Finalizado
Atlético Madrileño - Hércules

Al Atlético se le va la cabeza

El equipo rojiblanco suma su quinto pinchazo seguido en Alcalá. El Sabadell ya está a cinco y aprietan Europa y y Eldense. Muchas ocasiones sin éxito.

JESUS ALVAREZ ORIHUELA
Redactor en la sección del Atlético de Madrid
Nacido en Madrid, desde niño ha vivido en torno a un balón de fútbol. Pisó por primera vez AS en en verano de 2014 y nunca se fue. Ha ido conociendo las diferentes secciones del periódico. Graduado en periodismo, cubre la actualidad del Atlético de Madrid y todo aquello vinculado al club rojiblanco: partido, viajes, entrenamientos, actos...
Actualizado a

El ascenso se escapa en Alcalá. Lo que un día fue fortín ahora es un sumidero de puntos. Cinco partidos seguidos sin triunfo local, cuatro empates y solo tres goles rojiblancos. El año 2026 se le está haciendo largo al equipo de Torres y apenas acaba de comenzar. Concentró ocasiones contra el Hércules, pero volvió a demostrar que no es el mismo equipo que hace no tanto lideraba la competición. Su dependencia de los goles de Arnau Ortiz se ha visto penalizada con el bajón en la definición de su Pichichi. El Sabadell ya está a cinco puntos por encima... Y el Europa y el Eldense solo uno por detrás.

El Atlético comenzó con ganas de hacer daño por las bandas y el piloto de Rayane encendido en la mediapunta. El propio 10 tuvo la primera gran ocasión del partido. Recibió entre líneas, giró, regateó y acabó con un zurdazo que repelió Blazic. Rayane estaba con ganas de celebrar su renovación hasta 2029 y agitó de nuevo su varita con un fantástico pase que no controló bien Llorente cuando podía quedar mano a mano.

Los pupilos de Torres parecían de vuelta a su ritmo y martillo de mitad de la primera vuelta, cuando los partidos se sumaban de tres y el Madrileño era una roca en casa. Con Iker Luque revitalizado y eléctrico en la derecha. Dejando grandes controles, aunque sin acertar en la definición en el mano a mano. La primera parte corría, el gol no llegaba y la paciencia se perdía. Incluso tendría una última clarísima antes del descanso. El centro que se cerraba de Perovic, no podía rematar Javi Serrano y el palo salvaba al Hércules, que además veía como el remate en el rechace de Boñar se iba por encima del larguero. Un Javi Serrano que, por cierto, se llevaba una amarilla en la primera mitad totalmente surrealista. No estaba ni cerca de tocar a un Roger lesionado en un mal apoyo.

La sensación era que el cántaro se acabaría rompiendo en algún momento. Los huecos seguían existiendo en el inicio de la segunda mitad y la luz de Rayane encontraba solo a Arnau dentro del área. Pero este Atleti no es el de entonces. Esa ocasión tan propicia para la diestra del Pichichi hubiese sido gol sí o sí hace meses. Pero ahora nada sale. El bote previo, la posición del pie, la potencia del golpeo... siempre es cruz. Y su remate se marchó muy desviado. Y con él se apagaron las luces.

El Hércules se comenzó a apoderar de la posesión. A que los minutos corriesen y nada pasase. Sin ocasiones, sin acercamientos en las áreas. Y un Atlético que se replegaba como si esa ocasión fallada fuese una herida que había entumecido a todo el equipo. Refugiado en su campo, sin salir a la contra. Un quiero y no puedo. Ya se jugaba a lo que querían los visitantes. Manejaron los tiempos y el partido llegó a su fin sin que nadie lo desequilibrase. Y sin que el Hércules sufriese en más de media hora antes del pitido. Al Atlético se le va la cabeza... y nadie es capaz de remediarlo.

¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

Etiquetado en: