Sociedad

La despiden tras 22 años limpiando, reclama 28.500 euros y la Justicia toma cartas en el asunto: despido procedente sin indemnización

La empresa no pudo reubicar a la trabajadora en ningún puesto de trabajo adecuado a su estado de salud.

freepik
Redactor
De El Ejido (Almería), estudió periodismo en Málaga y trabajó en Cope y La Opinión de Málaga. En Madrid hizo un máster en periodismo internacional. Inquieto por naturaleza, le interesa la geopolítica, la exploración, la aventura y el conflicto de Israel y Palestina. Hizo los cursos de periodismo de viajes de El País y de televisión de Atresmedia.
Actualizado a

Una trabajadora que pasó más de 22 años limpiando una gasolinera en Francia ha sido despedida de forma procedente después de que su denuncia a la empresa haya sido rechazada. La mujer reclamaba 28.500 euros por despido improcedente, pero la Justicia ha rechazado definitivamente su petición.

Su historia comienza a finales de los años 90, cuando la denunciante fue contratada como limpiadora en una estación de servicio. Durante más de 20 años, su trabajo consistió en fregar suelos y limpiar los baños en horas muy tempranas o nocturnas del día, cuando hay menos clientes.

Sin embargo, en 2016 solicitó una baja por enfermedad profesional que se fue prolongando durante años. Así, su actividad laboral quedó paralizada, pero el contrato seguía vigente.

La mujer tuvo que pasar otro reconocimiento médico para reincorporarse al trabajo el 2 de septiembre de 2021. Tampoco superó la prueba, y el médico la declaró no apta para el puesto: no se le permitía levantar objetos, girar la cabeza más de 45 grados o levantar demasiado los brazos.

La empresa decidió despedirla por incapacidad laboral, aunque antes consultó al comité de empresa la posibilidad de reubicación en un puesto más acorde a su estado de salud, pero no se encontró ningún trabajo adecuado. Finalmente, el 1 de diciembre de 2021, la mujer fue despedida por incapacidad e imposibilidad de reubicación.

Pero la empleada rechazó el despido y lo denunció a finales de 2022. A sus ojos, la empresa no había actuado bien, pues aseguraba la existencia de puestos de asistente, entre otras supuestas negligencias. Así, pidió una indemnización de 28.500 euros por despido improcedente.

Sin embargo, los jueces rechazaron el recurso, pues la empresa no está obligada a transformar a un trabajador de la limpieza en un gestor. Además, “todas las descripciones de puestos demostraban que los movimientos prohibidos por el médico eran esenciales”, señalaba el abogado de la empresa, en declaraciones recogidas por Le Figaro.

El despido fue considerado procedente y todas las reclamaciones de la trabajadora fueron desestimadas. Además, esta tuvo que pagar los servicios judiciales que empleó la empresa en el procedimiento.

Noticias relacionadas

¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp.

¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

Etiquetado en:

Te recomendamos en Sociedad

Lo más visto

Más noticias