Naruto Shippuden: Ultimate Ninja Storm 4 - Road to Boruto
Naruto Shippuden: Ultimate Ninja Storm 4 - Road to Boruto
Carátula de Naruto Shippuden: Ultimate Ninja Storm 4 - Road to Boruto

Naruto Shippuden: Ultimate Ninja Storm 4 Road to Boruto, Análisis Nintendo Switch

CyberConnect2 firmó aquí la mejor entrega de toda la saga. Dicha entrega llega a Nintendo Switch con todos sus DLC en un port de notable alto.

Queda ya lejos ese mes de febrero de 2016, cuando Bandai Namco y CyberConnect2 pusieron punto final a una serie de videojuegos de Naruto donde, en sus cuatro entregas numeradas, narraran con una fidelidad impecable la historia del manganime del personaje de Masashi Kishimoto; desde el principio hasta el final. Ocho años entre la primera y la última parte culminados con una especie de postre, Road to Boruto, que sirvió como epílogo para completar no solo el cuarto episodio numerado sino también la saga entera.

Conclusiones pudimos sacar muchas, pero nos quedamos con dos, que son las que nos sirven para introducir el análisis que nos atañe: la primera, que CyberConnect2 es el estudio que mejor ha sabido trasladar con acierto una serie de éxito de la Shonen Jump a un videojuego tanto por el género escogido como por la forma de diseñar su mundo, sus personajes. Fue, en su día, como jugar al anime. Segundo, que siempre quedó la espinita clavada de poder jugar esta historia en formato portátil y en una consola de Nintendo. Ahora, como ya pasó con Dragon Ball Xenoverse 2, Naruto Shippuden: Ultimate Ninja Storm 4 Road to Boruto viene para cerrar el círculo iniciado hace un par de años en la consola híbrida con Naruto Shippuden: Ultimate Ninja Storm Trilogy, una conversión notable que incorporaba los tres primeros episodios en sus ediciones completas, aunque con ciertos problemas y la sensación de que estaban algo por detrás de sus versiones para PS4 y Xbox One.

Con más de 10 millones de unidades vendidas entre todos, sumados Generations y Revolution, este éxito pone de manifiesto que se han hecho muchas cosas bien en el camino. Por suerte, esta versión para Nintendo Switch vuelve a ser notable, mejor que la trilogía original, al notarse más empeño en la calidad visual de su apartado tanto artístico como gráfico: colores más vivos, algo más de definición, iluminación… En parte, es lógico porque se trata de la entrega más reciente, una creada de forma nativa en la actual generación de consolas, pero el trato que se da aquí del cel shading es mucho mejor que en anteriores ports; es más cercano a lo visto en las consolas de Sony y Microsoft. En definitiva: es un mejor port que la trilogía de hace unos años.

La mejor entrega de la mejor saga de Naruto en videojuegos

Tras dejar claro lo primero que seguramente queríais ver respondido en el análisis de un port como el que nos atañe, hablemos del juego propiamente dicho. Amigos, conocidos o lectores de la revista nos habéis trasladado dudas sobre qué juego comprar de los cuatro en caso de haceros solo con uno; si es un error adquirir un título que solo abarca la Cuarta Guerra Ninja —el último gran arco de la serie— o si no pasa nada. Evidentemente, este título no está pensado para neófitos en el universo Naruto, no engaña a nadie. No obstante, la estructura argumental de la obra está bien construida, con una narración correcta en el modo historia principal para recordar elementos del pasado, poner en antecedentes y encauzar las cosas a ese gran acontecimiento; que, dicho sea de paso, se cuenta de forma más condensada aquí que en el propio anime, que alarga en exceso la historia del manga.

Si esto pareciese corto, con una campaña que nos puede durar perfectamente ocho o nueve horas, tenemos Road to Boruto, una expansión que conecta directamente con la película publicada poco después de terminar el anime de Naruto Shippuden, Boruto: Naruto the Movie. Vaya, de contenido no va precisamente corto y es, jugablemente, la entrega definitiva. Para hacer este análisis, el pasado mes de febrero volvimos a jugar las tres entregas iniciales en su versión para Nintendo Switch y, siendo sinceros, la evolución es muy grande en lo jugable. Es una lástima que sea solo la primera de todas la que permite libertad total de movimiento en la Aldea Oculta de la Hoja; el segundo capítulo fue más directo, con un diseño de capítulos más lineal y ciertos detalles de calidad de vida en el combate y animaciones.

El tercero, por su parte, dio un gran salto en lo que a espectacularidad y combates contra jefes se refiere. Fue aquí, en Naruto Shippuden: Ultimate Ninja Storm 4, donde el estudio japonés se desmelenó y metió todos los ingredientes en la batidora para hacer un juego cercano a la excelencia en su día. Entiéndase excelencia dentro de su contexto: ni es un juego de lucha referente en su género ni tiene unas mecánicas de combate deslumbrantes en profundidad. Lo que sí es este episodio, seguramente, es el mejor videojuego jamás hecho de Naruto. No es decir poco.

Ya desde el principio, con un combate en pleno clímax ente Senju Hashirama y Uchiha Madara, vamos tomando cuenta de que esta entrega es también la más ambiciosa, la que más abraza de manera casi literal el concepto de épica, de drama, de tensión. A continuación, el juego nos sitúa justo donde termina Naruto UNS3, así que no se queda nada en el tintero. No vamos a entrar en destripes argumentales innecesarios para esta reseña, pues además hay aspectos que quedaron sobradamente explicados y detallados en el análisis original de este videojuego.

