Top 10

Los mejores juegos de Nintendo DS

Recordamos la emblemática portátil de doble pantalla, fuente de abundante experimentación y un éxito de ventas sin precedentes para Nintendo.

Después de que Game Boy estuviese toda una década dominando el mercado portátil, en 2003 Nintendo dio la sorpresa al revelar que Game Boy Advance, consola todavía muy joven en términos comparativos, sería relevada al año siguiente. El hecho de que la nueva plataforma, además, apostase por dos pantallas, y una de ellas fuese táctil, acabó de alimentar la confusión. La PlayStation Portable de Sony, destinada a estrenarse también a finales de 2004, iba a meter presión a una carrera que Sega y otras compañías habían abandonado hacía tiempo, pero los vigentes campeones decidieron no competir en sus mismos términos. Nintendo DS, como era de esperar, sí ofreció un salto técnico respecto a GBA, pero no el suficiente como para ponerse al nivel de su nueva rival. Muchos vieron la jugada como un riesgo.

Ahora, sabiendo el final de la historia, nos podemos ahorrar las intrigas: con más de 150 millones de unidades distribuidas (sumando sus diferentes revisiones), Nintendo DS se convirtió en la consola más vendida de la compañía. Su extraña propuesta le hizo capaz de amoldarse a casi todos los públicos: para el usuario habitual no faltaron sagas como Mario (que solo había recibido ports en GBA), Zelda, Metroid (aunque no hayan pasado a la historia como las mejores entregas), Pokémon o Fire Emblem, pero los más casuales también fueron atraídos por juegos como Brain Training o Nintendogs; la gente marchosa, por juegos como Rhythm Paradise o Elite Beat Agents; los fans de los JRPG, por propuestas como The World Ends With You o Etrian Odyssey (sin olvidar el estreno europeo de Chrono Trigger); los amantes de los puzles dedicaron innumerables sesiones a Tetris DS o Picross DS; y los de las aventuras gráficas fueron sorprendidos por joyas como Hotel Dusk o Ghost Trick.

Pero esto solo araña la superficie, así que ahora vamos ahondar un poco más y detallar cuáles hemos elegido nosotros como los mejores juegos de Nintendo DS.

10. Final Fantasy IV

Una de los acontecimientos más simbólicos de esta etapa fue el afianzamiento de la relación entre Nintendo y Square Enix, rota durante el camino hacia Nintendo 64. En Game Boy Advance, su primer acercamiento ya dejó a los usuarios disfrutar de varios Final Fantasy en una portátil, tanto por reanudar la serie Tactics (añadiendo la apropiada coletilla Advance al final) como por el relanzamiento de casi todas las entregas principales de NES y SNES. En Nintendo DS, sus planes fueron incluso más ambiciosos y optaron por hacer remakes en tres dimensiones: el primer elegido fue Final Fantasy III, ausente entre dichos relanzamientos, aunque el principal beneficiado por el tratamiento fue el siguiente, Final Fantasy IV.

Como ya comentamos hace poco con motivo de su aniversario, esta entrega marcó un punto de inflexión para la saga, y no solo por tratarse de la primera de 16 bits, sino también por apostar más a la narrativa. Mientras otros héroes estaban destinados a salvar el mundo sin más ambigüedades, Cecil, caballero negro de pasado cuestionable, dejaba atrás su reino para buscar la redención antes de poner la mira en objetivos más convencionales. Para estándares actuales sigue siendo una historia sencilla, pero no le faltan giros ni traiciones; y la nueva puesta en escena, con guion revisado y ampliado, e incluso algunas secuencias dobladas, la adecuaron a DS. Por su parte, el combate se mantuvo fiel a los fundamentos del Active Time Battle (turnos donde no se detenía el tiempo), pero fue también fue revisado con nuevas mecánicas y una curva de dificultad más exigente. Un remake a la altura del clásico.

