
Legacy of Kain: Defiance
Legacy of Kain: Defiance - Raziel: El Cementerio
Kain y Raziel. Esta 5ª entrega de esta saga continua con el drama de la batalla por controlar el mundo por parte de las tres grandes razas: los humanos, los vampiros y los Hylden, cada uno de los cuales trata de darle su propio sentido a las profecías.
Raziel: El Cementerio
Cárgate a los chepudos y absorbe su alma. Vete por el camino de la derecha hasta que llegues a una antigua puerta que no puedes pasar todavía.
Deshaz el camino andado y ahora vete por la izquierda hasta un sitio con una puerta y dos ventanas rejas que están selladas.
Eres atacado por los bichos negros, a los que tienes que matar para que se quiten los sellos y puedas atravesar una de las ventanas a la que te encaramas. Al otro lado hay un Punto de Control y después de la secuencia vuelve al mundo Material.
Ves una puerta abierta y al lado una especie de piedra que al golpearla te carga de energía tu espada segadora.
Este tipo de piedra recargadora la volverás a ver a lo largo del juego. Cuando intentas pasar por la puerta, las gárgolas te ven y te la cierran con lo que no puedes pasar.
Las gárgolas son esa especie de cabezas oscuras que se mueven que están cerca de la puerta, y las verás también más adelante. Como no puedes avanzar por ahí sal por la puerta de las ventanas con rejas por las que acabas de llegar.
Al atravesar la puerta eres atacado por una especie de raices que piden a gritos que las podes. Pues duro con ellas y sigue avanzando por el único camino posible. Al pasar por una puerta ves a un grupo de cazadores de vampiros que te atacan.
Pues a fregar el suelo con ellos y después sigue avanzando. Fíjate que la puerta por la que viniste está cerrada y no puedes abrirla por el momento, así que sigue avanzando por la otra dirección, hasta que llegues hasta el sitio por donde entraste al cementerio.
En una cornisa ves un objeto que coges. Ahora sal del cementerio. Aquí eres atacado por unos enemigos nuevos así que cuidado.
De todos modos el tratamiento es el mismo que para los otros, o sea, liarse a mamporros. Baja por la escalera y sigue por el pasillo matando enemigos. Tras un paseo llegas a la zona del agua por la que escapaste del inframundo.
Tienes que llegar al otro extremo. Primero saltas a la isleta intermedia, aquí te subes a la columna rota y saltas al otro lado.
Ves una puerta cerrada y que falta un escudo. Debes tirarte al agua y buscar una sala sumergida que está en el fondo y luego por arriba. Cuando la encuentres sube a la superficie de esta sala donde verás el escudo arriba.
Para cogerlo agarras un bloque que está justo debajo y lo arrastras un poco hacia a fuera para poder subir y coger el escudo.
Ahora tienes que volver a subir a la sala donde faltaba ese escudo. Lo colocas en su sitio, la puerta se abre y pasas. Cruzas el pasillo hasta que llegas a una puerta que también cruzas.
Llegas a una sala con una columna central y una salida, la cual se sella al acercarte a ella y eres atacado por enemigos.
Después de acabar con ellos se vuelve a abrir y sales por ella, subiendo por el pasillo. El final está cerrado y debes pasar al mundo espiritual (flecha abajo + cuadrado) para poder atravesar la verja.
Ya en el otro lado saltas a la columna del centro y de ahí a la plataforma más elevada. Ahora sólo tienes un camino, así que síguelo, matando raíces y demás flora y fauna local hasta que llegas a unas ruinas antiguas.
La entrada está demasiado alta y necesitas el poder de la oscuridad en la segadora para poder entrar. Mata a los chepudos y pasa otra vez al mundo material, poniéndote encima de la luz violeta y pulsando flecha abajo y cuadrado, y te cargas a los cazadores.
Ahora vete a la derecha del todo donde hay una puerta que puedes atravesar. Avanza hasta el Punto de Control y continua.
Un poco más adelante se sellan las puertas y eres atacado. Pues nada nada, un poco de jarabe de palo a los malosos y cuando acabes con ellos sigue por el camino, atraviesas la puerta y llegas al exterior.
Planea hasta la plataforma de enfrente y mata a los enemigos. Salta a la de enfrente, pasa por el Punto de Control y entras por la puerta.
Ahora sólo debes seguir adelante hasta la siguiente puerta, matando a los enemigos que están emboscado por ahí. Estás otra vez en el exterior, ves un semicírculo de piedras y enfrente una puerta a la que no puedes llegar.
Pasa al mundo espiritual y planea hasta allí. Al lado de la puerta hay un punto para volver al mundo material que usas, y luego entras por la puerta. Avanzas y tienes una imagen de un objeto situado más abajo.
Carga la espada con la piedra de al lado. Al bajar al suelo te ataca una manada de bichos sombra ( esos que parecen más bien una nube de hollín).
Cuando los has despachado, te diriges a ese portal que se acaba de activar y lo atraviesas. Al llegar al otro lado, te enteras un poco de la historia de los vampiros.
