Liga Endesa | Granca-Madrid

“Metu también se decidió por nosotros, tenía otras ofertas”

Willy Villar, director deportivo del Gran Canaria, habla sobre el proyecto insular antes de enfrentarse este domingo al Real Madrid (19:00, DAZN).

Redactor AS Delegación Las Palmas
Pertenece al Diario AS desde 2010 cubriendo información de la Unión Deportiva Las Palmas, de la que ahora es responsable, y los partidos del CB Gran Canaria. Antes estuvo cinco años en la redacción de Deportes del periódico La Provincia. Desde 2004 colabora con Cadena SER Las Palmas, siendo tertuliano habitual de Ser Deportivos Las Palmas.
Actualizado a

Canterano del Real Madrid, donde jugó entre los 15 y los 18 años, Willy Villar ejerce ahora como director deportivo de un Gran Canaria que no está donde quería. “Todos coincidimos en una cosa: no es donde queremos estar, ni es lo que nos gusta, ni pensamos que el Granca tiene que estar en la posición en la que estamos”, insiste en esta prolífica conversación con Diario AS. En un modesto despacho del GC Arena, con el equipo ejercitándose justo debajo, Villar hace autocrítica tras la salida de Angola o los problemas con Labeyrie. En su currículum brilla, además, que puso en el mapa a un tal Giannis Antetokoumnpo. Todavía hoy le cuesta creerlo…

En una temporada como la que está teniendo el Granca, ¿que te venga un parón de casi 2-3 semanas es bueno o malo?

Nunca lo sabemos porque estamos involucrados todos los equipos de la Liga. Es muy difícil predecir a quién le afecta más o menos. Lo que sí es cierto es que antes del partido del Bilbao, aunque lo perdiésemos, estábamos en una línea ascendente. Creo que llevábamos dos o tres duelos a muy buen nivel y con el equipo mucho más armado, más sólido. Y si nos fijamos en ese último partido, a pesar de perderlo, podríamos decir que no nos ha venido mal. Pero repito, menos los Euroligas, que sí que tienen partidos que le dan un poco más de ritmo, los demás estamos en la misma situación. Ya veremos.

Poco antes del parón llega una gran desgracia como la grave lesión de Miki Salvó. Para un grupo como el del Gran Canaria, donde el concepto de familia va a más, sobre todo por la cantidad de horas juntos en los viajes, ¿cómo se lleva a nivel emocional algo así?

Hay que pensar que es la segunda fatalidad seguida en jugadores muy queridos y muy carismáticos en el vestuario. El año pasado, a esta misma altura, ocurrió lo de Carlos Alocén. Y siendo cupo y además un jugador básico del proyecto, al que se ficha para ponernos en otra dimensión como club. Esas eran nuestras aspiraciones con Carlos. Fue un mazazo durísimo. Tampoco hacemos mucho ruido ni buscamos muchas excusas pero eso ha estado ahí siempre y lo hemos llevado con bastante dolor independientemente de que luego la llegada de Ziga Samar ha sido un regalo para sustituir a un jugador de la dimensión de Carlos. Y que después de superar eso y volver a ver a Carlos, y empezar a tener sensaciones de Carlos, cuando te llega el capitán y se te lesiona de la misma gravedad, es difícil de gestionar y de asumir. Pero lo llevamos con el mismo temple y la misma actitud que tuvimos con Alocén. Siempre es bueno que los medios y ustedes lo recuerden, porque evidentemente nosotros tenemos que mirar para adelante y afrontar las cosas y levantarnos de cada golpe. Esto es el deporte de toda la vida, no queda otra, y si queremos ser competitivos no podemos quedarnos en los lamentos. Pero son hechos que están ahí. Es difícil de digerir porque uno ya es duro, pero cuando son dos… A nivel deportivo, por lo que significan cupos de esa calidad. Y luego, por supuesto, a nivel humano, son golpes de los que intentamos salir más fuertes. Creo que lo vamos a conseguir.

A nivel deportivo, ¿cómo se sustituye, en este caso, a un cupo como Miki Salvó?

