La Euroliga más abierta

Estambul alberga hasta el domingo la resolución de la Euroliga femenina de baloncesto. Sin equipos favoritos. Si acaso parten un peldaño por encima las anfitrionas del Fenerbahçe, dirigidas por Víctor Lapeña, por aquello de jugar en casa. El Praga de María Conde será su primer rival. Todo muy español. Esta Final Four es “la más abierta” de los últimos tiempos, una sensación que ratifica Silvia Domínguez, la capitana del Perfumerías Avenida, una histórica en un club histórico. Dice Silvia que este año puede ganarla cualquiera. Y tiene razón. La exclusión del Ekaterimburgo, por la agresión bélica de Rusia a Ucrania, sube las apuestas de los cuatro aspirantes. El Ekaterimburgo venía de ganar los tres últimos trofeos, con Miguel Méndez en el banquillo y con Alba Torrens como estrella. Sus éxitos también tenían cierto sabor hispano, pero no es lo mismo que un triunfo charro. El año pasado tumbó en la final al Avenida, que esta vez aterriza con la lección aprendida y sin el ogro en el horizonte. El asalto comienza este viernes con la semifinal ante el Sopron húngaro, otro clásico en esta cita.

El Perfumerías Avenida, un equipo icónico de Salamanca, antes Halcón, busca su segundo título en la máxima categoría europea. El anterior lo logró en 2011, entonces con Alba en sus filas. También Silvia andaba por allí. Las otras tres coronas españolas viajaron a tierras valencianas: dos del Dorna Godella, en 1992 y 1993, y una del Ros Casares, en 2012. Diez años después, el Avenida se encuentra ante una oportunidad única, si bien es cierto que ha arrastrado una temporada con muchas bajas y ausencias, y un gran desgaste en su cruce fratricida ante el Uni Girona. Al timón está Roberto Íñiguez, que ha sido elegido por segunda vez el mejor entrenador del torneo. Hay mimbres. Y mucha ilusión por volver a reinar. Son las actuales subcampeonas. Hay que subir un peldaño más.