The Witcher 3: Wild Hunt - Complete Edition
The Witcher 3: Wild Hunt - Complete Edition
Carátula de The Witcher 3: Wild Hunt - Complete Edition

The Witcher 3: Wild Hunt, análisis

Geralt de Rivia llega a Nintendo Switch con muy pocos sacrificios en favor de un rendimiento excelente.

The Witcher 3, de CD Projekt Red, es uno de los títulos RPG más sobresalientes de la nueva generación, en el que todas sus cualidades le han convertido en todo un referente: un lore profundo, cimentado en la saga literaria de Geralt de Rivia (Andrzej Sapkowski); un sistema de progresión y combate muy versátil, una magnífica ambientación, compuesta por unos gráficos hiperrealistas, una banda sonora compleja y una narrativa que sigue uno de los preceptos del grimdark: no existen las decisiones buenas o malas, sino consecuencias agridulces que escapan a nuestro control.

El pasado E3 de 2019 recibimos una noticia sorprendente: Geralt de Rivia llegaría a Nintendo Switch; un port que despertó muchas incógnitas sobre su calidad. Finalmente, The Witcher 3, popularmente conocido como The Switcher, llega el 15 de octubre a la consola híbrida de Nintendo, versión de la que os trajimos un avance el pasado agosto.

Un port con sacrificios

La tercera entrega de la aventura de Geralt de Rivia llega a Nintendo Switch en su íntegra totalidad. The Witcher 3: Complete Edition incluye el juego principal con sus expansiones Hearts of Stone y Blood And Wine. Se trata, en efecto, de un port 1:1 al que no se ha sumado ni restado contenido. Así, la duración del juego es más que generosa: más de 150 horas de juego en total que no sólo podremos disfrutar en casa a través del modo dock, sino también en el modo portátil.

Un port tan ambicioso despierta dos dudas principales: si la estabilidad del juego es sostenible y si la calidad audiovisual se ha perdido en demasía durante su adaptación. Tras jugarlo, podemos confirmar que el rendimiento del juego, sin ser perfecto, mantiene el tipo. Sin embargo, hay que sopesarlo desde una óptica realista: los gráficos han sufrido  sacrificios para favorecer la fluidez.

La resolución ha sido reducida y la diferencia con la versión en consola y PC es evidente, pero no es definitivo, al menos en modo portátil. Se ha perdido un tanto de nitidez y el pormenorizado nivel de detalle, sobre todo en las texturas, que ahora lucen más planas. No obstante, siguen destacando detalles significativos como las arrugas, el efecto mojado o las cicatrices. Dicha rebaja resulta más disimulada en la versión portátil, si bien es mucho más evidente en el modo dock, donde el juego palidece a nivel de resolución y los detalles ausentes se ven con mayor prominencia. En cuanto a los entornos, los elementos por pantalla no son tan numerosos, con lo que veremos los bosques menos frondosos, pero con una vegetación notable. Pese a esto, se mantiene cierto nivel de riqueza visual: la iluminación y los cambios atmosféricos siguen llenando de vida un juego que sigue siendo excelso por su universo tan bien elaborado. El ajetreo urbano sigue siendo la marca personal de Novigrado, así como la riqueza natural lo es para la marítima Skellige, o la opulencia en el interior del palacio de Wyzima. Aunque, eso sí, el popping está más presente de la cuenta.

La rebaja gráfica se disculpa ante su pragmática intención: un rendimiento  fluido, con animaciones  satisfactorias, a pesar de las  imperfecciones en algunas secuencias. Hay cinemáticas en cuyo inicio se aprecian  tirones, y rincones del mapa que sufren una pequeña ralentización. Sin embargo, la calidad se mantiene y podemos seguir gozando de un lenguaje cinematográfico dinámico y  bien cuidado. En cuanto a las secuencias de combate, no hemos apreciado caídas de frames que perjudiquen al jugador; como mucho, durante las ejecuciones finales la ralentización, con su efectismo, es mayor que en el original. También es posible seguir encadenando duelos contra los miembros de un grupo que nos ataque, con la misma facilidad que siempre que convierte la batalla en una violenta y agradable coreografía.