9. El profesor Layton y el futuro perdido

Al hablar de aventuras gráficas al principio omitimos al buen Hershel Layton porque la creación de Level-5 merecía un lugar destacado. Después de todo, Nintendo DS llegó a recibir hasta cuatro entregas con las aventuras de este renombrado profesor y su pupilo, el joven Luke Triton, que le ayudaba a explorar lugares cada vez más pintorescos, interrogar personajes estrafalarios y resolver misterios a golpe de puzles. La fórmula se repitió una y otra vez con pocos cambios, pero no perdió su encanto (de hecho, la saga sacaría dos entregas más en 3DS) gracias a la cantidad y variedad de los puzles, el preciosista estilo gráfico y los propios enigmas, elaborados y con una genuina sensación de suspense hasta la recta final, donde se descubría todo el pastel.

Eran esas diferencias (aunque los puzles servían como gancho jugable, las historias tenían secuencias animadas y muchos momentos memorables) las que hicieron despuntar a Futuro Perdido. Pese a la existencia de cuatro alternativas, todos los fans de la serie hemos coincidido a la hora de votar a la tercera entrega, conclusión cronológica (la cuarta fue hacia atrás y empezó una trilogía de precuelas) que cuenta con una de las premisas más originales y también uno de los desenlaces más lacrimógenos. Poco después de empezar, profesor y aprendiz se veían investigando una máquina del tiempo, recorriendo una versión futura de Londres e incluso colaborando con un Luke crecidito. Las cosas, por supuesto, no eran tan sencillas —si se puede llamar sencillo a algo de eso—, pero descubrir por qué era parte de la gracia.

8. Mario & Luigi: Viaje al centro de Bowser

Una consecuencia que no trajo la paz con Square fue una secuela oficial de Super Mario RPG. El motivo fue que para entonces Nintendo ya había encontrado no una, sino otras dos compañías capaces de continuar las aventuras roleras de Mario: en sobremesa, Intelligent Systems había creado Paper Mario; y en portátiles, AlphaDream también cosechó gran éxito con Mario & Luigi, serie donde los dos hermanos colaboraban para derrotar enemigos en combates tan interactivos que muchos de sus ataques conjuntos se ejecutaban literalmente a través de minijuegos. Superstar Saga, primera y única entrega para GBA, conquistó a los fans, aunque llegado el turno de saltar a DS, Compañeros en el Tiempo entusiasmó algo menos. Por suerte, la tercera entrega sí volvió a dejar huella gracias a su peculiar propuesta.

Esta vez Bowser también se unía, pero no como aliado, sino como huésped. Después de engullir a Mario y a Luigi con la ayuda de un champiñón misterioso, los tres protagonistas se embarcaban en dos aventuras paralelas. En una, Bowser exploraba el Reino Champiñón con vista superior; mientras que en la otra, Mario y Luigi exploraban las entrañas de su archienemigo en scroll lateral, a menudo cruzando los efectos de sus acciones: si Bowser, por ejemplo, bebía mucha agua en una fuente, Mario y Luigi podrían alcanzar lugares elevados buceando. A cambio, algunas de las interacciones con su cuerpo —a menudo también resueltas en clave de minijuegos— potenciaban al rey Koopa para progresar en su viaje. Un derroche de originalidad y humor que aún mantienen a Viaje al centro de Bowser entre los mejores RPG de Mario.

7. Phoenix Wright: Ace Attorney - Trials and Tribulations

Tras dejar su marca en el mundo del Survival Horror (fue una de las figuras más importantes en los dos primeros Dino Crisis), Shu Takumi se pasó a las aventuras gráficas y creó uno de los personajes más populares de Capcom: Phoenix Wright. Al igual que en el caso del profesor Layton —saga influenciada por su éxito—, este abogado merece un rincón propio, incluso aunque su origen se remonte a Game Boy Advance. Por aquel entonces, la idea sonaba disparatada para los compañeros de Capcom los primeros. ¿Un juego sobre procedimientos judiciales? Pero Takumi y su equipo lo hicieron funcionar a la perfección, estableciendo la entretenida dinámica de investigar, recabar pruebas e interrogar a testigos para luego detectar posibles contradicciones en los testimonios y protestar en los juzgados.

