¿Quién se llevará el Gordo?

"¡Hola a tod@s! Soy el hermano de ­@alex­marquez73”. El seis veces campeón de MotoGP, Marc Márquez, tiró de humor y elegancia tras la segunda plaza consecutiva de Álex, esta vez en el GP de Aragón, hace una semana en Le Mans. El menor ha cargado siempre con el peso del apellido, una losa que se ha valorado más que sus resultados, que también los tiene de prestigio. Álex es doble campeón del mundo, de Moto2 en 2019 y de Moto3 en 2014. A veces se olvida. Fuera y dentro. El Repsol Honda Team ya le ha buscado sustituto para el curso 2021, Pol Espargaró. Al pequeño de los Márquez le faltaba rodaje, hacerse con el difícil pilotaje de la RC213V, pero una vez conseguido, en mojado y en seco, ha encadenado dos podios de mérito, en lucha incluso por la victoria. Ya es mucho más de lo que logró el año pasado el campeonísimo Jorge Lorenzo, superado por la montura, que acabó 13 carreras, ninguna en el top-10. Los dos cajones de Álex Márquez son una de las cosas admirables y sorprendentes, de las muchas que suceden en el presente Mundial.

Una vez cubiertos diez grandes premios, ya van ocho ganadores diferentes. El último ha sido Álex Rins, que aguantó el acoso de su tocayo para estrenarse en esta campaña. El único que ha repetido es Fabio Quartararo, tres veces, pero su inconsistencia le ha vuelto a desbancar del liderato. Esa plaza la ocupa ahora Joan Mir, paradójicamente un piloto que no ha saboreado la victoria. El punto fuerte del campeón de Moto3 en 2017 es su regularidad, con cinco podios: tres segundos y dos terceros. El éxito llegará, antes o después. Aunque, entre tantas rarezas, tampoco sería descabellado que Mir ganara el Mundial sin primeros puestos. Así de extraño está siendo este campeonato, con los premios muy repartidos, como en la Lotería de Navidad. ¿Quién se llevará el Gordo?