BioShock: The Collection
BioShock: The Collection
Carátula de BioShock: The Collection

BioShock: The Collection, Análisis para Nintendo Switch: el cielo en tus manos

El enésimo viaje a Rapture y Columbia, por primera vez en una consola de Nintendo y en una consola portátil, se ha resuelto con un port impecable.

Nintendo Switch se parece cada vez más el teatro donde todo actor quiere actuar, ese cine donde cualquier productora quiere proyectar su película. Sean juegos retro, títulos independientes o clásicos modernos, lo imposible poco a poco no es tanto. Hace un año nos resultaba imposible ver The Witcher 3 en la híbrida, y ahí está; también se nos antojaba complicado que Alien Isolation o Skyrim fuesen a salir tan bien. Al final, es más una cuestión de voluntad y capacitación de recursos que de limitaciones de la propia máquina.

En 2K Games ha habido voluntad. Para sorpresa de muchos, entre los que nos incluimos, la editora norteamericana nos sorprendía este pasado mes de marzo con una noticia triple que es ya una realidad en tiendas: BioShock: The Collection, XCOM 2 Collection y la Colección Legendaria de Borderlands ponían rumbo a Nintendo Switch tomando como base sus remasterizaciones de la actual generación.

Virtous Games, responsables de una adaptación excelente

Hoy, es el turno de abordar cómo se ha llevado a cabo el trabajo de la trilogía de Irrational Games, una que seguramente pasará a la historia como una de las propiedades intelectuales más trascendentes de la pasada generación de consolas y que ahora, después de su colección remasterizada en PS4, Xbox One y PC, irrumpe en Nintendo Switch manteniendo el tipo a todos los niveles: Virtuos Games ha realizado uno de los mejores trabajos de adaptación que recordamos en esta consola.

Responsables de Spyro: Reignited Trilogy, Dark Souls Remastered, L.A. Noire o Final Fantasy XII en este mismo hardware, el estudio afincado en Singapur recibía ahora la tarea de llevar las historias de Rapture y Columbia a un sistema donde los límites se presentan alcanzables. Las dudas, no obstante, estaban ahí: ¿se jugará a 480p en portátil? ¿Tendrá problemas de FPS y carga de texturas? ¿Cuánto se sacrificará en el camino? Pues bien, para la (agradable) sorpresa de todos, BioShock: The Collection se aproxima más a los trabajos que vimos en 2016 por parte de Blind Squirrel Games que a las entregas originales.

Dicho esto, y sabiendo que el producto está en buenas manos, vamos a pasar a conocer cómo se comporta el port y qué tal es su desempeño técnico tanto en Nintendo Switch original en televisión, en modo portátil y en Nintendo Switch Lite, puesto que hemos podido jugar los tres títulos en ambos modelos.

BioShock 1 & 2, atemporalidad de bolsillo

Hemos hablado de sacrificios y, efectivamente, los hay. El precio a pagar, sin embargo, es muy pequeño teniendo en cuenta que la noticia es doblemente positiva para la saga en sí misma: es la primera vez que podemos disfrutar de las obras originales de la saga en una consola de Nintendo y es la primera vez que se pueden jugar en un sistema portátil.

Tanto BioShock 1 como BioShock 2 se sienten cercanos a las remasterizaciones de hace unos años en la actual generación y presentan interesantes opciones de configuración desde el inicio. Al margen de incluir la localización original al castellano, nos ha gustado que se permite invertir los ejes de la cámara y cuenta con opciones de accesibilidad como el autoapuntado. Aunque a nuestro parecer la Vibración HD no es tan sensible como en otros juegos, tenerlo activado favorece a la inmersión y lo acerca a jugarlo con un DualShock 4 o un Xbox One Controller. Huelga decir que, por el tipo de género que es, recomendamos utilizar un Nintendo Switch Pro Controller. Es más cómodo, más realista sin necesidad de ampliar el rango de sensibilidad del stick derecho; es más ergonómico. No en vano, jugar con los Joy-Con no empeora la experiencia.

Una mala noticia para los amantes del control por movimiento y que no entendemos por qué aquí no se ha hecho lo propio es que no está habilitada la opción de utilizar el giroscopio, algo que sí encontramos en la Colección Legendaria de Borderlands puesta a la venta el mismo día. Cabe la posibilidad de que se incluya en un futuro mediante una actualización y esperamos que así sea, pero, por ahora, no es posible. No deja de ser un mal menor, no obstante, pero queríamos dejarlo claro.

