Resulta tan cómodo como evidente ponerse de pie y elogiar a Benzema, el que es sin duda, y de largo, el mejor jugador merengue.
Puedo afirmar que a partir de hoy sí se puede valorar el trabajo de Zidane en su segunda etapa como entrenador del Real Madrid.
Zidane mira a todos los componentes de la plantilla. De ahí la decepción que ha creado el mercado de fichajes realizado por el club blanco.
Pogba no vino hace tres años por sus altísimas pretensiones económicas, el francés se ha dado cuenta de su error y está ahora dispuesto a todo para jugar en el Bernabéu.
Zidane quiere superar a Zidane. Porque quiere sentir en su piel los escalofríos del peligro y en su corazón los latidos de la aventura.
No nos vayamos por las ramas y seamos muy honestos y muy claros: Zidane no ha pedido el fichaje de Neymar. Las cosas como son.
Hoy Pogba, campeón del mundo con los bleus, es mucho más maduro, ha aceptado adaptarse a las exigencias del club merengue y sólo piensa en el Real Madrid.
Zidane puede puede contar con la total implicación de Benzema, su fuerza y su resistencia física (jugo 80 minutos el martes y 60’ al día siguiente) y su acierto goleador.
Hay un tema en el que el Madrid puede aprender de su vecino francés, en el fútbol femenino, donde el Lyon se ha convertido en la referencia absoluta del éxito.
Un jugador galo que ficha por el Real Madrid es un acontecimiento que va más allá de lo puramente deportivo.
Para ganar hay que ser prácticos y querer abrir la puerta a los futbolistas que ya no quieren estar en el equipo, tal y como lo dice Al Khelaifi.
Zidane lo tuvo muy claro desde el momento en que aceptó volver al banquillo del Madrid. Era esencial impedir que Marcelo se fuera a la Juventus...
Su potencia física y su rapidez por la banda izquierda le han permitido convertirse en internacional por Francia...
Mbappé está preocupado por su futuro. Ya no aguanta su situación en París y no soporta los privilegios de Neymar. Sólo piensa en el Madrid.
Falta en el PSG una autoridad fuerte por encima de los futbolistas y sabemos en Francia que los que ganen la batalla del vestuario tendrán el poder en el club.
Sus palabras en la gala van encaminadas a salir del PSG este verano. En el PSG es el tercer lanzador de penaltis tras Cavani y Neymar.
Zidane piensa y vive como un hombre de club, fiel y honesto. Sabe perfectamente que la política de fichajes se hace de mutuo acuerdo con la directiva y lo acepta.
No se puede estar seguro al cien por cien de que Griezmann no cambie de opinión varias veces sobre su destino hasta que firme definitivamente un contrato con su nuevo club.
Es evidente que Zidane le ha puesto la cruz a Gareth Bale y que no tiene ningún hueco en el renovado proyecto deportivo blanco.
Benzema se sacrificó por el bien del Madrid mientras que Suárez ha sacrificado al Barça. El uruguayo ha decidido hacerse una "limpieza" en la rodilla después del batacazo de Liverpool...
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