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El Madrid ficha a Megía Dávila como Delegado Arbitral

Liga BBVA | Real Madrid

El Madrid ficha a Megía Dávila como Delegado Arbitral

El Madrid ficha a Megía Dávila como Delegado Arbitral

El árbitro madrileño es la última incorporación del organigrama blanco. Será el encargado de atender a los árbitros en días de partido.

El Real Madrid ha contratado los servicios del árbitro Megía Dávila como Delegado Arbitral. El nuevo miembro del organigrama blanco se incorporará al área de Relaciones Institucionales que dirige Emilio Butragueño, y su principal función será, en los días de partidos, acompañar a los colegiados y proporcionarles todo lo que necesiten. Asume este cargo cuando todavía figura en la lista de 22 árbitros oficiales de Primera División. Sin embargo, no está arbitrando en la temporada 2009/2010 ya que no superó, a sus 43 años, las pruebas físicas pertinentes.

Megía Dávila comenzó su carrera como árbitro en Segunda B la temporada 1992/93. En 1994 dió el saltó a Segunda y en la 1995/96 llegó a la máxima categoría. Su primer encuentro en Primera fue un Valencia-Valladolid, el 10 de septiembre de 1995. Enlas temporadas 2007/08 y 2008/09 logró el trofeo Guruceta. También fue internacional. Su debut fue en la temporada 2003/04 en la Copa de la UEFA. En 2006 recibió la escarapela FIFA y ese mismo año arbitró partidos del Mundial de Alemania. También arbitró en la Eurocopa 2008 y acumula a lo largo de su carrera 220 partidos de Primera División, 2 de Liga de Campeones, 10 de Copa de la UEFA y 2 de la Copa Intertoto. Es en estos momentos el décimo árbitro que más partidos ha disputado en Primera División.

Su peor momento, en Mestalla

Sin duda, uno de los peores momentos de la carrera de Megía Dávila se vivió en Mestalla el 25 de enero de 2006 durante la disputa del partido de Copa entre Valencia y Deportivo. Una agresión al asistente Egido Rozas, que recibió el impacto de una moneda, lo que le abrió una herida en la ceja derecha, le obligó a suspender el partido al grito de "nos vamos". Después, en la reanudación del partido a puerta cerrada, la actuación del colegiado enfadó a los jugadores del Valencia, que recibieron el respaldo del por entonces presidente Juan Soler, que pidió a la Federación que Megía no pitara en Mestalla durante una temporada. Como resultado, estuvo dos años y ocho meses sin pitar en el estadio valencianista.