‘Sandokán’, un premio a la lucha
El Ateneo de Cádiz le ha nombrado Gaditano del Año, tras superar un trasplante en octubre. “Lo que parecía un tumor, era lo que me quedaba de hígado”, reconoció
Harán falta muchos más premios para devolverle a Juan José Jiménez ‘Sandokán’ (Cádiz, 65 años), al menos, un pellizco de toda la inspiración que está sembrando; pero este es un comienzo. El Ateneo Literario, Artístico y Científico de Cádiz lo ha nombrado Gaditano del Año 2022 en el área ‘deportiva’, un reconocimiento a su enorme lucha por la vida tras superar un trasplante de hígado en octubre. “Lo que parecía un tumor, era lo que me quedaba de hígado”, dijo el ex de Cádiz y Real Madrid, en una emocionante carta de agradecimientos tras superar la operación. “He vuelto a nacer”, señaló.
Porque su pesadilla empezó hace pocos meses y tuvo un donante anónimo como héroe. En una carta abierta, rompió en agradecimientos: “GRACIAS. [...] A todas las personas que de una u otra forma han contribuido a que yo vuelva a nacer. De manera especial a la doctora Pilar Barrera; a los cirujanos, doctores Briceño, Ciria y Gómez; a todo el grupo de Enfermería y en especial a Verónica y Maribel; y al cirujano de UCI, doctor Juan Carlos del Pozo. Pero extensible a todo el personal del centro hospitalario de Córdoba, desde los celadores y limpiadoras, hasta el personal de administración. Mi agradecimiento eterno”.
Nacer en plena vida
‘Sandokán’ estuvo meses ingresado, esperando un trasplante que no llegaba. Hasta que apareció un salvador anónimo. Las primeras 48 horas tras la intervención fueron cruciales y las superó de manera satisfactoria. Su trasplante de hígado, ya se puede decir con alegría, ha sido un éxito. Es el punto y final a una dura lucha que el Ateneo de Cádiz, ahora, ha querido premiar con su insignia anual. “Todas las muestras de cariño que estoy recibiendo... me hacen sentirme muy querido. Nunca pude imaginar que tanto”, confesó.
Un mote y un regate
El apodo recibió su bautismo en Cádiz, donde empezó su carrera. Y el resumen es simple: por su parecido físico. Pelo largo, barba frondosa... y guasa. Una mezcla que hizo que se viese su semejanza con la del famoso “príncipe malayo de sangre real”. Ahí es nada. Y nunca más fue Juan José Jiménez, el lateral derecho; sino ‘Sandokán’. Jugó en el Cádiz hasta el verano de 1985, cuando lo fichó el Madrid. La historia tiene su miga: “Terminó un Atlético de Madrid-Cádiz y me subí al autobús para volverme con el equipo. El presidente vino y me dijo que tenía que quedarme porque teníamos puente aéreo a Barcelona; estaban interesados en mí. Cuando estábamos cenando, me comentó que el Madrid también quería hablar conmigo y no lo dudé. Yo quería irme al Madrid”.
Allí coincidió con Del Bosque, Santillana, Juanito, Gallego y Stielike, entre otros, con Di Stéfano ejerciendo de entrenador. Su etapa en el Madrid dio para mucho, pero el regate que le hizo Maradona, en la ida de la final de Copa de la Liga de 1983, le lleva ‘persiguiendo’ muchos años. El argentino cazó el balón, encaró a Agustín... y lo regateó. Ya a portería vacía, apareció ‘Sandokán’, que se lanzó con todo a intentar tapar el disparo in extremis y se encontró con un recorte extra, que marcó a placer. En su segada, ‘Sandokán’ se golpeó la entrepierna con el poste, una imagen que dio la vuelta al mundo.
¿Y cuál es su enmienda? Algo tan puro como la nobleza. “Es que, a diferencia de otros, yo no fui a romperle las piernas a Maradona; sino que busqué la pelota. He de decir que tras esa jugada he vivido muchas más, pero no se les ha dado tanta importancia porque no eran con Diego. Con respecto a lo del poste, no me di en mis partes, porque puse la mano. De hecho, me levanté tranquilamente. Si no... ¡No me hubiera levantado!”, dijo. Tras el Madrid, volvió a Cádiz, donde jugó hasta retirarse en 1991. Allí es un ídolo y, ahora también, Gaditano del Año.