Hemos determinado que la solución está en casa. Creo que Lucas Maniema ya estaba tocando a la puerta con fuerza. Cada vez que ha tenido la oportunidad de jugar lo ha hecho con valentía, determinación, transmitiéndonos mucha ambición. Creo que se ha ganado el derecho a estar ahí. Es cierto que sí que hemos buscado soluciones fuera. Ha habido alguna que finalmente no se ha podido producir y de todas las demás, podemos equivocarnos o no, pensamos que la mejor es Lucas. Esta es su oportunidad y estamos convencidos de que es la decisión correcta y que nos va a echar una mano.

¿El fichaje de Metu es una oportunidad de mercado que surge y a la que había que lanzarse? No parecía el tipo de jugador que se podía esperar aunque no se cuente mucho con Labeyrie.

Buscábamos, con la lesión de Miki, primero a nivel numérico un jugador y luego a nivel de posiciones, un 3-4. Y luego, como último valor a tener en cuenta, el mejor jugador posible. Si empezamos por el final, el mejor jugador posible, hoy en día en el mercado, creemos que es Metu sin lugar a dudas. Es un jugador diferencial. Probablemente el año pasado, a nivel numérico, fue el mejor del Barça. Y eso ya dice mucho. Evidentemente llega aquí porque está en un proceso después de una lesión grave. Pero creemos que está totalmente recuperado. Se merecía, con seguridad, apostar por él. Creo que puede ser un chico que nos ayude bastante. Estamos muy contentos. Y sobre todo, lo más importante: que independientemente de lo que nos ayude, que estoy convencido de que va a ser bastante, significa también mucho a nivel de club que en un momento de una temporada que no está siendo lo que a todos nos gustaría, la marca Gran Canaria, que es una cosa que no me canso de explicar, sea muy potente fuera. Porque no es que tú te decides por Metu. Es que también hay la otra parte, que es que Metu se decide por ti.

No le deberían faltar otras ofertas.

Correcto. Esto es lo que quiero decir y explicar mucho a nuestra gente. Gracias a Dios el club puede soportar un año malo, hacer toda la autocrítica, todo eso ya está claro que hay que ponerlo en práctica, pero el Gran Canaria como marca es muy potente. Y por eso Metu, a pesar de estar en este momento de esta temporada tan irregular, decide venir con nosotros. Creo que es una clara demostración de que estamos muy vivos, de lo que significa el Gran Canaria. Y lo que digo siempre: lo orgulloso que hay que estar de toda la trayectoria que lleva este club. Y no solo por los 60 años. O el último lustro probablemente. No sé si somos de los dos o tres mejores clubes de Europa a nivel de regularidad de resultados. Creo que esto pesa. Por eso digo que es un fichaje que representa lo primero de todo, lo más importante, que nos intenta ayudar en el campo, pero lo segundo también es un impulso al proyecto en general de que estamos muy vivos, de que el Granca está bien posicionado. Es una alegría para todos.

¿Entiende que en la temporada en la ACB que hasta la fecha lleva el Gran Canaria se pueda hablar de fracaso?

Los adjetivos es verdad que cada uno le pone el que quiere. Pero es seguro que todos coincidimos en una cosa: que no es donde queremos estar, ni es lo que nos gusta, ni pensamos que el Granca tiene que estar en la posición que estamos. En eso no hay debate. Es una temporada irregular. Hasta ahora, en cuanto a resultados, mala. Eso es así. Luego ya podemos aumentar el nivel de frustración y poner el adjetivo más o menos grandilocuente. Pero como base, la temporada no está siendo buena. Eso es evidente. Y en el Granca no conformamos los equipos ni los proyectos para estar donde estamos. Pero a veces pasa. Llevamos tres años cumpliendo todos los objetivos posibles, al máximo nivel además. Me hace gracia porque recientemente fuimos campeones de la Eurocup (sonríe) y hasta hace dos semanas éramos actuales semifinalistas de la Copa del Rey. Esto no fue hace cinco años sino hace meses. Hemos caído de ese nivel porque creo que todo lo que ha podido salir mal ha salido mal. La suerte, primero, es que podemos aprender de esto. Y segundo, lo que decía antes: para volver con más fuerza si cabe. Primero hay que solucionar este momento y en eso estamos involucrados. Gracias a Dios con los mismos profesionales, que son los que nos han llevado hasta aquí y que han hecho el mejor trienio de la historia del club. Con esos mismos profesionales y en otras circunstancias muy diferentes y peores, vamos a salir de ahí. Como decía: la valoro evidentemente por debajo de las expectativas que teníamos, sin duda. Ahí no hay excusa posible. Vamos a solucionarlo.

