FÓRMULA 1 | EL ANÁLISIS

Carlos Sainz cumpliría en Ferrari pero está mejor en McLaren

En el paddock resuena como futurible para el equipo italiano si se va Vettel. ¿Pero qué opciones tiene? ¿Y merecería la pena salir de McLaren?

Carlos Sainz, en el GP de Australia de F1 2020.
FLORENT GOODEN / DPPI Media / AF

Entre los habituales rumores de paddock, durante los últimos meses ha resonado el que sitúa a Carlos Sainz como uno de los futuribles pilotos de Ferrari a partir de 2021. Algunas veces lo trasladan personalidades de la F1, como recientemente Martin Brundle, expiloto y comentarista de Sky: "Si se le acaba el contrato, pienso que sí. Siempre apoyé que fuera a McLaren cuando no estaban seguros. Tiene la mentalidad ganadora de su padre. Carlos estuvo muy cerca de Verstappen cuando estaban juntos en Toro Rosso, pero la cosa se volvió política". El madrileño acaba su vínculo con Woking esta temporada y, en Maranello, Vettel se encuentra en las mismas circunstancias. ¿Es realista pensar que tiene opciones allí? Sí y no.

Primero, Ferrari tendría que querer desprenderse de Seb. Para Mattia Binotto, que se está apresurando en las negociaciones, la prioridad es que el tetracampeón alemán renueve cuanto antes en las nuevas condiciones que le presentan, que presumiblemente irán acompañadas de un salario algo más contenido (o dependiente de los resultados) y sólo un par de temporadas. Su apuesta para el futuro es Leclerc, con contrato hasta 2024, pero no tendría mucho sentido armar un equipo sin títulos en la vitrina cuando eres el cavallino rampante y puedes fichar a quien quieras. No hay más tetracampeones del mundo disponibles y apenas hay campeones en activo: Hamilton, que seguirá en Mercedes; Raikkonen, que ya se fue definitivamente a Sauber; y Alonso, que ahora mismo no compite en Fórmula 1. Diferente sería que el joven monegasco mejorase holgadamente los resultados de Vettel, de 31 años, y fuera el germano quien quisiera marcharse a un volante más tranquilo, o a casa.

Sainz, referente de McLaren en la pista

Segundo, Sainz tendría que querer dejar McLaren. Y cuando una escudería te ha otorgado plenos poderes en la pista y convertido en referente para el desarrollo del monoplaza, no hay muchos motivos para mirar fuera. Con 25 años, y habiendo sido minusvalorado en Red Bull y Renault, fue McLaren quien dio un espaldarazo a Carlos, que respondió con la mejor temporada de su vida, un sexto puesto en el Mundial que permitió al equipo ser cuarto en constructores y un podio impensable, saliendo último, en el pasado GP de Brasil. La comunión entre piloto y equipo es total, de hecho vive en Surrey, muy cerca de la fábrica para poder tener incidencia real en los progresos técnicos y organizativos que suceden en McLaren. Los fabricantes fichan a los pilotos para que se impliquen, no para que se suban al coche los fines de semana.

En los test de Barcelona, a Sainz le preguntaron por esa vacante que dejaría Vettel y no pudo ser más claro: "No sé si Sebastian iniciará esos movimientos o no, pero estoy muy feliz en McLaren y me siento parte de este proyecto a medio y largo plazo. Siendo honesto, no pienso en nada más". Es un halago que te relacionen con Ferrari, pero más lo es que Andreas Seidl te considere "prioritario, el piloto del futuro de McLaren" junto a Norris. En una entrevista con AS, el dirigente alemán subrayaba: "Mi objetivo, y el de todo el equipo, es que con nuestro desarrollo y el coche que les demos en el futuro, su único objetivo (de Carlos y Lando) siga siendo estar con nosotros para luchar por victorias y títulos a medio plazo".

Las imágenes de Sainz, Verstappen, Vettel y Hamilton, en el paddock del GP de Australia.

Ferrari y McLaren ¿hay tantas diferencias?

Ferrari es el equipo más legendario de la F1, pero McLaren es el segundo. Los italianos no ganan el Mundial desde 2007, con Raikkonen, y no luchan por un título hasta la última carrera de la temporada desde 2012, con Alonso. Y aunque sus monoplazas de 2017 y 2018 fueron dignos subcampeones, y han dado cuenta de Red Bull en las últimas campañas, Mercedes y Hamilton todavía son rivales demasiado grandes para la casa italiana. Allí hay mucha presión y ahora le toca a Leclerc lidiar con ella. Están gestando un nuevo proyecto, con cargos recién designados en casi todas las áreas (empezando por la dirección de Camilleri y Elkann, además de Binotto), pero hoy por hoy necesitan de experiencia en la pista y eso convierte a Vettel en una pieza imprescindible.

Además, si no hay carreras hasta junio, ninguna escudería querrá esperar mucho a la hora de atar a sus pilotos de 2021 y en este entorno complicado y cambiante, reinará el conservadurismo. Lo lógico es que Vettel siga en Ferrari y Sainz renueve pronto con McLaren. La ventaja del segundo es que, con 25 años, aún tiene muchas temporadas de F1 por delante. Además, la situación en McLaren no es tan diferente: ganaron en 2008 con Hamilton su última corona, hasta 2012 vencían carreras con cierta regularidad y sólo la crisis de Honda les hundió deportiva y financieramente. Ahora, igual que en Maranello, están en clara progresión ascendente, se sientan las bases de una nueva era, y el año que viene montarán motor Mercedes. Están convencidos de que con un techo de gasto y la gente adecuada en sus puestos, pueden luchar por mucho más a partir de 2022. Y Carlos Sainz forma parte del plan.