UN AÑO DEL ESTADO DE ALARMA

Lozano: "Quizá tras Semana Santa pueda volver el público"

El 14 de marzo de 2020 se declaró el Estado de Alarma, se pararon las competiciones. los deportistas se confinaron... La presidenta del CSD hace balance.

Madrid

Irene Lozano (Madrid, 49 años) tomó posesión el 31 de enero del 2020 y el 14 de marzo el tsunami de la pandemia lo arrasó todo. En su despacho, al lado de una frase de Cervantes animando a la lectura, cuelga de un corcho otra de Mike Tyson: "Todo el mundo tiene un plan hasta que le llega el primer golpe". "¡Es la frase de la pandemia! La que le enseño al que viene aquí a pedir algo", bromea. Pero no del todo. El golpe fue tan brutal que ha puesto todo patas arriba. Pero donde hay una crisis también hay una oportunidad.

-En medio de un país azotado por la pandemia, salieron adelante LaLiga, la ACB, La Vuelta… ¿Lo imaginaba en abril?
-Parecía imposible. La sensación era la de estar ante una tierra quemada que reconstruir sin tener el libro de instrucciones. Un año después podemos decir que lo hemos sacado adelante. Hubo países como Francia que cancelaron su liga de fútbol, pero nos pusimos a trabajar con todo el sector buscando la unidad, de ahí el Pacto de Viana que fue decisivo en aquellos meses. Hemos salvado el deporte. La situación económicamente es complicada, pero saldremos también adelante.

-Otros deportes como el fútbol sala o el balonmano, que no tienen la consideración de profesionales pero lo son, han padecido innumerables contagios y aplazamientos. ¿Qué falla?
-Diseñamos desde el primer momento una arquitectura de protocolos. En mayo, para la vuelta a entrenamientos y competiciones. Después, específicos con federaciones que permitieron el regreso de LaLiga, ACB, Moto GP, Fórmula 1, ciclismo... La Vuelta a Burgos fue el primer evento a nivel global. Y en septiembre, el de competiciones no profesionales de ámbito estatal. Nunca pensamos que servirían para que no hubiera casos. Los hay en todos los sectores. Lo importante era proteger la seguridad sanitaria y salvar económicamente lo que podía funcionar, que era la pantalla. Preservar los derechos audiovisuales como motor de ingresos de competiciones y clubes y asegurarnos de que se reanudaban las competiciones. Sobre la marcha hemos ido corrigiendo. Pero cuando comenzó la pandemia, el CSD se echó el sector del deporte a la espalda.

-Hace no mucho inauguró una iniciativa, 'La hora del deportista', en la que habla con un grupo todas las semanas. ¿Qué les preocupa? Algunos han estado un año sin competir…
-Ya no quedan tantos... Me está permitiendo conocer sus problemas de primera mano. Es imprescindible y nos da motivación. Te hablan de temas tan concretos como recibir la beca ADO mes a mes y no anualmente. Cosas que en el fragor de las grandes medidas no percibimos.

-Estuvo reunida con Juan Antonio Samaranch (COI) y parece que al cien por cien habrá Juegos. ¿Y Eurocopa de fútbol con el formato de 12 sedes?
-La decisión es de UEFA. He hablado en los últimos días con UEFA y el Gobierno Vasco y ambos están preparados con Bilbao. No preveo problemas con la Eurocopa.

-¿Cómo irán los deportistas a Tokio? ¿Las condiciones de preparación han sido buenas?
-Sufrieron mucho durante el primer confinamiento y se sobrepusieron con su entereza y compromiso. Después garantizamos en los Centros de Alto Rendimiento, con el programa 'Concentrados en Tokio', una situación de casi burbuja durante la segunda y tercera ola. La primera vez nos pilló de sopetón. Pero luego se han entrenado con regularidad. Y, lo que es importante, se han ido celebrando Nacionales, Europeos... Con dificultades pero han tenido objetivos y llegarán en muy buena forma dentro de excepcionalidad.

-El CSD siempre elabora un estudio de posibilidades de medallas. El techo sigue en las 22 de Barcelona 1992 y en Río 2016 fueron 17. ¿Qué le dicen sus técnicos?
-¡Es el peor momento de nuestras vidas para hacer predicciones! (Se ríe). Es mejor acostumbrarnos a gestionar la incertidumbre. Las medallas son muy importantes, pero lo que más nos inspira es que las peleen. Lo otro es la guinda.

-Un estudio reciente calcula que el deporte supone un 3,3% del PIB. ¿Va a salir muy tocado de esta crisis o va a tener más facilidad para recuperarse?
-Es un sector pujante, con un enorme potencial en todo el mundo. En España ha ido creando empleo de forma sostenida desde 2011 hasta que la línea se quiebra el año pasado. Ahora lo importante es ver al deporte como un sector económico, además de espectáculo, evento, emoción... Está al alza y se dan las condiciones para, con la gran transformación que van a suponer los fondos europeos, dar un salto cualitativo en su aportación al PIB. Tenemos una década de transformación por delante y vamos a ver una recuperación rápida del deporte.