“No pensamos que el Granca tiene que estar en la posición en la que estamos. En eso no hay debate. Es una temporada irregular. Hasta ahora, en cuanto a resultados, mala en ACB. No conformamos los proyectos para esto. Eso es así”.

Willy Villar

Entre la Copa, las Ventanas, algún compromiso de Euroliga, son también días distintos para el rival de hoy. ¿Hay algún momento bueno para recibir al Real Madrid?

No. La dificultad es máxima siempre. Es verdad que en estos años le hemos ganado aquí alguna vez, pero no lo sabes. Es que también estamos en una posición en la que si empezamos a pensar en cómo está el Madrid, nos hacemos un lío. No sé si están extraordinarios, muy bien o mal; no lo sé. Tenemos que mirarnos a nosotros para terminar de ser sólidos y hacer un final de temporada bueno y volver a sentirnos como un Gran Canaria fuerte. Para eso tenemos que mirarnos a nosotros. Entonces, por lo pronto, independientemente de cómo está el Madrid, toca que sintamos que hacemos lo que tenemos que hacer bien, que competimos muy bien, que estamos con ambición y que transmitimos ese deseo y esa línea que dejamos el día de Bilbao atrás. Con eso ya damos un gran paso adelante. Luego, si el partido da para ganarlo tienes que tener el convencimiento de que lo sacas porque a veces tienes la oportunidad y no la aprovechas porque no te lo crees. Eso sí que no debería pasar. Si se presenta la oportunidad, tenemos que ir a por ella.

“Nunca es buen momento para recibir al Madrid. La dificultad siempre es máxima. Si el partido te da para ir a ganarlo tienes que estar convencido de ir a por él. A veces no aprovechas la oportunidad por no creértela”.

Willy Villar

Muy pronto para que debute Metu, ¿no?

Es difícil. Llega de un viaje de la otra parte del mundo: de Los Ángeles, que creo que es el punto más distante de Gran Canaria. Es un viaje muy largo, con un solo entrenamiento, sin jugar un solo partido en un año. No le puedo decir al 100% ahora que va a estar, pero no es fácil. Con todo esto detrás, además contra un equipo como el Madrid, de los tres o cuatro mejores de Europa, la exigencia que significa sin jugar un solo partido y con un entrenamiento… Va veremos. Pero no parece fácil.

¿Qué pasó para que un jugador del nivel de Braian Angola no rindiera aquí y prácticamente al día siguiente ya estuviera haciendo grandes números en Euroliga?

Esto pasa, y da rabia. Al primero al que le da rabia es al jugador. Cuando hablamos con él para comunicarle que se incorporaba Kassius Robertson tuvimos una conversación muy abierta, muy sincera, muy honesta.

¿Era uno por otro?

No, vino Kassius y luego él nos pidió salir. Podían haber convivido. Me contaba que el primero que estaba frustrado con la situación era él y que entendía que podía haber dado mucho más y que se sentía mal por no haberlo hecho. Creo que es una responsabilidad compartida. Nosotros a lo mejor también podríamos haber hecho más por adaptarlo a él, él dar un paso adelante… Nos hemos quedado, como se suele decir en Canarias, rascaos de no haber sido un caso de éxito porque creo que había herramientas para que lo fuera. Pero es que somos personas. Aunque sea un tópico decirlo, influyen tantísimas cosas en el rendimiento que a veces parece fácil. Pero no lo es. Por lo que sea, por A, por B, por lo que fuera, no se dio que sacara su mejor versión. En eso es autocrítico. Y nosotros también, no es una cuestión solo de Brian. Creo que nosotros, en nuestra parte, tampoco dimos con la tecla. No me sorprende por la calidad que tiene porque además lo fichamos pensando que era un gran jugador y era un referente del proyecto; no nos vino impuesto. Fue un fichaje muy razonado, muy perseguido, muy ilusionante. Entonces, que se vaya al Asvel y juegue de esa manera era lo esperado y lo que nos hubiese gustado que hubiese hecho aquí.

