Casademont ZaragozaZAR
82
Surne BilbaoBLB
84
Finalizado
Liga Endesa | 19ª Jornada

Al Bilbao Basket todo le sale a pedir de boca

Tras un año de amarguras a domicilio, la tortilla ha dado la vuelta y el equipo de Ponsarnau colecciona alegrías.

JAVIER BELVER
Coordinador Delegación País Vasco
Coordinador en la delegación de País Vasco de Diario AS desde 2017. En 2008 entró en Diario AS como redactor de polideportivo y desde entonces es su casa. Le gusta tocar todos los palos, pero ahora está más centrado en realizar las crónicas del Athletic y el Bilbao Basket. Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Deusto.
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Ha habido partidos, un sinfín, en los que el Surne Bilbao Basket coleccionó muchísimos más méritos y se perdieron en el limbo de ese año de derrotas crueles a domicilio que cosechó el equipo durante un largo año. Se empeñaban en decir que eso no podía ser una mochila pesada, pero vaya que si lo era. A semejante tortura se unió un palizón del Valencia en Miribilla a comienzos de este 2026: -44. El proyecto se resquebrajaba, parecía que se despeñaba por la cuneta de la vulgaridad, Pero llegó el clic. Un pulsador mágico. A través de un partido de fe en Girona, otro más porque este equipo tiene el orgullo corriendo por sus venas. Eso lo cambió todo. Se acabó la negra racha y llegó la etapa del pasmo, el éxtasis. Nueve triunfos seguidos, seis de ellos en ACB, y tres fuera en la Liga. De no rascar bola fuera durante un año a embolsarse tres en un mes. ¡De locos! Récord absoluto de victorias concatenadas y a una de las siete que hasta ahora imperan en la competición doméstica. Llevan 11 en 19 partidos, toda la cosecha del año pasado. Y se acuestan octavos, en playoff, el average general se va arreglando de una manera gloriosa. Todo esto mientras se empieza a disparar la euforia por una nueva final europea. Y mira que el equipo está justito de salud, con dos lesionados y algunos efectivos pidiendo una tregua, el parón copero, pero cierran filas, aprietan los dientes y, desde el convencimiento y el trabajo infinito, superan todos los obstáculos.

Esto no solo va de inercias, pero influyen, son ese factor oculto que a veces inclina la balanza. Todo sale a pedir de boca. Los 200 seguidores bilbaínos que viajaron hasta Zaragoza ya ni se frotaron los ojos, porque lo que ven ha dejado de ser milagroso para caminar por la senda de la normalidad. Los detalles, esos elementos fugaces que tantas veces han regateado a los bilbaínos, ahora corren a su favor, hasta hay quien duda si la moneda que decanta los encuentros no tendrá dos caras en el caso de los ‘hombres de negro’, porque siempre acaba cayendo de ese lado. Resulta que Yusta es uno de los jugadores más estelares de la actual temporada y se cargó la responsabilidad absoluta de la derrota de los rojillos. Cometió un error impropio de su clase en un tirazo de crack desde siete metros de Jaworski, que acabó en un tres más uno. Ojo, esa personal llegaba después de una bandeja muy clara fallada por Joaquín Rodríguez que podría haber puesto el 77-75. De ahí se pasó al 75-79 por la muñeca del escolta norteamericano, a 2:24 para acabar.

Los nervios se adueñaron del Príncipe Felipe, pero en ese océano de tensión el Bilbao Basket no sufre, al contrario, hasta parece gozar dado su actual momento de forma. Ahí no quedó todo. A 16 segundos para acabar, tras una finta perfecta, Yusta tuvo un triple solo, liberado, y falló lo que podía haber sido el 85-83. Y el destino aún le tenía reservada otra puñalada: tras un tiro libre encestado de los dos de los que disponía Normantas, con 82-84, tuvo ocho segundos para cruzar toda la pista y erró la bandeja que otorgaba la prórroga. Muchas dudas, lo contrario que gente como Hlinason, que se aferró la ley del ex con un par de mates, uno partiendo desde lejos, que parecían de una fiera indómita en una pista que le trae recuerdos regulares. Él y Hilliard fueron las estrellas de un partido con claros y sombras, donde se impuso el que menos falló.

El Zaragoza se ha metido en un lío tras la victoria del Burgos, ya a dos triunfos. Fuera de Europa, este nuevo tropiezo deja a Jesús Ramírez muy tocado. Y eso que no se rindieron en ningún instante. Seguro que habrían cambiado el triunfo del miércoles al Aliaga Petkimspor en un intrascendente duelo de la Europe Cup por este choque. Washington traía aire nuevo y esas dichosas sensaciones se querían trasladar a la ACB. También animaba el regreso de Dubljevic. Pero nada sirvió para tumbar a un equipo bendecido por los dioses.

