Baltanás, desde Baréin: “Estamos asustados, que esto termine ya”
El español, que forma parte del cuerpo técnico del Al Muharraq SC, está recluido en casa con su mujer y dos niños. Cuando suenan las sirenas, se van a un edificio con parking subterráneo.
El conflicto Estados Unidos-Israel e Irán afecta también a otros países y uno de ellos es Baréin, donde se encuentran numerosos ciudadanos españoles. Uno de ellos es Miguel Ángel Baltanás, un profesional del fútbol que ha pasado por clubes como Real Betis, Real Zaragoza, Real Valladolid y Udinese Calcio, entre otros, y que ha vivido en diferentes puntos del planeta, alguno conflictivo también como Corea del Sur, pero “nada que ver con esto”. Se refiere a los bombardeos sobre la isla de Al Muharraq. Baltanás, con su mujer, Sara, y sus dos hijos, Miguel Ángel y Martín, de cinco y dos años respectivamente, nos cuenta como están viviendo esta situación.
Lo primero de todo, ¿cómo estáis?
Dentro de lo que cabe, bien. Pero asustados y preocupados por la situación, con ganas de que esto termine ya. Lo que nos dicen que va a durar un tiempo, porque hay muchos países implicados. Al estar aquí con mi mujer y los dos niños, la preocupación aumenta más. Si estuviese yo solo, la cosa sería diferente.
¿Cómo lo están viviendo los pequeños?
De manera natural, intentamos normalizar. Cuando se escuchan los bombardeos les decimos que son aviones que están en el cielo, que ellos lo vean como un juego. Pero nosotros con el miedo por dentro.
¿Te esperabas que esto podía ocurrir en Baréin?
Nos llegaban informaciones de que la escalada de tensión con Irán iba en aumento, de que había amenazas. Lo que llegaba por los medios de comunicación. Pero, de ahí a lo que estamos viviendo, a que se diese el paso de atacar, no. Conocíamos el conflicto con Irán, pero esto no lo esperábamos.
¿Cómo empezó todo para vosotros?
El sábado íbamos en el coche de camino a la playa los cuatro. Habíamos jugado el día antes un partido de Copa y teníamos día libre. Cuando estábamos cerca comenzaron a sonar las sirenas y la gente de seguridad nos decía que nos teníamos que dar la vuelta porque habían atacado la embajada de Estados Unidos. Esto es muy pequeño y todos pasamos por los mismos sitios, uno de ellos es la zona en la que se encuentra la embajada de EEUU, Juffair. Había mucha gente en la misma situación. Un trayecto que se tarda en hacer 30-45 minutos, fue de dos horas, aunque no sabría decir bien lo que tardamos por la tensión vivida. Veías a la gente corriendo, con sus niños. Miguel Ángel y Martín estaban dormidos. Fueron momentos de mucho caos y te pasan muchas cosas por la cabeza. Si en ese momento cae algo, nos hubiese pillado a todos ahí, encerrados. Por suerte llegamos a casa. Ahí comenzamos a recibir información por parte del club y de españoles que están en el país. Más tarde se puso la Embajada española de Kuwait, porque aquí solo hay consulado, en contacto con nosotros. Desde entonces, estamos en casa encerrados y cuando suenan las sirenas nos vamos al edificio en el que vive un compañero del cuerpo técnico, que tiene un parking subterráneo.
¿Cómo os estáis informando?
A través de la Embajada en Kuwait, que se puso en contacto con nosotros. Tienen que hacer el registro de españoles en la zona por si se dan vuelos de regreso a España y de cara a lo que pueda ocurrir. Además, estamos en contacto con un grupo de cinco militares españoles que están aquí y nos llaman para hacernos seguimiento, para tenernos ubicados.
¿La familia en España cómo lo está viviendo?
Muy preocupada, con llamadas constantes. Mucha preocupación y angustia por lo que ven en televisión. Nosotros tampoco les podemos decir mucho, solo podemos estar en casa y ver cómo se resuelve todo.
¿Valoráis la posibilidad de salir por vuestra cuenta?
Sí, estamos intentando ver diferentes vías. Pero, viendo como está la situación, es una opción complicada. Podemos coger un coche y hacer un trayecto de 45 minutos a Damman, Arabia Saudí, y luego un vuelo desde Yeda a España, pero es complicado. El trayecto es una zona de conflicto y luego nadie te asegura que salgan aviones. También tengo amigos que viven en Arabia que me escriben para ofrecernos sus casas el tiempo que necesitemos. Pero creemos que ahora no es el momento, por la incertidumbre que se vive.
¿Cómo es Baréin en general?
Un país muy tranquilo, totalmente. Ha tenido conflictos, como todos los que están alrededor, pero hablamos con la gente que lleva aquí 30 años y nos dicen que lo de ahora no lo han vivido nunca. Jamás se llegó a esta escalada de tensión y de ataques.
El día a día vuestro, ¿cómo es ahora?
Yo llevo tres días sin dormir prácticamente, intento estar despierto por las alarmas. Si descanso un rato, siempre con las deportivas puestas por si hay que salir rápido. Tenemos la documentación, las mochilas y maletas preparadas por lo que pueda pasar. Una sensación de calma tensa. Quizá podría descansar más, pero el cuerpo me pide estar alerta. Nosotros vivimos en una zona residencial y nos dicen que no van a atacar a civiles, pero puede pasar. Al final somos simples consecuencias.
Al ser un país pequeño, estáis cerca de donde se producen los bombardeos…
Sí, a 20 minutos en coche más o menos.
El tema deportivo pasó a un segundo plano…
Por supuesto, ahora mismo es lo que menos nos importa, lo que queremos es estar a salvo. La competición ha parado por completo y no se sabe si se va a reanudar, también dependerá de lo que dure esto. Pero no pensamos en ello.
¿Viviste alguna situación similar en tu experiencia fuera?
No, la verdad. La pandemia de Covid me pilló en Arabia y luego estuve en Corea del Sur, que está enfrentada con Corea del Norte. Ellos estaban muy acostumbrados a enfrentamientos, pero la verdad que yo no viví nada como lo de ahora. Además, tengo a la familia aquí y la tensión aumenta.
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí