Y al tercer partido resucitó
El Movistar Estudiantes gana al Cartagena en un partido que se complicaron demasiado en la recta final. Soberbio Granger con 21 puntos; importante Nwogbo.
El Movistar Estudiantes afrontaba su enésimo mal momento en esta temporada de subidas y bajas. No solo por resultados, dos derrotas fuera, sino por cómo se habían dado esas derrotas, con muchos fallos tontos en Cantabria y la falta de compromiso durante toda la primera parte en Alicante. Una actitud que hizo levantar la voz a Toni Ten. Impropio para jugadores que llevan el escudo del Estu. Eso vino a decir el entrenador.
Así que el Cartagena era una prueba de fuego. Y lo sacó (90-84) ante un rival complejo, en la parte baja de la tabla, pero en crecimiento y que creyó en el triunfo a falta de poco menos de dos minutos cuando empató a 84. La fe mueve montañas. Pero chocaron con la realidad, con un monstruoso Jayson Granger, que se disparó hasta los 21 puntos (5 de 9 de tres), 6 rebotes y 5 asistencias para 29 de valoración.
Buen partido de Garino y, sobre todo, de Nwogbo. El estadounidense se fue hasta los 11 puntos, seis claves en el despertar colegial del segundo cuarto, y buena defensa sobre Faverani. Este emparejamiento pareció motivarlo. El crack brasileño se marchó hasta los 14 puntos, los mismos que un insistente Polynice.
De menos a más para cerrar el primer tiempo con muy buen sabor de boca. El Estudiantes no entró bien al partido. Frío, superado por su rival. Por actitud. Por acierto del Cartagena (5 de 9 de tres). Era desbordado por un contrincante que movía bien con y sin balón, y que encontraba buenas situaciones para el lanzamiento liberado. Faverani se hacía grande por dentro (9 puntos de un tipo con una calidad desbordante). Los colegiales no buscaban la zona y se autoexigían desde el perímetro. Solo Granger estaba fino: 3 de 4.
El Cartagena se hizo dueño del escenario con un parcial de 11-3 a caballo entre los dos primeros cuartos (25-31). Un triple de un excelente Rivera (7 tantos en apenas 9 minutos) puso el fin de la presencia visitante en pista en la primera mitad. Los colegiales aumentaron su esfuerzo defensivo. Presionaban la salida de balón y aumentaban el contacto. Nwogbo sacaba músculo delante de Faverani para 9 puntos y comenzar una remontada en la que Garino y Silverio asfixiaban la salida de balón cartaginense.
El Estu empezó a robar balones y a volar, y el parcial aumentó a la carrera hasta un 16-1 en los cinco minutos finales del primer tiempo. Al descanso, un sonriente 45-36. Los madrileños habían cortado su sangría defensiva al permitir solo 11 tantos de los murcianos.
A pesar de la pendiente, el Grupo Caesa no renunció al partido. Garuba enchufó dos triples nada más volver de vestuarios y Faverani seguía a su ritmo, lento pero seguro, y los estudiantiles daban una de cal y otra de arena: buenos ataques, despistes defensivos. Un poco de todo. Un triple de Salin colocaba el +12 (66-54). El Cartagena respondía (66-60) y los colegiales golpeaban duramente con un parcial de 8-0 para cerrar el tercer cuarto (74-60).
¿Todo finiquitado? No. Los colegiales trataron de jugar con los minutos y los minutos le comieron. Una técnica de Strumbis sobre Garuba y un triple lejano de Webster colocaba el empate a 84 a falta de 1:48 tras un parcial de 0-14. Hubo escalofríos en el Palacio hasta que Granger penetró, Webster erró y McGrew anotó tras rebote ofensivo el fallo de Nwogbo. Un día más taquicárdico en la casa colegial.
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