"La pandemia fue como estar ante una tierra quemada, por reconstruir"

Irene Lozano:

-El deporte recibirá, del fondo de recuperación europeo, 300 millones en tres años. Cincuenta ya este. ¿Podría esbozar qué se va a hacer con ellos?
-Tres grandes líneas: digitalización, transición ecológica y social. En lo primero, con el big data y la inteligencia artificial tomaremos decisiones basadas en datos. Mejorará la gestión cotidiana y el entrenamiento. Perfeccionando el lanzamiento de un triple puedes ganar el partido, por ejemplo.

-Transición ecológica...
-Los eventos deben reconciliarse con la naturaleza, no destruirla. Y las instalaciones han de ser sostenibles.

-Y social.
-Incidiremos en la igualdad entre hombres y mujeres. Queda mucho por hacer. Hay tres ligas profesionales, la primera y segunda de fútbol y la ACB. Vamos a profesionalizar la de fútbol femenino y será el primer gran proyecto sufragado en parte con fondos europeos porque tendrá un enorme efecto tractor sobre el resto. Y socialmente es muy simbólico. Es el deporte rey. El CSD es quien tiene la potestad de calificar a una liga como profesional y estamos trabajando bien con la Federación.

-Vamos, que no vamos a conocer al deporte después de esta inyección de fondos...
-El talento deportivo será potenciado en lo que sirve y no en lo que está obsoleto. La crisis ofrece una oportunidad de transformación. El país se va a transformar y el deporte va a formar parte de ese impulso. El presidente Pedro Sánchez lo ha entendido con claridad. Es una política pública, que además va a permitir ahorrar en salud.

-Los clubes polideportivos, claves en la base, están sufriendo mucho. ¿Qué ayudas han recibido o van a recibir?
-Las competencias están muy repartidas entre municipios, comunidades y el CSD. Nosotros ayudaremos a clubes que aporten jugadores a las selecciones nacionales. Y va a haber ayudas directas a ACB y Asobal. Sabemos que hay muchos problemas.

-Pero pongámonos en el caso del CN Sabadell o el Canoe. ¿Tendrán estas ayudas?
-Tendríamos que estudiarlo... El CSD no debe interferir en las ayudas municipales y autonómicas. Por parte del Estado, las ha habido para los ERTE, créditos ICO...

"Probablemente, será un año de menos fichajes galácticos"

Irene Lozano

-Los Presupuestos Generales salieron adelante. De ahí, las federaciones recibirán, entre todos los conceptos, unos 90,3 millones (un 7,5% más) ¿Satisfecha?
-El aumento es muy importante. No había algo equiparable desde los años de la Barcelona olímpica. Todo forma parte de las políticas expansivas en un momento de crisis. El COE y el Comité Paralímpico tendrán un 400% más. El dinero para deporte femenino sube hasta los 15 millones de euros...

-Se dijo que con el Pacto de Viana (Tebas, Rubiales y CSD), el deporte olímpico y no olímpico recibiría de LaLiga, por el 2,5% de sus derechos audiovisuales consagrado en la modificación del Real Decreto, unos 200 millones de euros cada ciclo olímpico. Unos 50 millones por año. Pero ese cálculo parece demasiado alto, ¿no?
-Sí. El CSD ya recibía un 1,5% finalista para la Seguridad Social de los deportistas o competiciones internacionales. Ese 1% nuevo lo hemos estimado, dependiendo de los derechos audiovisuales, en unos 20 millones al año. Unos 100 en un ciclo. Lo más importante de ese pacto es la creación de la Fundación España Deporte Global, público-privada, que gestionará estos fondos.

-¿Y también los derechos audiovisuales de las federaciones?
-El modelo de negocio de muchas está basado en esos derechos y, sin embargo, algunas tienen dificultades para comercializarlos. La Fundación les ayudará a monetizar sus activos.

-¿Le inquieta que el deporte dependa tanto del fútbol?
-En términos económicos, el fútbol es la locomotora del deporte y lo han asumido. Genera muchos ingresos, aunque han perdido muchos millones este año, y deben tomar el papel preponderante y ayudar. Hay que dejar de ver al fútbol como un rival. Esa simbiosis, a raíz del Pacto de Viana, se ha conseguido.