Entre 2001 y 2004, Capcom produjo tres entregas para GBA, pero ninguna de ellas se localizó fuera de Japón. Con la aparición de Nintendo DS, por suerte, el estudio trabajó en nuevas versiones, con más resolución, algún caso nuevo y, cómo no, uso de la pantalla táctil para moverse de una forma más práctica por los menús y las evidencias. Estas versiones sí llegaron a los demás territorios, y de entre ellas, Trials and Tribulations coincide con Futuro Perdido a la hora de ser la tercera y también la mejor. En el plano jugable no cambió demasiado, pero con la fórmula y los personajes bien establecidos, Takumi se dejó llevar más con la historia, recuperando el reparto de los juegos anteriores para un final climático, hilando los casos con una narrativa más cohesiva e incluso dejándonos jugar con el que antaño fuera rival, Miles Edgeworth.

6. Dragon Quest: La prometida celestial

Square Enix reaparece con su otra gran franquicia, la que popularizó los JRPG en primer lugar y aún hoy se mantiene como un fenómeno sin rival en su país natal. Pero fuera no siempre fue así, razón por la que la noticia de que Dragon Quest IV, V y VI recibirían remakes en Nintendo DS fue recibida con tanto entusiasmo como el anuncio de la entrega inédita, Dragon Quest IX. Entre esos capítulos principales y los también geniales spin-offs Dragon Quest Monsters, la saga vivió una segunda juventud en la portátil. Aunque si hay un nombre que deba sobresalir entre el resto, ese es el de La Prometida Celestial, subtítulo por el que optó Square para la nueva versión de Dragon Quest V (curiosamente, sin número romano en la carátula europea).

Aunque la saga tienda a estar caracterizada por un clasicismo empedernido, la adherencia a una fórmula que rara vez se atreve con cambios drásticos, La Prometida Celestial se hizo notar al instante gracias a dos ideas con gran importancia para su desarrollo jugable y narrativo: la primera, la introducción de la captura y el uso de monstruos en combate que daría origen a los spin-offs antes comentados (fue Pokémon antes de Pokémon); y la segunda, la posibilidad de acompañar a nuestro protagonista a lo largo de casi toda su vida. Gracias al uso de elipsis temporales, éramos testigos de su nacimiento e infancia, elegíamos a su esposa e incluso acabábamos peleando codo con codo junto a sus hijos. Todo ello en una colorida aventura de 30 horas que todavía se cuenta entre los mejores Dragon Quest.

5. Advance Wars: Dual Strike

Aunque ahora sean mucho más conocidos por Fire Emblem —que también tuvo presencia importante en la consola—, en Nintendo DS la serie Advance Wars estaba tan o más ligada al nombre de Intelligent Systems. La saga como tal se remontaba a la NES japonesa, donde la primera entrega había sido titulada de forma apropiada como Famicom Wars y estableció fundamentos que en Occidente no conoceríamos hasta Game Boy Advance: unidades basadas en diferentes tipos de fuerzas militares (soldados, tanques, aviones), mapas con rejillas para moverlas por turnos y combates automatizados donde las estadísticas y las fortalezas o debilidades de cada tipo decidían los resultados. Era, en cierto modo, un Fire Emblem con guerras modernas (matizando que se originó antes y dio pie a esa rama medieval más tarde).

