El Oviedo de Paunovic quiere ser una roca en Primera
La imagen del triangular ante Génova y Villarreal incide en la idea de formar un equipo sólido y trabajado.
Dejó buenas sensaciones el Oviedo en su estreno como equipo de Primera ante su gente. Fue un triangular, una celebración especial que tenía como objetivo festejar los 100 años de historia del club y de la mano de los azules llegaron dos rivales especiales. El Génova como guiño a la única participación de los azules en competición europea, la UEFA del 92, y el Villarreal, el nexo más evidente con Santi Cazorla, símbolo que fue homenajeado. Pero al margen de los festejos, el triangular sirvió para poner en práctica todo lo ensayado en El Requexón en estas primeras semanas de entrenamientos y ver por dónde pueden ir los tiros del Oviedo de Paunovic.
Y se vio un Oviedo muy en la línea de lo que pretende el serbio en el año del regreso a la máxima competición de los azules, han pasado 24 años ya. Es decir, un equipo sólido y trabajador, pero que cuando junta sus hombres de talento en el medio del campo hacia adelante puede crear daño a los rivales.
Un sistema definido
Paunovic volvió a apostar por el 4-2-3-1 como sistema de partida, como se vio también en el duelo ante el Getafe de Las Rozas. El dubujo podría variar dependiendo de la elección de los jugadores del medio del campo a un 4-3-3 con un pivote posicional más definido, como sería el caso de Kwasi Sibo.
Otra vez volvió a dejar buenas sensaciones Alberto Reina en ese doble pivote. A pesar de que el ex del Mirandés brilló en Anduva en posiciones más adelantadas, Paunovic parece tenerle reservado un sitio en el doble centro del campo y el andaluz responde con buenas prestaciones.
Lo que no se vio ni ante Génova ni Villarreal es la opción de formar con dos delanteros arriba. Lo hizo en teoría en el segundo choque cuando Álex Forés y Salomón Rondón compartieron vanguardia, pero el primero se orientó a la banda derecha y el venezolano actuó como punta.
Sin goles en contra
Seguramente, el dato más importante de los dos medios partidos es que el Oviedo no encajó ningún gol, una seña de identidad que ya lució en el tramo final del pasado curso y que acabó con el Oviedo de Paunovic ascendiendo a Primera División.
Congtra el Gefate, el equipo a pesar de recibir ocasiones dejó buenas sensaciones atrás, y contra el Génova y el Villarreal la mejoría fue más evidente. Una intervecnión de Aarón a chut de Aarón Martín y otra buena parada de Moldovan contra el Villarreal fueron las dos únicas acciones en las que la meta azul estuvo en epeligro.
Más piezas por llegar
Hay que tener en cuenta que Paunovic trabaja con la base del año pero que aún quedan varios futholistas por integrarse en la rutina, sobre todo los llamados a marcar diferencias. De todas las operaciones en marcha, la de Maksimovic, procedente del Panathinaikos, parece la más inminente.
Además, los de la capital del Principado siguen esperando por Luka Jovic y se posicionan bien en la pugna por hacerse con Oriol Romeu. Un central, un extremo y un lateral zurdo (gusta Sanisu) son otras posiciones que contarán con otro integrante en la plantilla.