Sacrificios tolerables para ser posible en Nintendo Switch

El port de Nintendo Switch no se olvida de ningún contenido, no hay recortes en modos de juego. Independientemente de si queremos sumergirnos en el modo Historia, tenemos también Aventura, Combate Libre y Combate Online. Este último, que puede ser uno de los grandes atractivos al posibilitar jugar con gente de cualquier parte del mundo, tiene el hándicap de que hay muy poca gente conectada. Incluso ahora, que el título lleva unas semanas a la venta, hemos tardado varios minutos en ocasiones en encontrar gente, algo incómodo que invita más a jugar contra la CPU en cualquiera de los modos mencionados. Además, hemos notado algo de lag en las partidas, aunque ningún corte de señal ni partidas interrumpidas inesperadamente. Es simplemente poco fluido.

Al igual que en anteriores capítulos, especialmente desde el segundo de la saga, el modo Historia es de largo el más divertido y recomendable porque cuenta con un dinamismo total y somete a un pulso constante al concepto de aburrimiento: es imposible saturarse porque no hay dos horas de juego iguales. Lo que aparentemente puede parecer una entrega más, una sucesión de combates tridimensionales en entornos cerrados con cierta libertad de movimiento, se convierte aquí en un título de acción, con batallas, Quick Time Events bien calibrados (no excesivos), algún que otro minijuego y secuencias de esas que te invitan a desear un posible remake de los mejores momentos del anime con este motor gráfico. Nada falla en ese sentido.

El problema es que se han recortado algunas escenas cinemáticas que sí estaban en PS4 y Xbox One. No entendemos muy bien el motivo, pero se nota que es aquí donde más flaquea el port: las cinemáticas no se ven tan bien. Borrosidad, menor calidad y algo de dientes de sierra en algunas de ellas dejan un poco que desear, si bien no son tan acusadas como para sacarte de la escena. Por suerte, el juego mantiene sus valores de producción en lo sonoro (una lástima que no estén los temas originales del anime), un doblaje exquisito al japonés y traducción perfecta al castellano, que respeta nombres en personajes y territorios tal como se hizo en nuestro país desde la serialización de la editorial Glènat. Además —y esto es algo que nos preocupaba tras lo visto en la trilogía original— no hemos notado apenas caídas en la tasa de imágenes por segundo, en unos constantes 30 FPS salvo algún tirón.

A la altura de otros grandes ports de Bandai Namco en Nintendo Switch

Quienes estén interesados en Naruto Shippuden: Ultimate Ninja Storm 4 Road to Boruto para Nintendo Switch por la novedad de poderse jugar en modo portátil, hemos de decir que el resultado es bueno, mejor que en la trilogía, pero sigue sin ser el mejor port en ese sentido. Sigue sin alcanzar resolución 720p, pero el resultado es muy parecido a lo que ya hemos visto en otros trabajos de Bandai Namco en la consola. Por ejemplo, no es un port tan brillante como el de One Piece: Pirate Warriors 3; pero sí es equivalente al de Dragon Ball FighterZ o Dragon Ball Xenoverse 2.

En Nintendo Switch (modelo 2017) se percibe algo más borrosa la imagen en entornos con mayor profundidad de campo, que hay más aliasing en el contorno de los personajes; por suerte, en Nintendo Switch Lite, donde también hemos jugado varias horas, al ser una pantalla más pequeña pero con la misma resolución, estos resquicios se notan menos y se disfruta igual. Así, creemos que ambas opciones son igual de válidas.

Hemos analizado este título en su versión de Nintendo Switch a través de un código de descarga suministrado por Bandai Namco.

CONCLUSIÓN

Sí, merece la pena. A pesar de sus defectos y los pequeños recortes visuales que hay en el camino, Naruto Shippuden: Ultimate Ninja Storm 4 Road to Boruto ha envejecido bien, sigue siendo un regalo para en fan y sigue manteniendo sus virtudes y defectos. CyberConnect2 fue de menos a más en todas las entregas de esta particular serie; fue mejorando sus mecánicas jugables, la variedad de misiones y modos de juego, la profundidad e intensidad de los combos y fue añadiendo más y más contenido. Quienes vengan de la versión de PS4 y Xbox One verán una evidente —nunca mejor dicho— diferencia en lo gráfico, pero es menor que en Naruto Ultimate Ninja Storm Trilogy, donde hubo muchos más problemas. Cualquier fan del ninja por antonomasia de la Shonen Jump debe tener este título en su librería; sea en la consola que sea. Teniendo en cuenta que esta versión se puede disfrutar en cualquier parte y que la conversión a modo portátil es lo suficientemente correcta como para elevar el pulgar arriba, tanto en 2016 como en 2020 sigue siendo esta la despedida más fiel y cariñosa que podríamos imaginar a una saga de títulos que entendieron a la perfección qué quiso transmitir su autor en tanto el manga como el anime.

LO MEJOR

  • El sistema de combate, si bien continuista, es muy divertido
  • Contenido: personajes, escenarios y horas de juego
  • El modo Historia sigue siendo una delicia; la despedida perfecta
  • Valores de producción: doblaje, presentación, estilo…

LO PEOR

  • Recortes visuales en cinemáticas y definición
  • El modo online no cumple en absoluto
  • Se echan en falta algunos personajes seleccionables
7.5

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.