Dragon's Dogma, guía completa - La batalla final

Rebélate contra la tirania del dragón.

23. LA BATALLA FINAL

Antes de empezar esta misión, el principio del final de la historia de Dragon's Dogma, es subir de nivel intensamente. O recorres los caminos montañosos y derrotas a las criaturas que te encuentres (ojo con perder peones) o realizas alguna misión secundaria de los tablones de la ciudad o de los aldeanos.

Cuando estés dispuesto, ve al Monte Hillfigure. De ahí, tras la secuencia cinemática, tendrás que partir hacia la muralla, de camino hacia tu nuevo destino: la Montaña Mancillada. El camino, como viene siendo habitual, no es sencillo y se te pondrá a prueba con la dificultad de los monstruos que te saldrán al paso, entre ellos cíclopes, trolls o quimeras (si te salen solo quimeras, date por afortunado: son, quizás, las más fáciles de derrotar).

Prosigue hasta encontrarte con el dragón. Entonces tendrás que elegir: te enfrentas al dragón y echas mano de todo lo que tienes, o cedes ante el dragón y entregas a tu esposa a cambio de saldar la deuda y olvidarte de los desastres del dragón. Si decides combatir, echa un vistazo más abajo. Si entregas a tu amada, el juego acabará aquí para ti.

Si has decidido combatir... bien hecho. Demuestra que, a pesar de todo, sigues teniendo corazón...

**BOSS: UR-DRAGON**

Cuando tomes el control de tu Arisen, tendrás que evitar morir por el desprendimiento de rocas que se está produciendo. No dejes de moverte constantemente y ten en cuenta que, donde acaba de caer una roca, es muy poco probable que vuelva a caer... así que acércate a las piedras que acaben de desprenderse para tener alguna posibilidad.

Tras sobrevivir a ello, te espera algo peor... El dragón empezará a escupir fuego y tendrás que recorrer un angosto desfiladero a toda prisa para no morir en él. Usa SPRINT (BOTÓN L3 mantenido) pero no dejes que la barra de energía se agote: de lo contrario, tu Arisen se parará para recuperar el aliento y morirá abrasado.

Cuando salgas de él, estarás en una estancia en la que el dragón intentará entrar... pero se quedará atascado por la cabeza. Aprovecha para atacarle desde una posicion cercana en extremo, para que no pueda escupirte fuego ni te afecte si lo intenta. Cuando lo hayas debilitado, el dragón hará un esfuerzo extra y conseguirá atraverar la gruesa pared de rocas, por lo que dejará de estar atascado y tus probabilidades de éxito vuelven a reducirse considerablemente.

Sal rápidamente de ahí y cruza el puente. Mucho ojo, el dragón volverá a atacar con sus chorros de fuego. Tras el susto, seguirá volando y tú tendrás que seguir hacia la torre señalada en tu mapa. En una cinemática que saltará en pocos segundos, verás cómo la destruye por completo y te deja sin parapeto, de momento...

Cuando vuelvas a controlar a tu Arisen, estarás agarrado con todas tus fuerzas a la espalda del dragón. Es MUY recomendable que guardes ahora, pues si mueres empezarás desde la parte de la torre, y no tendrás que repetirlo tooodo de nuevo.

Ve trepando por la espalda de la criatura, con especial cuidado de sus movimientos. Tiene una espalda muy flexible, y no dejará de moverse si nota que vas avanzando hasta el punto débil que, por cierto, tendrás marcado en pantalla. Mantén el dedo constantemente pulsado en BOTÓN R2 para que, cuando notes cualquier amago de zafarse del dragón, puedas agarrarte y no te mate la caída.

Cuando lo debilites lo suficiente, entrarás en la recta final del combate... ¡Ánimo, Arisen!

Observa la parte de la criatura que brilla... el corazón. Ahí es donde tienes que atacarle. Si eres guerrero, no lo dudes. Ve a saco a por él. Si te has hecho con las últimas mejoras de Gran Soren, te costará menos vencerlo. Y si has aumentado de nivel considerablemente, todavía menos. Aun así, debes tener presente que eres extremadamente vulverable a esa distancia y lo más seguro es que no lo consigas a la primera... pero sé perseverante y acabará cayendo, los patrones de ataque suelen ser los mismos.

Por contra, si eres mago, evoluciona tus poderes al máximo para incrementar el daño y usa, ante todo, ataques de hielo. No harán mella en su barra de salud de una forma pasmosa, pero es lo que más la disminuye y lo que contrarresta sus ataques de fuego.

Cuando se vea debilitado, empezará a volar y te embestirá o escupirá fuego. En ese momento, coge una ballesta que encontrarás en las proximidades y ataca al corazón para que caiga. Es muy importante que tengas puntería, debes darle en el corazón o no aterrizará y te verás en serios apuros.

Has de tener en cuenta que, una vez alce el vuelo, aunque aterrice, volverá a alejarse, así que afronta la recta final del combate con la ballesta preparada. Unas cuantas flechas al corazón y...