Sainz hace historia con Audi

Sven Quandt, el jefe del equipo Q Motorsport, el hombre designado para dirigir el debut de Audi en el Dakar con un todoterreno híbrido, no puso el listón muy alto en vísperas del raid: “Si acabamos, nos sentiremos ganadores”. No es que renunciara a la victoria, no es el espíritu de la marca alemana, ni de los pilotos elegidos para el estreno: Stéphane Peterhansel, Carlos Sainz y Mattias Ekstrom. Pero sí era el reconocimiento de que el proyecto no miraba a corto plazo, de que este año estaba planteado como aprendizaje, para lanzarse a por todo en 2023. El Audi RS Q e-tron ni siquiera había disputado una carrera previa, se plantó en Arabia Saudí sin referencias. Y se marchará con buena cara. La primera experiencia en el desierto con un coche eléctrico ha hecho mucho más que acabar.

Audi cerrará este viernes la carrera en Yeda con cuatro victorias de etapa, si es que no pone la guinda con otra, repartidas entre sus tres pilotos: dos de Sainz, una de Peterhansel y una más de Ekstrom. Todos han llevado al novedoso Audi a lo más alto, si bien el español puede presumir de haber logrado la primera, la que abría la senda histórica. Sainz ganó la tercera etapa en Al Qaisumah, y repitió el éxito este jueves en Bis­ha, con la diferencia de que esta penúltima jornada estaba considerada como la más exigente, la más difícil, un mar de dunas en las que el híbrido ha surfeado a la perfección. La fiabilidad del coche, la principal preocupación en la previa, ha aprobado con buena nota. Tan sólo hubo problemas serios con los amortiguadores, seguramente provocados por el peso extra del vehículo y sus baterías, pero se solventaron después del día de descanso. Audi empezó el Dakar envuelto en interrogantes y lo termina con un porvenir esperanzador. No ha conquistado el Dakar 2022, pero ha hecho historia. Y Sainz la ha escrito en su seno. Todos ellos pueden sentirse ganadores.