Ansío ver que nos tiene preparado el seleccionador ante los franceses, una selección que en la actualidad tiene mejores individualidades que equipo, y que al peso, tiene el mejor tridente del mundo...
Todo esto se habría quedado en poco si no hubiera la lectura y el talento de un excelente João Félix al apoyo, de un Lemar al espacio y un Luis Suárez con la caña.
El Atlético tuvo de nuevo un mal inicio de partido. En el segundo tiempo el banquillo fue una vez más decisivo para la victoria ante el Milan. En tres semanas seguro que se ve a otro Atlético.
El equipo mostró una inquietante fragilidad y una falta de elaboración para encontrar caminos ante rivales acampados en su área. Sólo se libran los argentinos Angelito y De Paul.
El uruguayo pierde influencia lejos del área, pero está claro su rol en el Atlético. No tanto como el de algunos de sus compañeros...
De Paul fue de lo mejor del Atlético. El argentino sacó su catálogo pero Simeone necesita a sus principales jugadores. El segundo tiempo fue bueno pero la expulsión lo complicó todo.
Correa, João Félix y Griezmann, que también pueden mezclar, deben ser los jugones que den luz en el último tercio. Siento a Angelito se le pide más para ser titular.
Tras un mal primer tiempo, el Cholo hizo un triple cambio en el descanso que le cambió la cara al Atlético. Quizá se reabra la opción de los cuatro defensas.
El francés rompe la presión rival como nadie y es puro desequilibrio. El británico tiene pie de organizador y saca lo mejor de Llorente y sus desmarques.
Ya decía Mendilibar siempre para alabar las virtudes del Atlético de Simeone, que es un equipo grande con el alma y la pasión de uno pequeño.
Estando a mediados de agosto y con los jugadores capitales rojiblancos en fase de preparación, debido a Eurocopa y Copa América.
Morata esta viviendo lo ingrato del fútbol. Te puedes dejar todo en el campo (lo que siempre te exigen en los estadios, el "échale huevos"), que si no marcas, caes directo en la diana.
Desde fuera dirán lo que quieran, pero después de 38 jornadas el Atlético es campeón con todos los honores. Sólo me queda dar las gracias al equipo.
Mi estado de ánimo es más optimista que antes del Barça-Atlético. Simeone acertó con la colocación de los futbolistas, hasta que aquello se convirtió en un correcalles.
En el primer tiempo se vio a un equipo ambicioso y con intensidad. Eché de menos minutos para Dembélé en lugar de Suárez y que João Félix salga al campo con hambre.
El anuncio de la Superliga ha sido un torpedo en mis principios del amor a mi deporte, el fútbol. No se puede empezar una competición con equipos clasificados por decreto.
Si hay alguien en la plantilla rojiblanca donde en tres minutos tenga la facilidad de sacarte de quicio o los colores, ese es nuestro Angelito Correa.
El belga del Atlético volvió a ser ese futbolista que alarga al equipo y desequilibra, y es determinante y con compromiso.
El Atlético transmite dudas y echo en falta que el equipo juegue con defensa de cuatro. Hay que darle más protagonismo al banquillo porque hay profundidad.
En el fútbol no es bueno perder el tiempo en lamerte las heridas o preguntarle al espejito quién es el más guapo del reino balompédico
A partir de ahí y hasta la expulsión de Nyom, el encuentro fue áspero y con pocos espacios, por lo que era necesario atraer por dentro para trasladar pelota a la banda de Carrasco.
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