-El gran escaparate del fútbol son sus fichajes. ¿Con la pandemia va a quedar tocada la capacidad de acometerlos? ¿LaLiga va a perder competitividad?
-La pandemia ha afectado a todas, pero la nuestra está en una posición muy buena. Cuando baja la marea, se ve quién está desnudo. Una de las claves de LaLiga es el control económico y la limitación salarial. Eso garantiza que estén saneados. Por eso quizá este sea un año de fichajes menos galácticos.

-En otros deportes (balonmano, fútbol sala…) ya hay público. Y resulta chocante. ¿Por qué no en el fútbol? ¿Cuándo y cómo lo veremos? ¿Acabará LaLiga sin aficionados?
-En Segunda B u otros deportes, a raíz del protocolo que hicimos para deporte profesional, el CSD recomendó que no hubiese público. Pero las comunidades han tomado sus decisiones. Este es un virus antisocial y nos obliga a alejarnos. LaLiga o la ACB son espectáculos masivos. Ahora, la atención de Sanidad y las comunidades está en la Semana Santa. Entiendo que todos estemos cansados, pero es vital que no haya una cuarta ola. Si aguantamos un poco, la vacunación estará extendida y enseguida podremos volver a disfrutar. Es importante no estropearlo en el último momento.

-¿Adelanta una fecha?
-Quizá después de Semana Santa, en función de la evolución, podamos plantearnos que haya público en los estadios. Tengo esa esperanza.

-Pues las finales de Copa del Rey son el 3 y el 17 de abril...
-Están demasiado cerca de la Semana Santa. La recomendación del CSD para esas fechas sigue siendo que no haya público, pero la cogobernanza da margen a las comunidades.

-Está pendiente darle una vuelta al ADO, el programa de becas olímpicas que ha ido languideciendo. El 60% del dinero en los dos últimos años llegó del CSD. ¿Es sostenible así?
-Hay que reformarlo, es evidente. Las empresas reciben hasta un 90% de exención fiscal y chirría que siendo de Interés Público, el CSD vaya a estar pagando dos de cada tres euros. Algo no funciona y ya hemos tomado medidas. Hay nuevo director general, para este ciclo se han garantizado las becas y al siguiente se reformará.

-¿La nueva Ley del Deporte, que ya tenía un anteproyecto, cambiará mucho?
-Estaba bien, pero lo hemos actualizado porque la pandemia obligaba a releerlo. Estamos trabajando en el texto y espero que esté pronto.

-Ese anteproyecto, en el famoso artículo 90, impedía a LaLiga comercializar los derechos de otros deportes. ¿Va a seguir así?
-Bueno... No está decidida la redacción definitiva. Pero una virtud del Pacto de Viana es que solucionó problemas enquistados. La Fundación ofrece la posibilidad a las federaciones de gestionar esos derechos y eso salva el escollo. LaLiga ofrecía una herramienta que podía generar desequilibrios...

"Es el momento de que el deporte dé un salto en su aportación al PIB"

Irene Lozano

-¿Entonces las federaciones podrán seguir estando con LaLiga?
-Es que con el pacto LaLiga aceptó desentenderse de ese asunto. Está conforme con gestionar solo sus propios derechos, y las federaciones han comprendido que es una mejor solución la Fundación.

-Antes del 1 de enero debía estar modificada la Ley Antidopaje para adaptarse al nuevo Código Mundial de la AMA. Entró en el parlamento… pero de allí no ha salido. ¿Ve peligro de suspensión?
-No. Hubo un diálogo constante con la Agencia Mundial Antidopaje. En el parlamento hay una fragmentación que genera dificultades.

-Hay otro asunto grave. Los tribunales españoles han negado la validez del pasaporte biológico como medio de prueba válido para sancionar infracciones de dopaje y nos ha metido en un lío. ¿Qué se puede hacer?

-Debemos encontrar una solución que concilie con la jurisprudencia española. Toda la lucha antidopaje está cambiando. Ahora los laboratorios no deben depender de las autoridades. La Agencia Española trabaja bien y el tropiezo de hace unos años fue puramente administrativo.

 -En las elecciones que se están produciendo en las federaciones no se atisban más mujeres presidentas, sino menos. ¿Es una asignatura pendiente?

-Faltan mujeres en puestos de gestión, y aportan una perspectiva diferente. Hay una exigencia de que formen parte de las directivas en torno al 40%. Pero hay dos mujeres en 66 federaciones. Y eso debe cambiar. La Ley del Deporte tocará este aspecto. Si ya ganan más medallas que los hombres, se debe reflejar en la gestión también.

-No sé cómo lo hace, pero este año le ha dado tiempo a escribir un libro ('Son molinos, no gigantes') sobre el daño que las fake news y la desinformación hacen a la democracia... -(Se ríe) ¡Escribo desde los diez años! Lejos de un trabajo, es parte de mi ocio. Aunque gran parte de ese libro estaba escrito antes de la pandemia, que nos ha dejado poco tiempo.