El profe noruego que vence a Guardiola, Mourinho o Simeone
Con el cartel de ‘underdog’ a medio quitar en Europa, el Bodo/Glimt es la sensación noruega de Champions. Knutsen, que ejerció de profesor de Primaria durante años, es la gran figura.
Aunque el sol apenas aparece unos 40 minutos de media entre principios de diciembre y el inicio del nuevo año, Bodo reluce en este invierno más que nunca. Al menos, en el mundo del fútbol. El Bodo/Glimt ya no solo domina Noruega, siendo esto ya una gesta considerable, ahora también derriba gigantes en Europa. El equipo del Círculo Polar Ártico está haciendo crecer su leyenda en el escenario más grande del fútbol mundial.
Tras haber destacado en Conference League y en Europa League, su trayectoria en este tramo de Champions es de leyenda: 2-2 en Dortmund, victoria 3-1 ante el Manchester City, 1-2 en el Metropolitano y un 3-1 en casa ante el Inter en la ida del playoff. El partido del Meazza es una cita histórica para el fútbol noruego, pero también para el balompié mundial, que mira con atención y admiración al último ‘underdog’ nórdico. Uno que se ha transformado en un ‘matagigantes’.
Sin pisar el césped artificial del fortín noruego, el hombre clave de este club no es otro que Kjetil Knutsen, un profesor de Educación Primaria que ha ganado cuatro ligas noruegas en los últimos seis años y lleva dadas varias lecciones a los equipos y entrenadores más grandes del continente.
Su ascenso a rey de Noruega
Mientras compaginaba el fútbol con su carrera de profesor de colegio (ejerció durante 15 años), Knutsen empezó desde abajo: la quinta categoría noruega. El TIL Hovding, donde entrenó en categorías inferiores, fue su primer equipo como entrenador jefe de la plantilla senior y su primera gesta. Antes de marcharse al Brann, el equipo ya había ascendido dos divisiones. El Bodo no llegó hasta 2017. Previo paso por Fyllingsdalen y Asane, donde fue cortado dirigiendo ya en Segunda División, el de Arna se unió al staff de Aasmund Bjorkan, por entonces jefe del banquillo en el Bodo/Glimt.
Fue precisamente Bjorkan quien tomó la decisión más importante de su carrera y, prácticamente, de la historia de este club norteño. Él ascendió a director deportivo y depositó toda su confianza en Kjetil como nuevo entrenador del primer equipo. No se puede decir, precisamente, que se equivocara. El míster cogió el club en 2018, recién ascendido a Eliteserien, y salvó la categoría. En 2019, acabó subcampeón y solo el Milan pudo evitar su billete a la Europa League. En 2020, llegaría la primera Liga noruega. Esto no quedó en un milagro aislado a lo Leicester, más bien se formó una nueva dinastía. El Bodo/Glimt pasó a ser el gran dominador de la competición repitiendo en 2021. En 2023 y 2024, repitió reinado de manera ininterrumpida. Solo el Molde, con más autoridad (+18 puntos), le quitó el trono en 2022 y el Viking, por apenas un punto, se lo arrebató este 2025. En paralelo, el club amarillo, que sí había jugado algunas ediciones de la Recopa décadas atrás, también se hacía un nombre en Europa.
Tras Mou, Pep y Simeone, le toca al Inter
Su papel en Noruega es sobresaliente, pero aún más lo es en Europa. Aquí no es rey, pero se le ha dado más que bien dar malas noches a la más alta nobleza del fútbol continental en su escalada de Conference a Champions League. En la tercera competición europea le infligió a Mourinho la peor derrota de su carrera (6-1) provocando la ira del portugués contra su plantilla. “Hay una enorme diferencia entre 12-13 jugadores y el resto”, aseguró públicamente. Dentro del vestuario, según los medios italianos, fue a peor y tuvo consecuencias: la plantilla entrenó aquel viernes por la mañana pese a llegar de madrugada de Noruega y tuvo una concentración en Trigoria hasta el partido siguiente ante el Nápoles. La Roma volvería a perder por segunda vez en Bodo esa misma campaña (2-1) en cuartos de final de la Conference, pero Mourinho firmó su ‘vendetta’ con un 0-4 en Roma y levantando el trofeo en aquel 2022.
Estos partidos son dos de los highlights de una trayectoria de ensueño hasta llegar a tumbar a los grandes de la Champions League. Tras varios pasos posteriores más discretos por las dos competiciones ‘menores’ de UEFA, la temporada pasada avisaron de que eran capaces de todo en la Europa League eliminando a Twente, Olympiacos y Lazio. Fue el Tottenham, ya en semifinales, el que apeó al equipo del pueblo. Del noruego, claro, y también de los amigos del éxito de los más pequeños. Este año, en Champions, Knutsen batió a Guardiola y también complicó al Atlético de Simeone, que perdió en el Metropolitano ante los noruegos. Una nueva gesta amarilla les complicó el llegar al top-8. “Sé lo buen equipo que son. No los subestimé”, aseguró el catalán tras caer en Bodo. El equipo sorpresa ya no lo es tanto, pero eso no evita sus gestas.
El frío trabaja a su favor y también el césped artificial ‘plantado’ en el Aspmyra Stadion, su pequeño fortín (8.270 espectadores), pero su fútbol está lejos de basarse en una propuesta ultradefensiva apoyada en estos dos elementos que siempre complican a los visitantes. Con un fútbol muy dinámico y propositivo, suma los mismos goles esta Champions League que Tottenham o Chelsea (17) y uno más que el Inter, el próximo gigante que Kjetil Knutsen quiere añadir a su catálogo de gestas.
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