

Era el minuto 61 de la segunda parte de la prórroga, el 1111 de juego, cuando la semifinal se decantó por fin.
PorAlfredo Relaño

Durante una hora de partido, al Real Madrid no se le pudo reprochar nada: jugó con jerarquía, presión abnegada, orden, recursos y oportunidades.
PorSantiago Segurola

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