. Los merengues dieron minutos a Vallejo, Hazard y Odriozola y, por momentos, pensé que también entrarían Gravesen o Butragueño, como muestra de la nula resistencia que mostró el equipo pucelano. Pudo adelantarse el equipo de Pacheta, pero el “momento” no acompañó y entonces, con el primer gol local, se terminó el encuentro. Demasiada poca resistencia para jugar en Primera.
El cambio de dibujo de Pacheta no ofreció nada al Real Valladolid, con centrales superados y laterales montados, con medioscentros perdidos y delanteros desaparecidos. No se pueden ir de rositas los jugadores que parecen no entender que no sólo manchan la imagen del club, que ya es grave, sino la propia. Pasarán a la historia como los futbolistas de la goleada del 6-0 ante un Real Madrid que jugó en segunda marcha. Bien haría el técnico, el club y los jugadores en darse cuenta de que los blanquivioletas son un equipo limitado que tiene que pelear por la permanencia no encajando y aprovechando sus oportunidades. Este modelo no vale para Primera. Los merengues, como muchos otros, batieron récords contra el Pucela. No tiraban tanto desde hace 11 años. Lo demás es engañarse y nos lleva al abismo. Mal día para ser blanquivioleta en domingo de Ramos, esperemos que el próximo sea de Resurrección.