El rendimiento, que es lo más importante en un port como éste, es donde destacan BioShock y BioShock 2: es muy fluido. Tanto en modo TV como en modo portátil, tenemos 30 FPS en prácticamente cualquier momento. Territorios como la Guarida de los Contrabandistas y Arcadia de la primera parte, o Pauper’s Pop en la Rapture de la segunda parte son extremadamente fluidos. Nada de input lag.

Hemos de decir que estas dos primeras partes no corren en resolución nativa sino en resolución dinámica. Hablamos de una resolución 1920x1080p en televisión (con zonas en 1280p, aproximadamente). En portátil, lo normal es que se sitúe entre los 720p, aunque también hay momentos donde la resolución cae a unos 540p. Algunas texturas se cargan con menor resolución de lo que aparentemente vemos en el resto de los entornos (si nos referimos a interiores), pero la más que notable iluminación impide que se vean esos dientes de sierra de forma muy acusada salvo que nos acerquemos demasiado.

Esto que comentamos es especialmente acusado en BioShock 2, que se siente como el que más ha costado adaptar de los tres; hay más artefactos que en la entrega original. Temíamos también que las sombras fuesen un elemento secundario en la tarea de adaptación, pero en juegos artísticamente tan potentes como estos —en los que algunos detalles técnicos marcaron la diferencia en su día— la fidelidad es más que satisfactoria. El sonido en estéreo está por encima de la media. En adaptaciones como Ni No Kuni, Spyro Reignited Trilogy, Crash Bandicoot N. Sane Trilogy o Naruto Shippuden: Ultimate Ninja Storm 4, percibimos que se perdían matices de sonido. Aquí, sin embargo, no hay nada de lo que preocuparse: es envolvente y claro. Un sonido a la altura. Para finalizar, cabe decir que los tiempos de carga son prácticamente idénticos a los de la versión de PlayStation 4.

BioShock Infinite: la guinda del pastel

He aquí la joya de la corona de la colección. Nos sorprendió ver que BioShock Infinite pesaba el doble que las dos primeras entregas en su descarga, es una diferencia muy grande; pero cuando empiezas a jugar te das cuenta de que este port sí es excelente, casi impecable. En parte, la aventura en Columbia fue una mucho más abierta al color, con una iluminación más acusada que incidía directamente en el plano artístico. Aquí, Virtuos ha culminado el esfuerzo con un resultado que cuesta creer, pues es en esta versión donde más se aproxima la experiencia a lo visto en las consolas de Sony y Microsoft. De hecho, hemos puesto la de PS4 en el mismo monitor en el que hemos jugado con nuestra Nintendo Switch y, si bien hay algo de recorte en texturas, mayor presencia de artefactos y la evidente caída de 60 FPS a 30 FPS, el resultado es de una fluidez total.

Como ya hemos comentado en el anterior epígrafe dedicado a BioShock 1 & 2, no tenemos la opción de jugar con el control por movimiento activado, aunque no perdemos la esperanza de que una actualización adicional nos dé una pequeña alegría. No hay que lamentar, sin embargo, la ausencia de contenidos descargables: es la edición completa. Además de la historia principal de Booker DeWitt y Elizabeth, se incluyen también los últimos trabajos de Ken Levine: Enfrentamientos en las Nubes y Panteón Marino Episodio I y Episodio II. Todos igualmente imprescindibles.

Los valores de producción del port no solo se sienten a los mandos y se ven en pantalla, sino que también se escuchan. Afortunadamente, 2K Games ha incluido el doblaje al castellano del juego —uno de los mejores de la pasada generación— y unos arreglos sonoros que nada tienen que envidiar a los de PS4 y Xbox One. De hecho, no creemos que se haya comprimido en absoluto el conjunto de archivos sonoros porque, sinceramente, no percibimos diferencias.

Donde sí las hay es en el plano visual. Y nos explicamos. Para paliar la pequeña caída gráfica de BioShock Infinite en Nintendo Switch —que toma como base el trabajo de 2016—, se ha optado por una paleta de colores ligeramente más saturada. Hay mayor presencia de azules; los verdes se ven con más fuerza y los blancos son más claros. ¿El resultado? Se camuflan mejor la falta de matices en los escenarios. Además, en algunos tramos ciertas texturas tardan en aparecer, pero son detalles nimios que, si no te concentras en verlos voluntariamente, pasan desapercibidos.