Tras el éxito de las entregas de GBA, se decidió seguir con el sello Advance Wars en Occidente (en Japón regresó a Famicom Wars), algo razonable no solo por tratarse de un nombre reconocible, también porque Dual Strike se construyó sobre la base de Advance Wars 1 y 2. El juego fue una secuela de pleno derecho, con los mismos personajes, las mismas mecánicas y algunos añadidos que enriquecían el factor estratégico: además de estrenar varios tipos de unidades en tierra, mar y aire, ahora podíamos usar dos oficiales dentro de una misma batalla, lo que ofrecía muchas combinaciones de habilidades pasivas y poderes especiales. La pantalla doble también se puso a buen uso, con la táctil permitiendo mover unidades con mayor comodidad mientras la superior a veces mostraba otras batallas que también requerían nuestra atención. Estrategia de primer nivel a la medida de Nintendo DS.

4. Castlevania: Dawn of Sorrow

Otra saga que mantuvo una buena trayectoria a través de Game Boy Advance y Nintendo DS fue Castlevania. Aunque el salto a las tres dimensiones ha dado bastantes dolores de cabeza a Konami, el hecho de seguir con sprites 2D y scroll lateral en las portátiles sirvió para que la serie se librase de los altibajos comunes en sobremesa y ofreciese algunas de las mejores entregas de la vertiente metroidvania (coloquialmente también conocida como igavania debido al involucramiento de Koji Igarashi —ahora productor de Bloodstained— en todas ellas). Las tres que llegaron a Nintendo DS son dignas de mención, pero Dawn of Sorrow es la que ha conseguido auparse hasta aquí arriba, rompiendo de paso el patrón de elegir terceras partes.

Estrenado en 2005, Dawn of Sorrow fue el primer Castlevania de la consola, pero aprovechó la experiencia adquirida en GBA para arrancar por todo lo alto. El juego retomó el argumento de Aria of Sorrow, así como los sistemas roleros que habían caracterizado a la serie desde Symphony of the Night, pero también consiguió definir su propia identidad. Los fondos usaron polígonos para conseguir mayor profundidad, los jefes fueron más espectaculares y variados, y la pantalla táctil se utilizaba para sellarlos trazando símbolos con el stylus. Fue un añadido no gustó a todos por igual —como suele pasar con estas cosas—, pero gracias a su ambientación, su diseño de niveles, su rejugabilidad (había varios personajes desbloqueables) y las posibilidades creando y personalizando armas con las almas de los enemigos, Dawn of Sorrow aún se mantiene como uno de los mejores Castlevania hasta la fecha.

3. Grand Theft Auto: Chinatown Wars

Pese a la colaboración noventera entre Nintendo y DMA Design, el mismo estudio que pasaría a la historia por crear Grand Theft Auto antes de ser renombrado como Rockstar North, la popular saga de conducción y tiroteos no salió en ninguna consola de sobremesa de la compañía japonesa hasta este mismo mes, cuando GTA Trilogy llegó en condiciones más que cuestionables a Switch. Sin embargo, si miramos a las portátiles, hay otra excepción más temprana y también mucho más destacable en Nintendo DS. Ambientada en Liberty City, ciudad de GTA III y GTA IV, Chinatown Wars recuperó la vista aérea que había caracterizado a la saga antes de PlayStation 2, pero inclinando y moviendo la cámara de forma dinámica para seguir la acción con mayor comodidad a pie o durante las persecuciones.

Viniendo de Liberty City Stories, entrega de PSP mucho más similar en gráficos y controles a las de PS2, Chinatown Wars podía parecer una regresión, pero jugando revelaba una propuesta muy trabajada y perfectamente ajustada a la portátil. La pantalla inferior tan pronto servía para leer correos como seguir rutas en el mapa o hacer puentes a los coches, y el uso de gráficos cel shaded le permitía ofrecer la suficiente claridad y fluidez en la pantalla superior cuando las cosas se ponían feas. El juego, de hecho, adoptó un cariz más arcade, incentivando la destrucción de coches policiales en vez de la simple huida para bajar el nivel de búsqueda; y el contrabando se convirtió en una actividad de relativa profundidad al introducir diferentes drogas, especulación con los precios y cámaras de vigilancia destruibles para aumentar el éxito de los repartos. En definitiva, una adaptación a la altura de la saga.

