Sociedad

Un hombre de 56 años reclama la pensión máxima por incapacidad, es denegada y la Justicia actúa: se queda con el 55%

El Instituto Nacional de la Seguridad Social se negó a concederle al trabajador la incapacidad permanente absoluta y la justicia acaba dándole la razón.

Actualizado a

La incapacidad permanente absoluta reconoce, en el trabajador o trabajadora que la solicita, una inhabilitación para el desarrollo de cualquier tipo de profesión y le otorga una pensión equivalente al 100% de la base reguladora. Esta inhabilitación la concede la Seguridad Social a todos los trabajadores diagnosticados con una incapacidad que, por sus síntomas y cualidades, impidan el buen desarrollo de una profesión.

Con un diagnóstico de discopatía degenerativa lumbar y hernia discal, los cuales pueden llegar a producir un dolor tan agudo que impide el desarrollo de una actividad con normalidad, un hombre decidió solicitar la incapacidad permanente absoluta, pero la respuesta no fue la esperada. La Seguridad Social denegó la solicitud del trabajador y solo se le permitió la incapacidad total, con la que solo podía acceder a una pensión del 55% de su base reguladora.

No contento con esta decisión, el hombre decidió demandar a la Seguridad Social y dejar el caso en manos de un juzgado. El Juzgado de los Social nº. 6 de Madrid fue el encargado de escuchar los testimonios de ambas partes y tomar una sentencia final. Según detalla el fallo, el hombre trabajó como responsable de comercio en un centro comercial desde 1997 hasta 2020 por trastornos del disco intervertebral dorsal.

En 2022, el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) le diagnosticó síndrome de espalda fallida, además de otras dolencias como discopatía degenerativa lumbar o hernia discal. Debido a su diagnóstico, el hombre contaba con “limitaciones orgánicas y funcionales”, pero el INSS se negó a concederle la incapacidad permanente absoluta y alegó que las lesiones no eran constitutivas de inhabilitación “por no presentar reducciones anatómicas o funcionales que disminuyeran o anularan su capacidad laboral para la profesión habitual”.

La justicia se posiciona

El fallo del Juzgado de lo Social fue claro: el INSS debía otorgar la incapacidad permanente total al hombre. La incapacidad del hombre de estar por un largo periodo de tiempo de pie le daba derecho a solicitar y ser beneficiario de una incapacidad total. El total de su base reguladora era de 3.011,86 euros, por lo que tendría derecho con esta incapacidad a tan solo el 55% de este total, una cantidad final de 1.656,52 euros mensuales.

Noticias relacionadas

El resultado fue el mismo y el hombre decidió recurrir al Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Madrid con la intención de que se le concediera la incapacidad permanente absoluta y, en consecuencia, poder recibir el 100% de su base reguladora. Una vez finalizado el juicio, el TSJ de Madrid falló de nuevo a favor del INSS y secundó la sentencia del Juzgado de lo Social nº. 6 de Madrid. “No se deduce la existencia de dicha capacidad residual, al menos por el momento”, alegó el tribunal durante el fallo.

¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

Etiquetado en:

Te recomendamos en Sociedad

Lo más visto

Más noticias