Splinter Cell - El Ordenador de Nikoladze

Tras pasar una serie de pruebas físicas (del todo innecesarias, estás en muy buena forma), los mandamases han quedado convencidos al 100% de que Sam Fisher es el hombre indicado para hacer frente a la peligrosa operación que están a punto de organizar. Enhorabuena, vuelves al servicio activo en defensa de la seguridad mundial. Tu primer ?encargo? no parece, de entrada, demasiado complicado: localizar a unos agentes de la CIA en Georgia, desaparecidos en cumplimiento de una peligrosa misión.


EL ORDENADOR DE NIKOLADZE

No hay tiempo para pensar: si te cogen en el edificio no durarás mucho. Alguien desciende por el ascensor que se encuentra ante ti, seguramente un par de esbirros bien armados, así que te conviene esconderte un rato dentro del armario de los trastos, al lado mismo del ascensor. En cuanto escuches alejarse los pasos, sal y métete rápidamente en la cabina del ascensor. Ve hacia arriba.

Splinter Cell (PlayStation 2)

Séptima planta: seguramente, el ordenador de Nikoladze está cerca. A tu derecha, una máquina de bebidas, y tras ella, una cámara sobre una puerta cerrada con un dispositivo electrónico con código. A tu izquierda, la puerta de un despacho, y más allá, otra puerta codificada. Dentro del despacho verás un ordenador con un informe sobre un proyecto llamado Arca, y sobre él, una trampilla abierta.

Puedes entrar en el corredor de seguridad por ahí y caer sobre el guardia que te espera abajo, o puedes salir del despacho, dirigirte a la puerta de tu izquierda, y noquear al guardia que, amablemente, te habrá abierto la cerradura codificada. En cualquier caso, deshazte lo más rápidamente posible de la cámara al final de ese pasillo.

Bien: tienes a tu derecha una puerta cerrada que no puedes abrir con tu ganzúa, más allá una puerta a la izquierda que da a una habitación con enseres (entre ellos, un botiquín y munición; dentro también hay una escalerilla de acceso al tejado); delante, al final del pasillo y bajo la cámara, otra habitación con la puerta bloqueada, al girar el recodo, rodeando todo el pasillo hasta la otra puerta con código, hay una habitación de guardia con tres soldados.

Puedes dejar los soldados con vida, o puedes intentar atraerlos a las sombras y noquearlos uno por uno, o puedes disparar sobre ellos. Lo que hagas no influirá en el desarrollo posterior de los acontecimientos, por lo que tienes total libertad. Si finalmente decides atacarlos y acabas con ellos antes de que ellos acaben contigo, podrás acceder a un par de informes interesantes.

Lo importante, sin embargo, debes hacerlo desde el tejado. Ve al cuarto de los trastos, sube la escalerilla de pared, abre la trampilla, busca la chimenea que te permitirá atar tu cuerda, descuélgate por la pared hasta las ventanas del despacho del presidente Georgiano, y sitúate un poco por debajo. Así, si disparas al guardia del otro lado no caerás dentro de la habitación, dándole la oportunidad de dispararte (también puedes saltar al interior atravesando la ventana, aunque es algo más arriesgado).

El cuerpo del guardia oculta una granada de fragmentación: no olvides hacerte con ella y equiparla inmediatamente.Tras recuperar un informe acerca de Masse de un terminal en esa misma habitación, ya podemos penetrar en el ordenador del presidente, el que tiene la pantalla roja. La cosa parece grave, en la central están alarmados: campos de refugiados, prisioneros, crímenes contra la humanidad…

Pero antes de que puedas completar la transmisión de los archivos, las fuerzas especiales del presidente van a entrar allí a por ti. En cuanto recibas el aviso, corre hacia la esquina derecha del despacho, frente a la ventana y en el extremo opuesto de la entrada. Espera a que los esbirros hayan pasado dentro, y tírales la granada. Acaba con cualquiera que quede con vida, o ellos lo harán contigo.

Tras finalizar la transmisión interrumpida deberás darte prisa. No te detengas a conversar con los guardias, y corre. Sal por la puerta que da al pasillo; delante verás que la puerta que viste cerrada y bloqueada ahora está abierta. Baja por las escaleras y sal de nuevo al tejado (no te dejes el equipo médico). Inmediatamente baja las escaleras a tu derecha y métete en la garita del ascensor.

Salta hacia la vigueta metálica y deslízate hacia abajo, hasta el garaje. Allí te estará esperando tu contacto para llevarte de vuelta a casa… o a donde quiera que la central decida enviarte ahora.