Little Big Adventure 2 : Twinsen's Oddysey
Little Big Adventure 2 : Twinsen's Oddysey

Little Big Adventure 2 : Twinsen's Oddysey - La Tormenta

Twinsen era feliz, Tras derrotar al Dr. FunFrock era considerado héroe planetario, además iba a tener un hijo con su querida Zoe. Estaba contemplando el atardecer con su chica cuando una tormenta oscureció el cielo y comenzó a llover. Aqui empieza tu historia.

LA TORMENTA

Twinsen era feliz, Tras derrotar al Dr. FunFrock era considerado héroe planetario, además iba a tener un hijo con su querida Zoe (algunos son masoquistas sin remedio). Estaba contemplando el atardecer con su chica cuando una tormenta oscureció el cielo y comenzó a llover. Cuando corrían hacia casa a ocultarse, su amigo el Dino-Fly recibió el impacto de un rayo y al caer se lesionó. Tenía que buscar algo para curarle. Cuando llegaron a casa, Zoe le dijo que fuera a la farmacia a buscar algún remedio. Antes de salir entró en la puerta que había a la izquierda usando la llave que había en el mueble situado junto a ella, allí cogió su bola mágica, su holomapa y tres dardos. Frente a la puerta de salida miró en un cuadro y recordó que su túnica y su medallón estaban en el museo, que quedó marcado en el holomapa. Consultando este vio donde estaba la farmacia, y allí se encaminó, mientras Zoe iba a ver al Dino-Fly.

Al llegar observó a un maldito niño que le lanzaba piedras con un tirachinas (y él quería ser padre, pobrecito), por lo que tuvo que entrar corriendo. Allí no había nada que pudiera ayudar a su compañero, pero una señora conocía un remedio, sin embargo llego un ladronzuelo y la robó el paraguas. Ella le daría la información si lo recuperaba para ella. Twinsen se puso en modo sigiloso, se acercó al desalmado por detrás, y este al reconocerle se lo devolvió sin oponer resistencia. Se lo dio a la señora, y esta le dijo que fuera a ver al curandero Ker'aooc, en la isla del desierto.

Se dirigió al muelle. Un tipo que estaba pescando le habló de un Tralu, una especie de monstruo y le dijo que si iba a su encuentro lo hiciera armado.

Pero ¿por que iba a hacerlo?, pensó Twinsen, sus tiempos aventureros habían acabado, ahora iba a ser padre de familia. Había dos puertas en el muelle, en una el conductor del barco le dijo que no habría viajes mientras durara la lluvia, y que solo el mago Meteo podía pararla, y en la otra descubrió que no tenía dinero para adquirir el pasaje, eso había que arreglarlo.

En su casa había un mueble, junto a la cama, en el que había, 15 kashes. Descubrió que si salía a la calle y volvía a entrar otra vez estaba allí la misma cantidad. Cualquier otro habría dedicado el resto de su vida a explicar científicamente tan extraño fenómeno, pero Twinsen, menos inquieto intelectualmente, salió y entró muchas veces hasta forrarse, esto le resolvería muchos problemas futuros. Cuando tenía 400 kashes se dio por contento y se fue a visitar a su vecino, que vivía justo enfrente de la puerta de su casa, quien le dijo que estaba restaurando unos planos de las alcantarillas. Twinsen los miró sobre un escritorio y el vecino le dijo que se los daría si le conseguía ácido gálico.

Antes de hacer otra cosa se fue al museo a recuperar su túnica, ya que estaba visto que se le acumulaban los problemas. El elefante de recepción no era muy listo y no le reconocía por tanto tuvo que pagar para entrar. La encargada le dijo que la cúpula que protegía su túnica solo se podía activar con un dispositivo que había tras una puerta que no se podía abrir. Este no era problema para un héroe de su categoría. Salió a la calle, rodeó el edificio y llegó a una ventana abierta, donde apretó un botón para abrir la problemática puerta, tiró de una palanca que levantó la cúpula y bajo corriendo.

Así recuperó su equipo de desfacedor de entuertos.

Consultó su holomapa y fue a ver a Meteo, para ver por que no paraba la tormenta, el cual le explicó que, para hacerlo, necesitaba lanzar un conjuro desde el faro, pero el guardián había desaparecido y no podía subir a él. Miró una olla que tenía allí y el mago le dijo que intentaba crear un anillo encantado, pero necesitaba una perla de incandescencia. Twinsen volvió al pueblo y se acercó al bar a tomar algo (los salvadores de mundos también necesitan relajarse). En la parte de arriba había un tipo que le contó que el guarda del faro era músico, y solía ir a la cornisa a ensayar.

La cornisa se encontraba siguiendo un camino que había frente a una vaca en el campo, antes de llegar a casa del mago Meteo, ese camino había que seguirlo a la derecha y girar a la derecha en todos los cruces, hasta una cueva a mano izquierda. Al entrar en la cueva le atacó un arácnido gigante, al que eliminó con una sucesión de golpes, y algunos otros bichos que esquivó corriendo. Salió al exterior, siguió el camino y, tras dar un par de saltos para no caer al acantilado, llegó a otra cueva. En su interior, yendo por la izquierda encontró al guardia encerrado, quien le contó que el Tralu se lo quería comer. Volvió sobre sus pasos hasta llegar a una habitación a cuya puerta había tres barriles, disparó su bola por encima de estos y activó una palanca que había en el rincón del fondo, abriendo así otra puerta, por la que llegó a otra sala, con una escalera a la izquierda y un canal de las alcantarillas enfrente, que cruzó, y después otro hasta hasta que vio a la izquierda una palanca, que pulsó subiéndose a una piedra y lanzando una bola.

Tras coger un trébol que había en un barril al fondo, volvió a la escalera por la que pudo trepar después de dar una salto. Así encontró a su amigo Joe, el duende, quien desapareció al instante. Estaba claro que tendría que actuar solo frente al terrible Tralu. Finalmente lo encontró, y a pesar de no ser uno sino dos, los eliminó con unos cuantos golpes y obtuvo así dos llaves. La primera abría una puerta a la que se accedía tras saltar por unos bloques cúbicos de piedra, entre los cuales había unos pinchos nada agradables al tacto. Cruzando un puente se llegaba a la segunda, que conducía a ¿un Tralu gigante?, ¿o este era el verdadero y los anteriores eran clones suyos defectuosos? Sin encontrar pregunta a tal cuestión acabó con el, a golpes cuando estaba cerca y con bolas cuando estaba lejos. Se hizo con una llave, y con ella pudo abrir la puerta de salida de la celda del guardia del faro, que estaba allí al lado.