Bab el-Mandeb, el paso más rápido para el comercio marítimo petrolífero
El corredor del Mar Rojo es escenario de conflicto internacional, donde la guerra civil y la piratería ponen en peligro el comercio marítimo entre países.
El estrecho de Bab el Mandeb, traducido al español como “la puerta de las lágrimas” o “la puerta del dolor”, permite la entrada al mar Rojo desde el océano Índico y su importancia en el comercio marítimo lo convierte en una de las zonas más peligrosas del mar. Con la apertura del Canal de Suez en 1869, Bab el Mandeb se convirtió en un paso imprescindible que completa la ruta más corta entre Europa y Asia.
Durante décadas, el estrecho ha servido como punto de inflexión en el mercado marítimo y su importancia conlleva también la presencia activa de piratería en la región. Varias potencias mundiales, como Estados Unidos, aumentaron su presencia militar como respuesta a cualquier actividad que ponga en peligro el tráfico marítimo en la zona.
En la actualidad, una cuarta parte de todo el comercio marítimo del planeta circula por el corredor del mar Rojo. Según la Administración de Información de Energía de Estados Unidos, cada día pasan alrededor de 4,5 millones de barriles de petróleo con origen de países de Oriente Medio y Asia destinados a Occidente. Así mismo, el 8% de los cargamentos mundiales de gas natural licuado transitan anualmente por el corredor.
La presencia militar de las potencias mundiales en la zona del estrecho no es solo una respuesta a las amenazas del comercio marítimo, sino también un salvavidas a la economía mundial. Los incidentes en Bab el Mandeb tienen efectos inmediatos en los precios mundiales del petróleo y el gas natural licuado. A principios de mes, en tan solo tres días, el barril de petróleo Brent, principal referente mundial de crudo, llegó a subir un 5%, hasta alcanzar los 0,80 dólares estadounidenses, debido al desvío de varios buques petroleros para evitar atravesar el corredor del mar Rojo y cualquier posible asalto.
Piratería, especias y bombardeos
El nombre de Bab el Mandeb muestra la situación que se lleva viviendo en la zona desde hace siglos. A pesar de que la piratería es una actividad clásica de películas o historias medievales, la realidad puede llegar a superar a la ficción. En la actualidad, la presencia de piratas en el corredor del Mar Rojo es una realidad y su origen proviene de conflictos de intereses por la obtención de mercancías que circulan por el estrecho.
Sin embargo, algunas potencias mundiales, como Reino Unido o Estados Unidos, cuentan con presencia militar en la zona, además de por la piratería, por los ataques armados de milicianos hutíes de Yemen contra embarcaciones de distintos países. Al ser una de las rutas más concurridas del comercio internacional, estos insurgentes islamitas radicales luchan por hacerse con el poder en la guerra civil que se libra en Yemen, país bicontinental cuya costa une el Mar Rojo con el Golfo de Adén a través del Bab el Mandeb.
Noticias relacionadas
Ante los ataques de los milicianos hutíes a las embarcaciones internacionales, las potencias bombardearon varias zonas controladas por el grupo islamita radical, lo que termina de convertir al corredor del Mar Rojo en un escenario de conflicto internacional. Dichos conflictos constan desde el antiguo Egipto, cuando se reconoció el valor comercial del estrecho, valor que posteriormente los romanos también reconocerían por su dependencia para comercializar con la India y Oriente. Con los años, especias, textiles y otros productos fueron exportados de diferentes países por el estrecho, lo que permitió un enriquecimiento de los imperios de la época y más tarde a potencias como Portugal, España o el Imperio británico. Sin embargo, no fue hasta la apertura del Canal de Suez cuando el estrecho se convirtió en una ruta significativa por su acercamiento de Europa a Asia.
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí