Superman se hace fuerte

Miguel Ángel López se mostró ayer “satisfecho de iniciar el descanso previo al Tour de Francia con una bonita victoria”. Se refería a su dominio en el Mont Ventoux Dénivelé Challenge, una carrera que acumula 4.400 metros de desnivel en 153 kilómetros de recorrido que incluyen dos subidas al Gigante de la Provenza. Un trazado, a propósito, que se repetirá casi calcado en la 11ª etapa de la Grande Boucle. El colombiano hizo lo que mejor sabe: atacar en la montaña, dar espectáculo, abrir diferencias hacia arriba… Y ganó con 2:26 minutos sobre el siguiente clasificado, el español Óscar Rodríguez. Es cierto que en el pelotón no estaban los principales candidatos al Tour. Ni Pogacar, ni Roglic. Ni tampoco la armada del Ineos. Pero este triunfo, junto a otros precedentes como la Vuelta a Andalucía, confirma que Superman llegará con buenas piernas a la grande francesa. Y también con frescura, porque sólo ha acumulado 21 días de competición. El Movistar fichó a López para esto. Para liderar al equipo en el Tour y para descargar de ese peso exclusivo a Enric Mas.

Superman López llegó al Movistar rodeado de polémica, después del encontronazo que tuvo con el equipo en la Vuelta a España 2019, donde llamó “estúpidos” y “tontos” a los que hoy son sus compañeros. La evolución de los acontecimientos ha confirmado que aquel lance de competición ya ha quedado en el olvido. Su victoria en el Mont Ventoux vino precedida de un buen trabajo colectivo, que también proyectó a Mas a la tercera plaza. Días antes, el propio López se movió en favor de Alejandro Valverde en la meta en alto de Le Sappey en el reciente Dauphiné. La carrera francesa mostró un buen entendimiento entre López, Mas y Valverde, que a buen seguro dará sus frutos camino de París. Superman vuela al Tour. Integrado en un grupo que muestra síntomas esperanzadores.