Se intuye una despedida amistosa.

Es que no hubo ningún problema. Tuvimos esa conversación, honesta por las dos partes, donde se reconoce que faltó algo de cada una para que aquello funcionase mejor. Pero repito: no nos vino impuesto, no fue un jugador que nos dijera el gobierno que había que fichar (bromea). Fue deseado y fichado con la máxima ilusión. Él también vino con esa idea y no se dio. A veces el deporte es así. Por el tipo de persona que demostró ser aquí, que es un tipo superespecial y muy buena gente, que ahora le vaya bien, explote y vuelva a demostrar las razones por las que en su día quisimos apostar por él es una alegría y da explicación a todo lo que pasó porque aquí no rindió a ese nivel y en muy poco tiempo lo hizo en Asvel. Así de caprichoso es el deporte. Me alegro de que le vaya bien. Si salimos de esta y remontamos también se va a alegrar por nosotros.

¿Y Labeyrie?

Es un caso parecido. Está poniendo de su parte, nosotros también lo intentamos, y tampoco se está dando. No está rindiendo conforme a lo que nos hubiese gustado y probablemente él tampoco esté contento con su rendimiento. Puede haber matices en un caso con respecto al otro, pero en lo general es parecido. Había una serie de expectativas y no se cumplen. Es un poco frustrante en el sentido que una de las marcas que llevábamos sobre todo en la época de Jaka en estos últimos tres años es que nunca habíamos fallado. No sé si la palabra es esa, pero todos los jugadores que habíamos fichado habían rendido y no habíamos cambiado a ningún jugador. Solo por lesión. Es decir, vino Mehdy Ngouama porque se lesionó Albicy y luego Ziga Samar porque se lesionó Carlos (Alocén). Han venido jugadores pero solo por lesión. Si sumo el año anterior a Jaka ya son cuatro en el que ni un solo jugador se ha ido por bajo rendimiento. Y de repente este año, dos jugadores clave para nosotros no han dado resultado. Fastidia porque llevábamos una racha inmaculada. Hay mucho trabajo detrás también. Ahora fastidia un poco pero si tiene que venir de golpe, que sea este año para volver con más fuerza.

El verano pasado el Granca cambió de la Eurocup a la Champions. Más allá de los resultados, estupendos hasta ahora, ¿cómo valora el cambio?

Está siendo muy diferente a la experiencia que teníamos de Eurocup, donde no paras nunca. De octubre a abril juegas prácticamente dos partidos por semana, lo que era una buena turra. Increíblemente, lo solventábamos. Es verdad que durante el año, en ACB sobre todo, pinchábamos dos o tres partidos claramente en los que nos metían de 30 pero lo metíamos en el saco, en la mochila. En líneas generales nos daba nivel competitivo y con respecto al cansancio era digno de elogiar cómo los jugadores soportaban esas dos competiciones desde Las Palmas. Sin embargo, en la Champions no es así. Tienes más descanso, más parones. Si miramos el rendimiento en la ACB parecería que no nos han favorecido demasiado esos parones, es como que preferimos más la competición que los entrenamientos. No sé si son cosas categóricas para determinar pero por lo menos sí para debatir el hecho de que esta competición tenga tanto parón. No es que sea ahora una evidencia, pero está claro que no nos ha ayudado o por lo menos no nos ha ido mejor que otros años. Sí es cierto que la competición, como bien dices, por el momento lo estamos llevando bastante bien. Y eso que somos los rookies. La Eurocup es modelo liga pero aquí, al ser por grupos, te la juegas cada partido porque si fallas te puedes ir fuera y es un poquito más estresante. De momento queda clasificarnos para cuartos y ganar al menos uno de los dos partidos que quedan.

¿Cómo analiza el desarrollo hasta la fecha de la Liga U22? ¿Realmente facilita el salto a las plantillas profesionales como la del Granca?