El resultado es un juego que se disfruta sin estragos, tanto en televisión. (1080p/30 FPS) como en modo portátil (720p/30FPS). Creemos que es una gran noticia que Infinite mantenga esta relación HD en modo portátil, algo poco frecuente en muchos port equivalentes. Lo más sorprendente, insistimos, es lo vibrante y nítida que se ve la imagen, con un color que salta a la vista y la presencia de rayos crepusculares con la misma definición que en el resto de consolas. Entra en el Top-5 de mejores adaptaciones que hemos visto nunca en Nintendo Switch.

Terminamos con un tirón de orejas general: los subtítulos. Desconocemos si esta tarea presenta problemas añadidos o es simplemente que no se contempla que haya jugadores que prefieren jugar en modo portátil, pero en Nintendo Switch Lite (pantalla de 5,5 pulgadas) la legibilidad de los textos es bastante baja, es incómoda. Personas más mayores o simplemente personas con hipermetropía van a encontrar severas dificultades para leer algunos textos. No hubiese estado mal, tanto en BioShock Infinite como en los otros dos episodios, que se incluyese una configuración visual pensada para el juego en una pantalla de escasas seis pulgadas.

Qué debes saber si compras BioShock: The Collection en formato físico

No podemos obviar este elemento, que sabemos a despertado antipatía en la comunidad. Porque no afecta en absoluto a la experiencia de juego, pero sí creemos necesario comentarlo para quienes tengáis pensado comprar el pack y os encontréis en la disyuntiva de hacerlo en formato físico o en formato digital.

El producto que se está comercializando en tiendas de BioShock: The Collection viene con cartucho, no es un código de descarga, pero es un cartucho incompleto, pequeño. No es una tarjeta de 32 GB como en The Witcher 3: Wild Hunt – Complete Edition, donde Saber Interactive logró meter el título completo y los DLC sin necesidad de descarga; aquí la versión física viene con un cartucho de 16 GB que incluye los actos iniciales de BioShock Remastered, BioShock 2 Remastered y BioShock Infinite: The Complete Edition. El contenido restante, asó como los complementos y los DLC requieren una descarga de 30GB en total.

Asimismo, es importante señalar que no es una sola descarga, sino que la compra del recopilatorio incluye cada juego de forma individual. Vamos a ponernos también en el escenario de que lo compréis en digital y adquiráis cada título por separado. Los pesos son los siguientes, acordes a nuestra Nintendo Switch, en formato digital:

  • BioShock Remastered: 12,5 GB
  • BioShock 2 Remastered: 10,3 GB
  • BioShock Infinite: The Complete Edition: 20,7 GB

Hemos realizado este análisis a través de un código suministrado por 2K Games en un modelo original de Nintendo Switch y en Nintendo Switch Lite.

CONCLUSIÓN

BioShock: The Collection llega por la puerta grande a Nintendo Switch. Temíamos que el sacrificio fuese severo, que el trabajo de adaptación no fuese tan fiel y cuidado como deseábamos, pero Virtuos Games ha cumplido con nota a nivel técnico, con un rendimiento que no presenta problemas más allá de pequeñas taras gráficas y la correspondiente caída de 60 FPS a 30 FPS; fluidos y constantes. El precio a pagar para tener por primera vez las tres obras de Irrational Games en una consola de Nintendo. (y en un dispositivo portátil) es realmente pequeño para la recompensa que nos encontramos. Porque la colección llega con todo: contenidos adicionales; doblaje al castellano y efectos de sonido sin pérdida de matices; un control adaptado a los Joy-Con y un contraste de color que camufla inteligentemente la carga reducida de texturas. En definitiva, una colección imprescindible para quienes no conozcan aún una de las IP más importantes de la pasada generación y una golosina para amantes de las obras de Ken Levine que quieran disfrutar ahora de la experiencia en el ecosistema Nintendo.

LO MEJOR

  • Sacrificio mínimo respecto a PS4 y Xbox One
  • Fluidez: siempre 30 FPS, sin caídas
  • Calidad sonora y doblaje al castellano intacto
  • Control preciso y comodidad en modo portátil

LO PEOR

  • Tamaño de los subtítulos en modo portátil
  • Ausencia de control por movimiento
  • Tosca gestión del contenido en la edición física
8

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.