Los blancos ganaron cuatro Champions en cinco años, mientras que el Barça de Messi lleva sólo una en las últimas nueve temporadas.
El dorsal número 1 del Real Madrid hace justicia a Thibaut Courtois, que se ha ganado por fin el respeto y el cariño de la crítica y de la afición..
La faena es que Zidane no lo ve como este servidor ni como muchos madridistas. No le llena el ojo y algún día nos explicará la verdadera razón.
Odegaard ha sido una de las revelaciones de esta Liga y no tenía sentido prolongar su exitoso y fructífero Erasmus en La Bella Easo.
El técnico francés se ha olvidado del brasileño, que había sido el jugador más desequilibrante, en el partido del Etihad. No jugó un sólo minuto.
Todos temíamos los daños colaterales que generaría la dolorosa y trascendente baja de Sergio Ramos. El gran capitán estaba en las gradas del Etihad...
Bale no ha empatizado jamás con la afición del Bernabéu y gestos como el de no viajar a Mánchester en el Día D le delatan. No está comprometido y no lo disimula.
Alargó su pierna por instinto. Y desvió lo justo el esférico. Robben se maldijo, Iker le había desterrado del reino de los elegidos.
Hay un niño de 12 añitos que se llama Mario, de Plasencia, que no hace mucho tiempo vio cumplido su sueño de pisar el césped del Bernabéu gracias al empeño de su tío Juan Chaves.
El técnico y los jugadores sienten que la visita del jefe es una manera de decirles: "Está difícil, pero con vosotros nada es imposible"
Lo de Pep es un juego psicológico. Sabe que con 1-2 y jugando en casa, quedar eliminado ante un Madrid mermado y con Hazard a medio gas sería un fracaso.
Es evidente que Kubo es el jugador que mejor pinta tiene para lograr por fin que un japonés triunfe sin titubeos en la élite de nuestro fútbol.
Han ido pasando los años y ahora que ya ha cumplido 28 hay que pedirle a mi admirado Isco que vuelva a recuperar esa versión que tanto echamos de menos.
El 24 de julio del año 2000 se recordará siempre como el día en el que la rivalidad de Madrid y Barça se tiñó de blanco y en forma de goleada fuera del terreno de juego.
Con él se han ganado tres Champions seguidas y, lo más importante, se ha ganado el respeto del vestuario. En el fondo, Casemiro es un capitán más.
A descansar, campeones. Nos vamos a relajar el cuerpo y la mente con 31 puntos de 33 posibles, aventajando al Barça en cinco (87-82).
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