El Casademont empezó con inspiración, optimismo y una gran defensa, lo que le permitió abrir el marcador pasados casi 2 minutos con una canasta de Robinson que anticipaba el buen trabajo en la anotación del estadounidense. El Surne poco a poco empezó a hacerse con los mandos del encuentro, con Hilliard, Jaworski y Normantas destacados, para terminar el primer cuarto seis puntos arriba (13-19).

En la reanudación, los visitantes mantuvieron esa dinámica y pasado minuto y medio ya habían ampliado su distancia a nueve puntos con un triple lejano de Hilliard, pero Yusta replicó inmediatamente para fijar el 16-22. En este segundo periodo, y a pesar de un arranque dubitativo, los locales lograron limar distancias encontrando ritmo y espacios, liderados por Washington y un triple de Richardson que puso, con más de 7 minutos todavía por delante, el 23-26 en el electrónico.

El Casademont fue a más de la mano del ciclópeo Koumadje, que bloqueaba con cierta permisividad arbitral y rebañaba balones que luego anotaba casi sin querer. El equipo se mostró superior a su adversario, algo que les valió para voltear el marcador y adelantarse a los 17 minutos de partido con un gran triple de Rodríguez (35-32).

Ramírez puso a cinco abiertos y al Bilbao Basket le costaba defender esa estrategia. Había poca claridad en ataque y se realizaban tiros erráticos. Con solo 3,6 segundos pendientes antes del descanso, Yusta consiguió desde los tiros libres que los aragoneses llegaran vencedores al descanso (39-38) en un partido de ida y vuelta que, por lo visto hasta el momento, podía llevarse cualquiera de los dos.

Con 16 de valoración y 11 puntos, Robinson, que va a su bola pero ponía a bailar a Krampelj, estaba siendo la principal arma de Jesús Ramírez para plantar cara al Surne, que tenía a Hlinason (13 de valoración) y Hilliard (10 puntos) como estandartes. De hecho, éste fue el que volvió a adelantar a los vizcaínos desde el perímetro (43-45) a algo menos de tres minutos desde la reanudación, en un tercer período muy igualado.

Los maños endurecieron el partido y el Bilbao Basket empezó a cuidar más la pelota y bajar revoluciones. Un nuevo empate lo reventó Frey con el último cuarto recién empezado gracias a un triple de muchos quilates, para poner en aviso a los jugadores de Ramírez de que el Surne iba a ir con verdadera convicción a por el encuentro. Se vieron instantes con canastones. Con el reto de frenar al conjunto bilbaíno en plena expansión y en bonus con más de seis minutos y medio por jugar, al Casademont cada vez se le ponía más cuesta arriba el duelo.

Pero los rojillos mantuvieron la fe y Miguel González volvió a poner la igualada (73-73), para aumentar el suspense en el pabellón zaragozano. Bagayoko no tuvo buenas decisiones, aunque un mate suyo a una mano en alley-oop fue una delicia. Krampelj cometió errores de bulto en ambos lados de la pista en algo más de un minuto nefasto. Apareció Jaworski, al que extrañamente guardó Ponsarnau al final, y no lo hizo Yusta. Saben sufrir y pasar juntos los malos momentos para resurgir con otros muy buenos. Cómo se divierten en la agonía, su mejor aliada. La palabra derrota ha salido de su lenguaje. Este equipo ha personalizado un dicho que encumbra a los alemanes: el baloncesto es un deporte de cinco contra cinco en el que siempre gana el Bilbao Basket. Están tan en el cielo que si se lo proponen salen a cantar en el descanso de la Super Bowl.

Ramírez: “El final se ha decidido por detalles”

Jesús Ramírez ha considerado que el partido “se ha decidido por detalles” en un final muy apretado. Ha observado que el Surne ha estado “más metido” en el primer cuarto, aunque ha añadido que, a partir de entonces, su equipo ha encontrado “el ritmo” y “los espacios” a un adversario que, ha destacado, está jugando “muy bien defensivamente”.

Sobre la segunda parte del encuentro, ha considerado que el conjunto vizcaíno ha tenido la “ventaja” de acertar “muchos tiros difíciles”, mientras que el Casademont encontraba problemas como meterse en bonus en el minuto 2 del último cuarto. No obstante, el técnico ha afirmado que su escuadra ha puesto “intensidad” y ha “competido” hasta el final del partido.

Ponsarnau: “Ha salido cara”

Ponsarnau ha destacado la importancia de la buena dinámica que atesora su equipo en las últimas jornadas para vencer en partidos difíciles como éste. “En el cara o cruz, como está pasando en los últimos partidos, nos ha salido cara”, ha afirmado. Sobre el duelo, ha observado que el Surne ha comenzado sólido en defensa y con buenas sensaciones, pero ha añadido que en el segundo cuarto los rojillos “han encontrado más inspiración” para igualar la contienda.

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Finalmente, han sido los vizcaínos los vencedores, propulsados por una buena inercia de victorias que “sin ninguna duda” sirven para llevarse partidos igualados como el de este sábado.

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