NBA

Vuelve la NBA: luz verde oficial al regreso de la temporada

Las franquicias apoyan el plan de Adam Silver. 22 equipos jugarán fase regular, play in y playoffs en Walt Disney World (Orlando). Se podría llegar hasta el 12 de octubre.

Lo que llegó a parecer poco más que una quimera, una estrategia para ganar tiempo antes de tomar decisiones durísimas, se ha convertido en una realidad muy feliz, la más feliz de todas para los aficionados a la NBA: habrá fin de curso 2019-20. Habrá playoffs, habrá campeón y habrá un verano lleno de partidos de la mejor Liga del mundo. Las treinta franquicias han ratificado (29-1 en la votación, solo los Blazers votaron en contra) el plan de Adam Silver, que vuelve a emerger como un líder aglutinador y sereno, una figura clave (lo han dicho todos los actores implicados) en la armonía con la que se ha acabado tomando unas decisiones trascendentales. El 4 de junio, el día en el que tenían que haber comenzado las Finales 2020, se ha acordado que habrá Finales 2020. Con una simetría curiosa, para los que siempre buscan señales: la NBA quedó congelada el 11 de marzo, tras el positivo por coronavirus del pívot Rudy Gobert (Utah Jazz). Habían pasado 141 días desde el inicio de la temporada. Si se cumplen los plazos ahora ya previstos de forma oficial, volverá a jugarse el 31 de julio... 141 días después de la suspensión. Cosas.

La hoja de ruta se había ido conociendo durante la última semana, cuando la luz verde parecía garantizada. El recinto de Walt Disney World, en Orlando (Florida) será la sede, con el epicentro de la competición en el complejo ESPN World Wide of Sports. Unas lujosas instalaciones que el gigante televisivo (propiedad de Disney) pondrá a disposición de la NBA, con tres pabellones listos para jugar partidos y toda la tecnología necesaria (garantía de ESPN) para la realización televisiva. Conviene recordar que, todo queda en cada, Disney (ESPN y ABC) posee junto a Turner (TNT) los derechos televisivos de la NBA, por los que ambos emporios firmaron un contrato de 24.000 millones de dólares por nueve años (2016-25), el gran pilar de la edad de oro que estaba viviendo la NBA, desde luego en lo económico, antes de la irrupción de esta crisis del coronavirus.

Un campus con 22 franquicias

El formato no será el de burbuja hermética, el más seguro desde el punto de vista sanitario, sino el de campus: los jugadores podrán entrar y salir de un complejo en el que harán vida, entrenarán y jugarán. Habrá familiares con ellos, pero solo a partir de los playoffs. Y podrán usar las instalaciones de Disney, jugar al golf e ir de un resort a otro para cenar. Pero tendrán que observar las normas básicas de precaución (distancia social, uso de mascarilla...) y estarán sometidos a un estricto control. La NBA organizará la realización diaria de test y ultima protocolos para que se pueda seguir jugando en caso de que un jugador (que sería aislado de forma individual) dé positivo. Además, los equipos se ducharán de regreso en los hoteles tras los partidos, no en los pabellones, y se extremarán al máximo las precauciones en los hoteles, con normas estrictas en las zonas comunes y sin acceso del personal a las habitaciones. Durante los encuentros, que obviamente se jugarán todos sin público, los jugadores que no estén activos en plantilla se sentarán en la grada y las plazas de banquillo estarán lo suficientemente separadas.

El formato será de 22 equipos, con fase regular, torneo play in y playoffs convencionales, con 16 equipos, división entre Este y Oeste y series a siete partidos. Por el camino han quedado las opciones más sobrecargadas, como llevar a los 30 equipos y llegar a 72 partidos de Regular Season para todos. También las más apetecibles por el menor número de personal que habría que movilizar, como jugar directamente los playoffs. Y la extraña alternativa que suponía llevar a Orlando a 20 equipo y hacer una fase de grupos con partidos de ida y vuelta al estilo de los grandes torneos de fútbol, más o menos. Con esa solución, se salvan “cientos de millones”, según fuentes de los productores televisivos, de las posibles pérdidas que habría si no se jugarán. Estas ahora, todavía por evaluar, serán menores. En caso de suspensión, conviene recordarlo, se hablaba de un agujero que podría llegar a los 2.000 millones para una NBA que genera unos 8.000 millones al año en ingresos.

