Call of Cthulhu: Dark Corners of Earth
Call of Cthulhu: Dark Corners of Earth

Call of Cthulhu: Dark Corners of Earth - Orden Esotérica Dos.Tiempo de revancha

Descubre el misterio que se esconde en Innsmouth.

Orden Esotérica Dos. Tiempo de revancha.

A la derecha del salón me hice con un cuchillo que me sería muy útil contra los enormes hombres-pescado mutados. Las balas sólo les molestaban dándome tiempo a reaccionar, pero la única manera de matarles era en un brutal combate cuerpo a cuerpo. Un golpe de chuchillo preciso en la cabeza sería suficiente. Y no me iba a importar salpicarme de lo que fuese que corría por sus venas. Qué extraña la puerta con esa 'fuerza' azulada…, no creo que hubiese nada que pudiese sorprenderme a estas alturas.

Me dirigí a la puerta de madera y entré. Ascendí por la escalera de caracol hasta llegar a un almacén. Tras otra puerta comenzó la cacería, y yo era ahora el depredador. No sabéis cuánto había deseado que llegase este tiempo de revancha.

Llegué al vestíbulo y, con sigilo, acuchillé a los dos híbridos cerca de las escaleras. Inmediatamente me equipé con el rifle para reventarle la cabeza a los enemigos del nivel superior. Me había acabando gustando el olor a pólvora…Las escaleras estaban bloqueadas y decidí registrar todas las habitaciones de aquella planta en busca de munición, que la necesitaría, y botiquines. Además, en uno de los cuartos localicé una llave que abrió una puerta cerrada en el almacén que había visitado. Era otro pasadizo secreto, sólo de ida porque la puerta se cerraba al final sin dejarme regresar. En la segunda planta tuve varias cosas que hacer. Abriéndome camino a tiro limpio y machetazos entre los hombres-pescado, encontré una tabla antigua en un cuarto, difícil de traducir. Lo logré tras hacerme con el código en el interior de una caja fuerte que ya había visto en la primera planta, que contenía además el arma de Mackey, y una Escritura Ponape.

En el interior de otro cuarto en la segunda planta, sobre un escritorio, me hice con el diario del propio Robert Marsh en persona, que me reveló la combinación de la caja: 1-8-7-8.

Tras traducir la tabla en el estudio, usé el Libro de Dagon frente la extraña puerta mística azulada para acceder a la cámara del ritual. Allí encontré la llave de la celda de Mackey en el cuarto del ritual. Regresé inmediatamente y liberé al agente.

Mackey estaba armado y tenía también ganas de revancha, pero su cautiverio le había dejado con poca capacidad de reacción, así que me tocaría cuidar de él. Para avanzar, fui pidiéndole que esperase en zonas seguras, con campo de tiro para apoyarme, mientras yo iba barriendo al enemigo.

De este modo llegamos, con muchos problemas porque los híbridos habían pedido refuerzos, hasta la entrada de la cámara del ritual. Allí acabamos con los últimos vigilantes y entramos subiendo las escaleras. Mackey me dio acceso a la caverna de piedra y me deseó buena suerte.

Cargado de munición y material de primeros auxilios, descendí por la cueva. Había muchísima humedad y el ambiente estaba tan cargado que casi podía cortarse. Sabía que estaba en pleno corazón de la Orden.

¡¡Mierdaaa!! Corrí tras los pilares de la entrada de la nueva cámara, huyendo del brutal ataque enemigo con fuego. Supe que no una sola de esas bolas sería suficiente para desintegrarme. Jodidos sacerdotes chiflados… Evitando en todo momento ser alcanzado, me moví con rapidez hasta acabar, con certeros disparos dirigidos a la cabeza, con la última resistencia enemiga. ¿Cómo os sentaba ahora haberos metido con Jack Walters, maldito montón de basura podrida? Tuve unos momentos para pensar en Rebbeca, Brian, Waite, Ramona, Ruth, Parker, Nelson,…y el resto de víctimas de aquel grupo satánico de lunáticos. Una lástima no haberme encontrado con ningún Marsh en persona.

Examiné los extraños símbolos ancestrales bajo cada estatua, buscándoles algún tipo de significado. Descubrí que estaban relacionados con el mural medio caído de la pared.
Presioné lo que parecían interruptores del siguiente modo:Dagon, Hydra, Dagon, Chtulhu, Dagon, Chtulhu.

Las puertas se abrieron y…. ¡¡Marsh!! Hijo de puta, no te escaparás esta vez…

…y de nuevo, extrañas visiones….