

J.J.Santos
Que no nos tomen por tontos

J.J.Santos
Robben justifica su fichaje

J.J.Santos
Peligroso ataque de confianza

J.J.Santos
Raúl no necesita reivindicarse

J.J.Santos
Las piedras en el camino de Luis

J.J.Santos
Está claro que el halago debilita

J.J.Santos
Luis: Guti, Guti, Guti Selección

J.J.Santos
La madurez de Robinho gana el derbi

J.J.Santos
Por fin se recupera la grandeza

J.J.Santos
La excelencia parece estar maldita

J.J.Santos
Ruud, Pepe y nueve fantasmas

J.J.Santos
Son mejores de lo que parecen

J.J.Santos
Cuando el portero gana el partido

J.J.Santos
Goles para alejar las sospechas

J.J.Santos
Fabio y Julio mandaron callar

J.J.Santos
Entre pillos andael juego

J.J.Santos
Cuando se lleva mal ser suplente

J.J.Santos
Ruud, el dinero mejor empleado

J.J.Santos
Baptista, el último lujo de Florentino

J.J.Santos
Ocho años después es San Iker

J.J.Santos
Multiusos Raúl fue el que resolvió

J.J.Santos
Indecorosa defensa, ruina total

J.J.Santos
Schuster es un gran psicólogo

J.J.Santos
Xavi, la paciencia como virtud

J.J.Santos
La perfecta sinfonía de los bajitos
Página19