Leonardo da Vinci, artista e inventor: “Los hombres geniales empiezan grandes obras, los hombres trabajadores las terminan”
El genio del Renacimiento señala que iniciar proyectos es solo el primer paso y que la dedicación sostenida es lo que convierte un plan en un logro tangible.
Leonardo da Vinci nació en 1452 en Vinci, Toscana, y se convirtió en uno de los artistas más importantes del Renacimiento italiano. Su talento fue tan amplio que destacó en pintura, escultura, arquitectura, ciencia, literatura, filosofía, poesía y urbanismo, convirtiéndose en el modelo del hombre renacentista polifacético y excelente en todo lo que emprendía.
Entre sus obras más destacadas se encuentran La Gioconda, un retrato al óleo de Lisa Gherardini, y La Última Cena, un mural que representa la famosa cena de Jesús de Nazaret con sus discípulos. Estas creaciones han marcado la historia del arte y siguen siendo estudiadas y admiradas hasta hoy.
Da Vinci también nos dejó frases célebres que reflejan su pensamiento, como “los hombres geniales empiezan grandes obras, los hombres trabajadores las terminan” y “quien de verdad sabe de qué habla no encuentra razones para levantar la voz”.
Como dato curioso, nació fuera del matrimonio, siendo hijo ilegítimo de Ser Piero, un notario florentino, y de Caterina, una campesina. A pesar de ello, su padre lo reconoció desde el principio y le permitió recibir una formación académica sólida, que fue clave para su desarrollo.
Escribir al revés
Otro aspecto interesante de su vida es que muchos de sus cuadernos estaban escritos en espejo, es decir, en dirección contraria a la escritura habitual. Existen varias teorías sobre este hecho: algunos creen que lo hacía para proteger sus descubrimientos, mientras que otros sostienen que simplemente era una forma de escribir sin manchar el papel, ya que era zurdo.
La influencia de Leonardo ha trascendido incluso a la cultura popular. Por ejemplo, aparece en un videojuego como Assassin’s Creed II, donde el jugador, interpretando a Ezio Auditore, podía encontrarse con Da Vinci como amigo y colaborador, que ayudaba con mejoras en el armamento durante su recorrido por la Italia renacentista.
Noticias relacionadas
Leonardo da Vinci falleció el 2 de mayo de 1519 a los 67 años, pasando sus últimos años en el Château du Clos Lucé, un castillo en Amboise, en el Valle del Loira, Francia, donde continuó trabajando y dejando su legado artístico.
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí