La victoria de volver a soñar juntos
La Real nos devuelve hoy la capacidad de soñar juntos, demostrando que el fútbol es el mejor refugio para las batallas de la vida.


Esta noche en La Cartuja, cuando el azul y blanco inunde el césped, mi pensamiento volará directo a mi aita, que fue quien me puso la primera camiseta y me enseñó que el fútbol es, sobre todo, una herencia de lealtad. Es el momento de dar las gracias a la Real Sociedad por devolverle el brillo en la mirada a un hombre que lleva tiempo librando una batalla silenciosa y dura, de esas que exigen un coraje que no sale en las crónicas. Ver hoy a mi aita con la ilusión de un niño, soñando despierto con un nuevo título, es el mejor regalo que este club nos ha podido dar; una alegría necesaria en un camino de mucha pelea donde el equipo ha sido el mejor refugio para seguir adelante.
Llegar hasta la final no ha sido un paseo, y por eso el mérito es doble tras un arranque de temporada que nos puso a prueba a todos. Hay que confiar ciegamente en este grupo y, especialmente, en un líder como Mikel Oyarzabal, que encarna mejor que nadie lo que significa no rendirse nunca. El trabajo de Pellegrino Matarazzo merece un capítulo aparte; con su estilo ‘poliki-poliki’, sin hacer ruido pero con una constancia de hierro, se ha ganado el respeto y el corazón de una grada que valora el esfuerzo por encima de los nombres. Ellos han logrado que hoy, desde Donostia hasta cualquier rincón del mundo, todos nos sintamos parte de lo mismo.
Noticias relacionadas
Lo de hoy va por los de casa y por todos esos realistas que, sin haber nacido en Gipuzkoa, sienten este escudo como algo propio y sagrado. Queremos volvernos locos con el pitido final y celebrar que la Copa regresa con nosotros, pero si el fútbol decide lo contrario, el orgullo no se moverá ni un milímetro de su sitio. Nos habéis permitido disfrutar de un día inolvidable y hemos vuelto a demostrar que el amor por la Real no se negocia bajo ninguna circunstancia. Gane quien gane, esta noche celebraremos haber llegado juntos hasta aquí, porque ser txuri-urdin es esa forma de entender la vida que aprendí de mi aita y que nos mantiene siempre en pie.
¡Lleva el deporte contigo! Descarga la App de AS para recibir alertas al instante y configura en MiZona qué quieres leer, sigue a tus equipos y consulta sus partidos. Descárgala aquí. ¿Además buscas licenciar contenido? Haz clic aquí






Rellene su nombre y apellidos para comentar