Es una Liga de reciente creación. Creo que necesitamos un poquito más de tiempo para ver si este proyecto termina calando y siendo sólido. Como a todas las cosas nuevas hay que darle tiempo para que se consolide. De momento tiene algo bueno: cuenta con mucho seguimiento y apoyo a nivel mediático. Creo que esto es importante para que la liga coja brío y fuerza. Es lo más reseñable. A nivel deportivo creo que todavía hay capacidad para mejorar. Evidentemente hay equipos que lo tienen de por sí, pero en líneas generales hay todavía mucha capacidad de subir el nivel medio de la competición. Es uno de los retos a conseguir con esa maquinaria que hay detrás de intentar dar visibilidad y de apoyar esta liga por todos los estamentos, desde el propio Consejo Superior de Deportes a la ACB y los clubes. Hay mucho interés por que esto termine funcionando. El primer año no ha estado mal pero todavía hay mucha capacidad para crecer.

La complicada realidad actual no impide ver que con Savané, Villar y Lakovic hay proyecto en el Gran Canaria para un buen rato más.

Estábamos en una línea o hemos conseguido cosas que no se habían logrado en la historia del club y de repente hemos caído. Pero no un poco sino bastante de donde veníamos en estos tres años. Soy un tío positivo. Creo que a veces no es bueno caer un poquito porque te confundes y piensas que sigues haciendo todo bien. Cuando caes mucho aprendes más de la leche que te metes.

Dicen que se aprende más de las derrotas.

Tengo una máxima y la gente se sorprende cuando lo digo. Cuando los proyectos salen bien y tienes una época buena o un equipo ganador no sé responder por qué. Lo obvio es decir que todo lo hacemos muy bien, que todos juegan muy bien. Pero al revés no sabes qué pieza quitas y en qué fallas. No sabes dónde está realmente el éxito, lo desconozco. Nunca he sabido, cuando he tenido éxito, el por qué. Evidentemente hay trabajo y las cosas salen bien, pero sí considero que tengo mucho más tacto para determinar por qué sale mal. Siempre digo que la derrota tiene más verdad que la victoria. Cuando se pierde sí que soy capaz de determinar dónde están los fallos. Es un aprendizaje. Cuando se triunfa aprendo mucho menos.

Un día, sin usted saberlo y sin que nadie lo conociera, se cogió un avión para Atenas, cuando era director deportivo del Zaragoza, para fichar al que hoy es uno de los cinco o seis mejores jugadores del planeta. ¿Qué recuerda de un tal Giannis Antetokounmpo?

Me acuerdo perfectamente, como si fuera ayer, de aquellos días. Un agente, que por cierto ya falleció, me mandó un vídeo al email con 5- 6 jugadores con unos highlights y uno de ellos era Giannis. El vídeo era un partido júnior que se veía horroroso, con una imagen fatal, y tengo que reconocer que lo único que vi es que había un chico negro que cogía el rebote defensivo, dio tres botes, tres (enfatiza), y la metía para abajo. Me habían mandado otros jugadores y alguno bastante bueno. Hablando con él por teléfono le pregunté por Giannis. Normalmente suelen ser pívots como los senegaleses que vienen aquí de 2,08… Me dijo que fue a Atenas con los padres cuando era muy pequeñito. Tenía 17 años. Le pregunté que si lo podía ir a ver. Se sorprendió. Es que eso de dar tres botes y meterla para abajo… Eso era un lunes y me dijo a que la semana siguiente podíamos montar dos entrenos. Luego jugaba contra Panathinaikos un partido el martes de categoría júnior. Jugaba en una Academia de su barrio, en Atenas. Aproveché para hacer el viaje a Grecia y después fui a Estambul porque estaba gestionando el fichaje de un pívot. Hice el doble viaje. Montamos el entreno y veo el partido contra el Panathinaikos. Fui a la Academia. Estaba un entrenador que era también agente del chico, Giannis y yo. Tenía las expectativas del vídeo. Le dije que se pusiera a botar con unos conos. Pa, pa, pa, pa (gesticula)... Me digo: “Coño, que mide de dos metros”. Era flaquito, con cara de niño. Después le dije que se pusiera a hacer tiros y mates. Todo lo hacía a un nivel… En ese momento estaba ya un poco nervioso pero me dije que igual es el típico chico circense que no tiene ni puta idea de jugar pero que es habilidoso. Pero claro, con 17 años no había nadie que yo hubiera visto así. Entonces hicimos el entrenamiento y él estaba supernervioso. Ha contado alguna vez que en ese entrenamiento se agotó rápido porque le iba la vida. Por la tensión en 40 minutos estaba muerto. Fuimos a ver el partido y al Panathinaikos le mete 44 puntos, pasa con la derecha, con la izquierda, hacía los reversos que ya hace ahora, se tiraba de corazón a por todos los balones… Le mando un sms al presidente del Zaragoza, Reynaldo Benito, diciéndole que me estaban temblando las piernas. No había visto nada igual en mi vida con esa edad. Es que estaba jugando contra el Panathinaikos, el primer mundo. Si te vas al Congo o a La India y ves eso, soy el primero que va y nadie lo había visto. Me sorprendía que, estando en Atenas, nadie lo hubiera visto. Siempre cuento lo mismo: esto como si vas por Gran Vía un sábado por la tarde, a las ocho, y de repente te encuentras un sitio de siete metros. No aparcas porque piensas que no se puede. Te dices: “¿Qué cojones pasa aquí?”. Esa misma noche salgo con el agente y estuvimos hasta las cuatro de la mañana de cena y tomando algo, y cerramos cuatro años de contrato para Zaragoza. Fue en 2012. Era octubre y no pudimos firmarlo hasta diciembre, cuando cumplía 18 años, para que lo firmase él porque podía haber problemas si lo hacían los padres. No le conocía nadie. Le firmamos en diciembre y sacamos al mundo que habíamos fichado a este chico. De repente todos los agentes del mundo fueron a verlo a Atenas cuando hasta entonces no existía.

