Martín Posse: "Me gustaría repetir la experiencia de 2000"
"Fue un momento precioso que yo tuve la oportunidad de vivir. Me encantaría volver a repetir aquella experiencia porque sé como lo vive la gente, que es algo que pasa a la historia del club y que significa mucho".
El media punta Martín Andrés Posse, a quien una elongación en la pierna derecha va a impedir jugar en la final de Copa, aseguró que espera que el Espanyol logre la victoria ante el Zaragoza este miércoles para revivir las sensaciones que tuvo después de conquistar el torneo el 27 de mayo de 2000 ante el Atlético de Madrid en Mestalla.
El hispano-argentino, uno de los jugadores más veteranos de la plantilla, comento que está "tranquilo con vistas a la final del miércoles" y trata de "transmitirlo al grupo". "Es un partido bonito, para disfrutar aunque hay mucha tensión y nerviosismo", añadió el futbolista, quien enumeró una lista de consejos a sus compañeros más jóvenes.
"El consejo que puedo dar a los chicos es que no les traicionen los nervios y que utilicen la presión y la tensión del partido para estar concentrados y que disfruten al máximo de la previa, de la final porque es un partido totalmente distinto a los que uno vive en la carrera. Es para disfrutar", explicó.
Posse reconoció que la "ansiedad" puede pasar factura en algunos momentos, aunque recordó que puede ser beneficioso para el equipo. "El ambiente te lleva a estar tensionado, a estar metido. Tiene su parte positiva y habría que utilizarlo en nuestro favor y evitar que nos traicionen los nervios", recomendó.
Pese a que las trayectorias de los equipos son totalmente distintas, el campeón de Copa del 2000 no cree que haya "un favorito porque es un partido distinto. Todo el mundo quiere ganar, todo el mundo quiere llegar al máximo". El españolista recordó que el miércoles estarán "representando a mucha gente, que puede ponerse muy contenta en caso de la victoria".
Posse no podrá jugar, pero en caso de que sus compañeros logren el título pasará a la historia porque contará en su palmarés con dos títulos de Copa. "Sería fantástico ganar la segunda Copa con el Espanyol porque yo tendría en mi palmarés dos de las cuatro que ha logrado el club a lo largo de su historia. En aquella Copa fui mucho más partícipe y me sentí mucho más protagonista, pero ahora no tanto", puntualizó.
Sin embargo, el jugador acata su situación en el equipo y tiene muy claras que funciones le tocan desempeñar: "Ahora me toca estar en el otro lado y me toca ayudar desde la experiencia y con toda la ilusión del mundo a mis compañeros para que el equipo salga tranquilo y se pueda lograr la victoria".
El hispano-argentino, pese a la intranquilidad que se respira por la clasificación del equipo, está convencido de que un triunfo este miércoles reportará mucha confianza al equipo para solucionar su delicada situación en la Liga.
"Ojalá que al ganarla nos dé ese ánimo y tranquilidad para el tramo final de temporada y que nos dé la confianza para amarrar cuanto antes la permanencia. Una victoria en una final te da muchos ánimos y energías para estar mucho mejor", concluyó.