2. Mario Kart DS

Llegamos a un top 2 formado por un par de juegos que se distanciaron del resto, pero quedaron sorprendemente pegados entre ellos, al borde del empate. El primero es Mario Kart DS, representante de una saga para la que sobran presentaciones, pero en la que a menudo se obvia precisamente esta entrega pese a la gran cantidad de aportaciones que hizo a la fórmula (una de ellas, todavía no retomada por las posteriores). Ser el primer Mario Kart en 3D para una consola portátil fue una de las más aparentes, aunque quizá no la más importante debido a las limitaciones naturales que imponía la cruz de control digital. Aunque eso no quita, claro, que las físicas y el manejo mejoraran de forma significativa respecto a GBA.

Más trascendental en el contexto general de la saga fue la inclusión de circuitos retro: por primera vez, el modo Grand Prix ascendió a ocho copas, formadas por 16 circuitos nuevos (incluyendo emblemas como Tick-Tock Clock o Waluigi Pinball) y 16 repescados de entregas previas. El modo batalla también recibió bastante atención por dos motivos: el primero, porque fue el primer Mario Kart con multijugador online; y el segundo, porque además estrenó un modo misiones donde tan pronto superábamos pruebas contrarreloj como recogíamos monedas, competíamos contra coches normales o nos enfrentábamos a jefes directamente salidos de Super Mario 64. Los 60 fps, el online, la cantidad de circuitos y una variedad de objetivos ausente en entregas como el mismísimo Mario Kart 8 hacen que Mario Kart DS sea, sin lugar a dudas, uno de los mejores juegos portátiles creados por Nintendo.

1. Pokémon: Edición Oro HeartGold / Plata SoulSilver

¿Y quién, si no Pokémon, podría hacerle frente? Como toda portátil de Game Boy en adelante, Nintendo DS estrenó sus propias generaciones de esta popular saga: en 2006 salieron (en Japón) Pokémon Diamante y Pokémon Perla (sí, las mismas que acaban de recibir remakes en Switch); y en 2010, Pokémon Negro y Pokémon Blanco. Sin embargo, ni estas ediciones ni sus revisiones (Pokémon Platino) o secuelas (Negro 2 / Blanco 2) han conseguido subir hasta aquí arriba. Porque entre medias, Game Freak también estrenó HeartGold y SoulSilver, remakes de Oro y Plata que coronan nuestra lista. ¿Es una cuestión de nostalgia? Bueno, no cabe duda de que algo siempre contribuye, pero hay más aquí que los recuerdos de tiempos pasados.

Oro y Plata, ya en su forma original, fueron ediciones que sacaron mucho provecho a la fórmula, introduciendo algunas novedades de peso (ciclos día-noche, crianza en la guardería) y alcanzando un gran equilibrio entre la cantidad (250 Pokémon, dos regiones, 16 gimnasios) y la densidad de su contenido. Partiendo de esa excelente base, HeartGold y SoulSilver mejoraron sustancialmente los gráficos (los sprites eran mucho más detallados y los entornos estaban recreados en 3D) y la interfaz gracias a la pantalla táctil; añadieron nuevos eventos y minijuegos; retocaron el diseño de algunas áreas e introdujeron otras inéditas; permitieron que el primer Pokémon del equipo, fuese cual fuese, nos siguiese por el mundo; y también dieron cabida a especies de las generaciones posteriores. Por aquel entonces era la experiencia Pokémon definitiva, y todavía hoy se sigue contando entre las mejores.

Pokémon HeartGold

  • Nintendo DS
  • RPG

Remake para Nintendo DS que conmemora el décimo anivesario de Pokémon Oro y Plata.

Pokémon HeartGold