Espantada de Anthony Edwards
El escolta se marcha del banquillo tras ser sustituido junto al resto del quinteto de los Wolves a 7 minutos del final y con su equipo 29 abajo.
Hay marejada en Minnesota. Los Timberwolves, uno de los equipos más inestables de la NBA, capaces de ganar con todas las de la ley a cualquiera cualquier noche, incluidos los Thunder, lo mismo que desconectarse en mitad de un partido y mandarlo todo por la borda, han tenido uno de estos últimos días en Atlanta, donde han perdido 126-102. Tenían la oportunidad de adelantar a los Lakers y empatar con Houston Rockets en la cuarta plaza de la Conferencia Oeste. Tenían enfrente a un equipo que no ganaba desde el 14 de diciembre. Siete derrotas seguidas contemplaban a los Hawks, que rompieron su racha a lo grande.
El regreso de Kristaps Porzingis después de 10 partidos fuera fue una de las claves. Saliendo desde el banquillo, el letón sumó 16 puntos en 17 minutos. Aunque la estrella fue una vez más una de las sensaciones de la temporada en Estados Unidos. El alero ha explotado definitivamente en su quinta temporada en la NBA y va directo a disputar su primer All Star. Esta noche, ante los Wolves, nueva exhibición: 34 puntos con un 68,2% en tiros de campo, 10 rebotes y 6 asistencias. Ha acabado diciembre promediando 25,8 puntos, 11,2 rebotes y 10,1 asistencias, lo que le convierte en el séptimo jugador en la historia de la liga en hacer algo así en un mes natural. Los nombres que le acompañan en la lista son de quitar el hipo: Oscar Robertson (7 veces), Russell Westbrook y Nikola Jokic (6), Luka Doncic (3), Wilt Chamberlain y LeBron James (1). en La clave del encuentro estuvo en el segundo cuarto. Ahí se rompió el partido con un parcial de 37-23 a favor de los locales, que se fueron al descanso 21 arriba. Una desventaja que Minnesota nunca estuvo en disposición de recuperar.
Tan decidida estaba la cosa que Chris Finch, entrenador visitante, decidió sentar de golpe a su quinteto titular cuando quedaban casi 8 minutos de partido. Ahí se produjo la imagen del partido. Finch pidió tiempo muerto, anunció a sus jugadores que cambiaba el equipo por completo y a Anthony Edwards no le sentó nada bien la decisión. La estrella de los Wolves, que llevaba en ese momento 30 puntos en 33 minutos, tiró una toalla contra el suelo y se marchó del banquillo camino de los vestuarios. No se le volvió a ver en la cancha y no quiso hablar con los medios después del encuentro.
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Quien sí lo hizo fue su entrenador: “Obviamente estaba frustrado con el desempeño del equipo y con razón, pero tendría que haberse quedado en la cancha y animar a su equipo”. Edwards, que fue expulsado el día de Navidad durante la prórroga de la derrota de su equipo en Denver por protestar, es originario de Atlanta y sus familiares y amigos habían acudido al pabellón a verle. Un problema inesperado que tendrán que resolver internamente lo antes posible si no quieren que la bola se haga más grande.
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