Golpe comercial de China con Rusia como principal daño colateral: es la primera ‘ruta ártica’ con una ventaja de tiempo significativa
El Istanbul Bridge, de la empresa china Sea Legend, conecta por primera vez una ruta comercial marítima entre Europa y China.
Expertos y potencias mundiales llevan advirtiendo años de la creciente importancia del Ártico, esa congelada y desconocida región que solo cobra sentido si volteamos por completo el mapa del mundo. La banquisa del mar Ártico —la capa de hielo que flota en aguas polares— se está derritiendo y abre nuevas rutas comerciales que hasta ahora eran impensables, desplaza hasta allí parte de la geopolítica actual. ¿Quién dominará esas rutas que acortan considerablemente los días de navegación?
En el círculo polar ártico se cruzan países como Suecia, Noruega, Finlandia, Rusia, Estados Unidos, Islandia, Canadá o Groenlandia. A la carrera de la conquista boreal también se ha sumado China, que ha conectado por primera vez una ruta directa con Europa. En tan solo 20 días, del 23 de septiembre al 13 de octubre, el buque portacontenedores Istanbul Bridge, de la empresa Sea Legend, cubrió la distancia entre Ningbo (China) y Felixstow (Reino Unido). Pocos días después, paró en Hamburgo (Alemania) y en Gdansk (Polonia).
En su recién nacida ruta ártica, China rodeó el mundo por arriba. Navegó por el Pacífico Norte y cruzó el estrecho de Bering, una pequeña franja de mar que separa Rusia y Estados Unidos. Después, siguió su curso por el norte de Rusia, llegó al mar de Barents, al de Noruega, y paró finalmente en Reino Unido.
Normalmente, las mercancías chinas que llegan a Europa por mar lo hacen rodeando el cabo de Buena Esperanza, la punta sur de África, o a través del canal de Suez, en unas navegaciones que duran aproximadamente 50 y 40 días, respectivamente. La pérdida de la banquisa de hielo en el Ártico a causa del calentamiento global provoca la apertura de esas nuevas rutas menos duraderas, y por lo tanto, más baratas. De hecho, según la Agencia de Noticias Xinhua, la ruta es más rápida que el tren China-Europa, que tarda unos 25 días.
Si China y Europa pueden conectarse sin pasar por puertos rusos, Rusia podría perder una parte de su papel como puente esencial entre Asia-Europa. En otras palabras, menos ingresos por tránsito y menor influencia geopolítica y comercial a nivel internacional.
Según ha indicado a Global Times Li Xiaobin, director de operaciones de Sea Legend Shipping, la empresa se plantea fletar viajes regulares en verano de 2026 a través de “un sistema de rutas fijas, semanal o quincenal”. Pero no abandonará el resto de rutas operativas y ampliará su red de servicios exprés a Europa del Este durante el período innavegable del invierno. Para ello, combinará el transporte marítimo por el canal de Suez con conexiones ferroviarias, en una ruta que durará otros 25 días.
“Se trata de una ruta marítima internacional emergente que conecta Asia Oriental con Europa y ofrece un gran valor para optimizar la cadena de suministro global y promover la cooperación económica y comercial a lo largo de la ruta”, explicó la Agencia de Noticias Xinhua. El buque transportaba 4.890 contenedores cargados con módulos fotovoltaicos, sistemas de almacenamiento de energía y productos de comercio electrónico transfronterizos, según Global Times.
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