El formato play in, la gran novedad

Estarán en Orlando los 16 equipos que el 11 de marzo estaban en playoffs. Ocho de la Conferencia Este (Milwaukee Bucks, Toronto Raptors, Boston Celtics, Miami Heat, Indiana Pacers, Philadelphia 76ers, Brooklyn Nets y Orlando Magic y ocho de la Oeste (Los Angeles Lakers, Los Angeles Clippers, Denver Nuggets, Utah Jazz, Oklahoma City Thunder, Houston Rockets, Dallas Mavericks y Memphis Grizzlies). Y los seis que estaban a seis victorias a menos del octavo puesto, solo un equipo del Este (Washington Wizards) y cinco del Oeste: Portland Trail Blazers, New Orleans Pelicans, Sacramento Kings, San Antonio Spurs y Phoenix Suns.

Cada equipo jugará ocho partidos más de Regular Season (cuando se paró la temporada habían completado una media de 64,7 de los 82 que se tenían que jugar). El calendario seguirá en principio el que estaba dispuesto, con los partidos ya fijados contra los equipos que sí estarán en esta reanudación. Después, el octavo de cada Conferencia estará en playoffs si lleva cuatro partidos o más de ventaja al noveno. Si no, octavo y noveno jugarán el play in con ventaja para el primero de los dos: el octavo solo tendría que ganar un partido para clasificarse y el noveno tendría que ganar dos. Es decir, se enfrentarían en un partido que clasificaría al octavo si gana. Si pierde, disputarían un segundo encuentro que daría al vencedor el último billete para los playoffs.

Disney va a permitir a las franquicias que lleven sus parqués y preparen los pabellones como si fueran partidos en su pista para que, aunque sin público, tengan al menos cierta sensación de equipo local. Los partidos empezarán el 31 de julio y podrían durar hasta el 12 de octubre, fecha de un hipotético séptimo partido de las Finales. Después llegarán la lotería del draft, fijada para el 25 de agosto, y seguramente una combine antes del propio draft, que se celebrará el 15 de octubre, con la agencia libre a partir del 18 de octubre. La temporada 2020-21 empezará, en principio, el 1 de diciembre. Una fórmula experimental que permitirá además reducir (también en principio) el número de partidos sin público y que veremos cuánto alarga la conclusión de esa próxima temporada y cómo afecta eso a la presencia de las estrellas de la NBA en los Juegos Olímpicos de Tokio.

Los mismos favoritos y ocho equipos en el limbo

Las casas de apuestas han reaccionado ya a esta fórmula que permitirá que haya NBA, pero los favoritismos no han cambiado mucho por ahora: Lakers, Bucks y Clippers, muy en cabeza y seguidos por Rockets, Celtics y Raptors. En el lado contrario, quedan las ocho franquicias totalmente apartadas de este plan de regreso y que no tendrán baloncesto entre marzo y navidad: Charlotte Hornets, Chicago Bulls, New York Knicks, Detroit Pistons, Atlanta Hawks, Cleveland Cavaliers, Minnesota Timberwolves y Golden State Warriors. Algunas (Hawks, Bulls) querían jugar, y Clay Bennett, el propietario de unos Thunder en playoffs pero que son uno de los mercados más pequeños de la Liga (Oklahoma City), habló de las dificultades que estos equipos de menor capacidad van a afrontar para mantener sus dinámicas, de la forma física de sus jugadores a la confianza de patrocinadores y público, en un parón de nueve meses del que no saben muy bien cómo saldrán y en qué condiciones, ya que el virus sigue marcando los tiempos en la vida social.

Michael Jordan, dueño de los Hornets, representó a la postura contraria y defendió que era innecesario arriesgar más desde el punto de vista sanitario añadiendo volumen de personal solo para que equipos que no se juegan nada disputen partidos intrascendentes después de cuatro meses sin actividad. La NBA, en todo caso, estudiará planes específicos para estos mercados que se han quedado fuera de paraíso Disney. Algunos ya piden torneos regionales en otoño y concentraciones de verano obligatorias.

Es uno de los lados oscuros de una noticia que hoy es absolutamente luminosa: la NBA, la primera competición profesional que paró en Estados Unidos cuando irrumpió la crisis del coronavirus, retomará la temporada 2019-20. Sin público, en Walt Disney World, con 22 equipos y un campeón por decidir. Llegó a parecer una quimera, pero será finalmente real. Y eso, más allá de otras consideraciones y debates, es una noticia extraordinaria. Para la NBA, todos sus actores y, desde luego, los aficionados de todo el mundo.