Vete hacia la parte de debajo de la izquierda (no se ve muy bien) y avanzas por el pasillo. Apalea a más bichos de esos negros, avanza hasta el próximo Punto de Control y aprende un poco más de historia.
Aquí sólo hay una puerta verja cerrada para salir. Pasa al mundo espiritual y la atraviesas. Llegas a una estancia circular (este tipo de estancia lo verás muy a menudo a lo largo del juego), te tiras al suelo y recuperas fuerzas matando chepudos y absorbiendo sus almas.
Si te fijas alrededor, hay una sala con un punto de retorno al mundo material que usas, y haces frente a más enemigos. Cuando acabes con ellos vete al centro de la sala donde hay un objeto en el que forjas tu Segadora y adquieres el poder de la oscuridad.
Este objeto también lo verás a menudo. Detrás de este objeto forja, hay como dos lámparas. Usa la Segadora en ellas para activar el portal.
Date cuenta que a medida que tengas más poderes en la Segadora, podrás activar más cosas y abrir más puertas, sólo tienes que ir probando los distintos poderes en esas puertas.
Cerca ves una puerta con una grieta que rompes para pasar, y donde coges un objeto. En la sala de al lado de donde estaba el punto de retorno al mundo material, hay al fondo un muro de escalar. Lo subes y te tiras al pasillo por el otro lado.
Ahora vuelve al portal, matas a los enemigos y lo atraviesas. Ya en el otro lado, encima de la salida hay unas gárgolas que cuando te acercas, te cierran las puertas.
Carga la Segadora con el poder de la oscuridad en la piedra y haz el ataque especial que te hace invisible para las gárgolas y pasa esta puerta.
Para salir por la siguiente puerta, cambias la segadora y pasas. Te tiras al suelo y avanzas para salir por la puerta. Atraviesas el pasillo y sales.
Ves una puerta cerrada en el suelo y avanzas hacia ella, matando a los enemigos que te aparecen. Ahora abres esa puerta con la segadora en modo oscuridad.
Atraviesas el pasillo, matas a los enemigos que ves, y para pasar las gárgolas, haces lo de antes, es decir, usar el ataque especial con la Segadora en modo oscuridad.
Al llegar a la verja debes pasar al mundo espiritual para atravesarla. Ahora fíjate bien pues te va a mostrar el sitio para salir. Mata chepudos y vuelve al mundo material.
Sube la escalera y salta a la plataforma de enfrente. Vuelve al mundo espiritual y salta a la otra plataforma y de ahí a la última.
Llegas al mausoleo de Kain y a un Punto de Control. Pasa al mundo material y coge el blasón que está bajo el cuadro. Más enemigos a los que despachar. Sal por la verja rota y mata más enemigos.
Ahora debes girar es busto de Kain hasta que se abre otra puerta por la que pasas. ¿Te suena la sala?. Sube las escaleras y pon el blasón en su sitio. Atraviesa la puerta, sigue por el pasillo y sal al exterior.
Empuja el bloque al suelo, tírate y muévelo para que puedas alcanzar la puerta elevada que está a la derecha. Debes ponerlo a una distancia tal, que subiéndote al semicírculo de piedras puedas alcanzarlo y de ahí a la puerta.
La abres con la Segadora en modo oscuridad y entras. Encima ves una ventana agrietada. Déjate caer al suelo y cerca del portal hay un muro de escalar que subes.
Vete por el camino hasta cerca de la ventana agrietada, que rompes con el botón R2 para que entra la luz. Antes de bajar coge el Orbe Multifaceta que está arriba cerca del muro y bajas.
Colócalo en el pedestal del centro para que se abra el portal y lo atraviesas. Más historia de vampiros. Avanza hasta el Punto de Control. Pasa al mundo espiritual para atravesar la verja. Nueva sala circular. Baja y mata chepudos.
En una de las salas hay un tomo que recoges. Pasa al mundo material y forja la Segadora en la forja del centro de la sala. Ahora aparece un enemigo nuevo grande al que matas (prueba con los distinto poderes de la segadora).
Rompe la puerta con grietas para acceder al muro de escalar. Déjate caer por el otro lado y vuelve a la sala circular por el piso de arriba. Busca las esferas oscuras de ese piso y dales con la Segadora con el poder de la luz.
Pasa al mundo espiritual, atraviesa la verja y vuelve al portal. Mata chepudos, pasa otra vez al mundo material y atraviesa el portal.
Sube la rampa, mata a los bichos y sal por la puerta usando el poder de la luz. Sal por la puerta de detrás del semicírculo de piedras, atraviesa el pasillo y al salir hacia el exterior, se te muestra por donde debes salir.
Pues adelante teniendo cuidado con los cazadores. Llegas al sitio donde se te dijo hace ya tiempo que necesitabas el poder de la luz y de la oscuridad.
Te fijas en los símbolos de encima de las esferas y usas el poder adecuado, para abrir la puerta y atravesarla y acabar esta parte.