De izquierda a derecha, José Luis Abós, Antetokounmpo y Villar en Treviso en el año 2013.

Pero claro, ya lo había firmado.

Es que además el periodista Chema de Lucas publicó que el Zaragoza había fichado al Magic Johnson griego. Era un tío que hace 8 puntos en la Segunda División griega y jugaba en júnior en una Academia. Ese titular hizo que desde la semana siguiente a cada partido suyo fueran 20 scouts de la NBA a verle cuando hasta entonces nadie había ido a verle nunca estando en Atenas. De ser un desconocido en julio fue número 15 del Draft. Siempre dije que me parecía muy poco. Era justo el año en el que Darío Saric se lo disputaban Barcelona, Efes Pilsen… Los mejores equipos de Europa. Le decía de broma a mi presidente que dónde estaba la cámara oculta, pero creía que Giannis era mejor que Saric. No sé por qué lo hemos fichado ni por qué está aquí. Al final nunca llegó a pisar Zaragoza. Solo hubo una foto que le mandamos por correo con la camiseta. Y otra en la que lo voy a ver a Treviso, a donde va con la selección griega júnior antes del draft de 2013. Estoy con él y el entrenador del Zaragoza (el malogrado José Luis Abós).

“Cuando estábamos firmando a Anteto pensé que había una cámara oculta. ¡Estaba jugando en Atenas y nadie había ido a verlo! En plena pandemia, en Barajas, se acordó de mí y nos abrazamos. Me doy más que pagado".

Willy Villar

¿Mantiene contacto con él?

Noticias relacionadas

No. Lo que me gustó mucho, una anécdota que guardo para siempre, fue la de la última vez que lo vi. Fue en la pandemia, en Madrid, cuando solo viajábamos quienes teníamos permiso, como los equipos. Estaba de tránsito en Barajas de camino a Atenas y nosotros íbamos con el Granca a algún lado. Estaba allí y me dijeron que estaba tomando algo. Íbamos todos con la mascarilla. Hablamos de 2020, así que llevaba 6-7 años sin verlo. Me acerqué. Estaba firmando autógrafos y dice: “Hostia, Willy”. Iba con mascarilla y me dio un abrazo. No he vuelto a saber de él. El agente, de manera metafórica, me dijo que me tenía en una foto en su casa. Ya estaba más que pagado el sentimiento de que un tío de este nivel, absolutamente endiosado, multimillonario, y que te reconozca siete años después y con una mascarilla… En su alma ha quedado. Alguna vez lo también lo ha explicado él.

¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

Etiquetado en:

Te recomendamos en Liga Endesa

Lo más visto

Más noticias