En cuanto al apartado sonoro, éste mantiene, con pocos sacrificios, la complejidad ambiental que sustenta la inmersión de The Witcher 3, en lo cual la versión dock sale más beneficiada. Se han realzado los principales sonidos de entorno, como el soplido del viento, las conversaciones ajenas de personajes no jugadores, o los aullidos de lobos amenazadores en la lejanía. Por otro lado, los sonidos más secundarios han quedado mitigados, como las pisadas propias y de los demás.

Las pantallas de carga, por su parte, se han visto considerablemente optimizadas en comparación con las versiones anteriores. La prolongación se mantiene, no obstante, en regiones tan detalladas como Novigrado o Touissant. La espera continúa siendo amenizada por los consejos y el lore adicional.

Sobresaliente manejo de espada y brujería

La jugabilidad es el aspecto más favorecido de The Witcher 3 para Switch. Los controles se han adaptado a los Joy-Con de forma muy orgánica e intuitiva, además destacar con una respuesta muy precisa tanto en la exploración, combate y navegación por menús y diálogo. Tal vez se echa en falta el uso de la pantalla táctil en las partes de Gwynt, donde deslizar las cartas manualmente sería una mecánica más orgánica, si bien la opción de los Joy-Con continúa siendo muy natural y limpia.

¿Y qué hay de la legibilidad? The Witcher 3 es un juego con mucho texto, tanto en los subtítulos, como en los menús, como en los bestiarios que tantas pistas nos proporcionan. La fuente de letra se mantiene en un tamaño asequible, tanto en portátil y dock, donde podremos leer con comodidad, sin dejarnos la vista y sin que las letras invadan la pantalla. A esto ayuda un elemento que persiste en el port: una localización al castellano excelente.

Así, la llegada de Geralt de Rivia de Nintendo Switch es una oportunidad excelente para los jugadores que no han podido disfrutar de este juego en otras plataformas y que, además, deseen beneficiarse de la opción portátil. La esencia de The Witcher 3 se mantiene: un RPG inmersivo y completo, con el conjunto de sus matices apenas inalterado. No obstante, debe analizarse desde una perspectiva realista, siendo conscientes de la diferencia de potencia entre Nintendo Switch con respecto a las consolas domésticas y al PC. Sin embargo, los  sacrificios han valido la pena, y en cuanto a rendimiento y acomodamiento jugable, CD Projekt Red y Saber Interactive han conseguido superar con creces un desafío equiparable a la magia del convulso universo de Geralt de Rivia.

CONCLUSIÓN

The Witcher 3: Complete Edition llega a Nintendo Switch con la totalidad del contenido de The Witcher 3 Wild Hunt: el juego principal más las expansiones Hearts of Stone y Blood And Wine. Un port cuya adaptación ha sufrido rebajas de resolución y nivel de detalle, en favor de un rendimiento que hará la experencia en portátil satisfactoria, aunque no tanto en dock. La adaptación de la jugabilidad es el aspecto más favorecido, que hará del manejo de Geralt de Rivia toda una delicia para quienes no lo disfrutaron en versiones anteriores y que ahora pueden disfrutar de toda la aventura al completo, que se dice pronto.

LO MEJOR

  • Una jugabilidad excelente y orgánica
  • Fluidez en las animaciones y en el combate
  • Legibilidad de los textos
  • Todo el contenido del juego principal y las dos expansiones, sin recortes en este sentido

LO PEOR

  • Leves tirones al inicio de las cinemáticas
  • Reducción de resolución y otros detalles gráficos que lo alejan de las versiones anteriores a nivel técnico
  • Si tu voluntad es jugarlo en modo dock, no es la versión más recomendada
8.5

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.