El álbum de fotos de los líos de Cömert
El suizo suma la fotografía ondeando un banderín en Orriols y la del posterior botellazo que recibió a la de la pelea en el banquillo de Pucela y a las del incidente de Vinicius en Mestalla.
Eray Cömert lleva en España tres años y medio (aunque uno se lo pasó en Francia jugando en el Nantes). En este tiempo, además de 73 partidos (45 con el Valencia y 28 con el Real Valladolid), ha sido protagonista directo o indirecto de tres lances que nada tienen que ver con lo deportivo. El último el pasado domingo, cuando en la efervescencia de la celebración por la victoria del Valencia en el derbi contra el Levante tuvo la ocurrencia de coger un banderín de córner, enfundarle su camiseta y ondearlo como bandera delante de la afición del Valencia.
Ese gesto, según valoración de LaLiga, “provocó una situación de tensión con miembros del cuerpo técnico, jugadores y aficionados locales”, un comentario que puede sentar precedente si Competición o Antiviolencia toma cartas en el asunto y castigan a Cömert en calidad de instigador de los incidentes que acontecieron en Orriols: la tangana y el lanzamiento de objetos, entre ellos una botella que impactó en el propio Cömert.
Cömert dejó claro dentro y fuera del vestuario que su intención nunca fue la de provocar nada ni menospreciar a los aficionados y profesionales del Levante. Pero LaLiga, con petición del Levante UD entre medias, amplió el escrito que presenta a Competición y Antiviolencia tras cada jornada sobre incidentes en los partidos detallando el gesto del central suizo. Sea como fuere, Cömert vuelve a salir en la ‘foto’ de los líos, añadiendo a su álbum particular la suya levantando el banderín y la de la botella (“con tapón”, como matizó LaLiga) impactando en su pecho cuando se retiraba con cara de ‘la que se ha montado’ hacia los vestuarios del Ciutat de València, un botellazo que, todo sea dicho, aguantó sin teatralidad ni reproches que bien pudieran haber caldeado más el ambiente del polémico final del derbi.
Lo dicho, Cömert amplía su álbum de fotografías de líos, que inauguró en mayo de 2023 en el partido en el que Vinicius fue víctima de insultos racistas desde la grada (cuyos culpables fueron identificados con premura, juzgados y castigados). Cömert también fue protagonista indirecto, aunque sobra decir que en ningún caso tuvo culpa alguna en el comportamiento incívico de los tres aficionados que fueron identificados. Pero los insultos que escuchó y denunció Vinicius llegaron en el minuto 70, cuando el partido se había interrumpido por frenar Cömert una entrada en el área del propio brasileño lanzándole a los pies un segundo balón que había entrado al terreno de juego desde la grada. Esa picardía de Cömert generó una tangana entre jugadores del Valencia y el Real Madrid en el área y en ese instante fue cuando Vinicius escuchó y vio los gestos de “mono”.
Cömert fue uno de los futbolistas del Valencia que intermediaron con la grada y con el propio Vinicius durante los seis minutos que estuvo el juego interrumpido en ese partido. De ahí que Cömert, como también Gayà y Cenk, que estaban cerca de la acción, aparezcan en la mayoría de las fotografías que dieron la vuelta al mundo, las del instante en el que Vinicius señala con el dedo a uno de los aficionados situados en la grada de detrás de la portería de Mestalla. De hecho, el rostro de Cömert aparecía en primer plano en la pantalla gigante del escenario de la Gala del Balón de Oro en la que se premió a Vinicius por su lucha contra el racismo, otra imagen que dio la vuelta al mundo y por la que protestó el Valencia, dado que era víctima colateral del comportamiento de terceros a los que identificó y sancionó de inmediato y que dañaba su imagen.
El álbum de fotografías de líos lo completó Cömert en Valladolid. Esta vez sin comerlo ni beberlo. Digamos que estuvo en el lugar y momento equivocados. Hablamos de la pelea que mantuvieron en el banquillo de Pucela en abril de 2025 Luis Pérez y Juan Latasa, cuando el primero golpeó al segundo con Cömert de por medio entre ambos.
El suizo volvía a estar en el centro de la imagen y de la polémica, sin otro afán que intermediar entre sus compañeros y poner paz en ese momento de tensión. De hecho la presencia de Cómert, que frenó con su cuerpo y sujetó con los brazos a Luis Pérez, suavizó el impacto de los golpes y evitó que la pelea pasara a mayores. Pero si, ahí estuvo también Cömert, como en la fotografía con Vinicius u ondeando el banderín de córner en Orriols, un Cömert del que por cierto hablan maravillas todos los que han compartido vestuario con él.
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí