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Piden seguir “la regla de los 30 minutos” cuando ponemos la lavadora: “La cuenta atrás empieza”

Expertos en lavandería advierten de que dejar la ropa húmeda más de media hora en el tambor favorece bacterias y malos olores.

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Con la llegada de los meses más fríos, secar la ropa se convierte en un desafío en muchos hogares españoles. La combinación de bajas temperaturas, lluvias y elevada humedad ambiental dificulta el secado, especialmente en viviendas sin secadora. Tender en el interior puede provocar que, pese a estar recién lavadas, las prendas desprendan un ligero olor a humedad.

Ante esta situación, expertos en lavandería recomiendan aplicar una pauta sencilla conocida como la “regla de los 30 minutos”. La indicación es clara: una vez que termina el ciclo de lavado, la ropa no debe permanecer más de media hora dentro del tambor.

El motivo está relacionado con la proliferación de bacterias. El interior de la lavadora, tras finalizar el programa, mantiene un ambiente cálido y húmedo que favorece la multiplicación de microorganismos. Si las prendas mojadas permanecen demasiado tiempo en ese entorno, pueden adquirir mal olor e incluso propiciar la aparición de moho.

Adam Norris, gerente sénior de producto de lavandería en Hotpoint, resume la recomendación con una advertencia directa: “La cuenta atrás empieza en cuanto termina el ciclo”. Según explica, evitar la acumulación de humedad es una de las formas más eficaces de conservar la frescura de la ropa, ya que incluso un retraso breve puede afectar a su olor.

Cómo evitar el olor a humedad

Además de retirar la colada dentro de ese margen de tiempo, los especialistas aconsejan asegurarse de que las prendas queden completamente secas antes de doblarlas o guardarlas. Cuando se tiende en interiores, es fundamental contar con ventilación suficiente para facilitar la evaporación de la humedad.

Otro recurso recomendado es el bicarbonato de sodio. Expertos señalan que este producto ayuda a neutralizar malos olores y a combatir las bacterias responsables, además de potenciar la acción del detergente. Su efecto se debe a que equilibra el pH del agua durante el lavado. Puede añadirse directamente al tambor o utilizarse en remojo previo.

En casos de olor persistente, se sugiere dejar la ropa durante 30 minutos en una mezcla de agua caliente y bicarbonato antes de introducirla en la lavadora.

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Así, sin necesidad de recurrir a una secadora ni esperar a que mejore el tiempo, aplicar la regla de los 30 minutos puede marcar la diferencia entre prendas frescas y ropa con desagradable olor a humedad.

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