Hay que levantarse y desde ya pensar en el partidazo del martes en Champions con los londinenses. Hay que jugar como ante el Liverpool.
Si hay un equipo que está justificando sus sueldos y que se está dejando la vida en las malas (plaga de lesiones, numerosas bajas por coronavirus...) es el Real Madrid.
Si se va Varane, lo ideal sería arreglar lo de Ramos. Pero si el capitán también se va, sólo quedarían Nacho y Militao. Posiblemente llegue Alaba, pero habría que fichar un káiser del área.
Sólo un equipo de perfil estajanovista puede sobrevivir a la ausencia de su defensa titular entera, más la del lateral derecho y central suplentes , sin olvidar al muro de la medular...
El mejor es Zidane. No se mete con nadie, es respetuoso con todos y, cada por tres, levanta una Champions. Un mago.
Un equipo de leyenda que honra su historia con entusiasmo, gloria y honor. El madridismo puede estar orgulloso de los suyos.
Cuando estás en manos de un tipo como Zidane, conviene dejarse de milongas gafarronas y pensar que este Madrid está diseñado a prueba de icebergs y de maleficios diabólicos.
Con lo que ha hecho este chaval por el equipo en un curso tan complicado merecería un esfuerzo del club para asegurar su continuidad.
Un Madrid expansivo en su juego, recordando al que arrasó al Liverpool el martes. Zizou dio un repaso a Koeman.
Hasta que la situación sanitaria permita la añorada vuelta de los aficionados a La Castellana, convirtamos el coqueto campo de Valdebebas en un fortín inesperado.
El Madrid es un equipo de finales. Lo ha demostrado sobradamente en la colosal era Pablo Laso, plagada de noches como la vivida en Estambul...
Mateu Lahoz es el mejor árbitro de España y eso al menos es una garantía. De hecho, es el favorito para dirigir la final de Champions, salvo que la juegue el Madrid.
Supo desde el primer que llevar la camiseta del Madrid conlleva muchas exigencias y pocas concesiones...
Nacho es ahora mismo intocable para el Madrid de Zidane. Salah, Firmino, Diogo Jota y Mané tienen un problema con la presencia de Nacho en el Di Stéfano.
Seguro que la tropa de Zidane va a jugar a tope el primer asalto de esta eliminatoria contra el Liverpool. No hay que pensar en la vuelta de Anfield. El partido de mañana es una final.
Zidane y sus hombres ya huelen la sangre. Aterrizan en la ‘Semana Grande’ sin manchas en su chaqueta de la Liga y con la chaqueta de la Champions reluciente...
Es evidente que hubiese sido más lógico no correr el más mínimo riesgo y más sabiendo que al Madrid le esperaban curvas peligrosas en el calendario a la vuelta de la esquina.
Nos vamos de este parón líderes de grupo, pero tiene trampa. Tenemos un partido más y hasta el 2 de septiembre no nos enfrentamos al delantero sueco.
Raúl sabrá esperar su momento y no hará jamás la cama a su amigo Zinedine. Lo que no cuela es lo de fichar a Löw.
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