CANTERA BLANQUIVIOLETA EN AS

El paso adelante de Julio Baptista

El brasileño entrenará al Real Valladolid Promesas relevando a Baraja y después de descartarse su llegada a la cantera del Real Madrid.

Valladolid
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El paso adelante de Julio Baptista
REAL VALLADOLID

Julio Baptista entrenará por tercera temporada consecutiva en la cantera del Real Valladolid. Después del 'portazo' de Javi Baraja, el terreno quedó expedito para la promoción del brasilero, idea que barajaba el club antes de la llegada de Fran Sánchez, que continuará siendo parte de la estructura blanquivioleta haciendo caso omiso a los cantos de sirena que le llegaban desde Valdebebas, toda vez que su nombre sonaba como candidato al Juvenil B del Real Madrid hasta hace escasos días.

A falta de ser parte de una revolución, la de 'La Fábrica', lo será del cambio en los escalones principales de Zorrilla después de un año florido, en el que 'su' Juvenil División de Honor obtuvo unos resultados de excepción. No en vano, fueron terceros y mejoraron la media de puntos de una forma que casi se podría denominar histórica, gracias a una generación, la del 2002, de la cual, como anunció la propia entidad, hasta diez integrantes acompañarán en un principio en el salto a Baptista.

La presencia o no de varios de esos jugadores, o de otros como Aceves y Maroto, que elevarían la cifra de considerados meritorios a la docena, marcará a buen seguro el modelo de filial y el suelo competitivo de partida del mismo. Y es que la exigencia de la nueva categoría, siendo máxima, será variable dentro del afán de mantenerse cuanto más cambie el tipo de filial con respecto a las últimas temporadas, en las que se priorizó la proximidad con el primer plantel sobre la formación en edades tempranas.

En cualquier circunstancia, para 'La Bestia' la edad no supone un problema, como explicó en AS en el tramo final de la pasada campaña: "Somos un staff que cree mucho en el talento; no nos importa si el jugador es más joven, lo que nosotros queremos es que esté preparado para jugar. Si está preparado, no tenemos miedo a ponerlo, a que sea parte y protagonista y demuestre el talento que tiene". En las botas de los Diego Moreno, Iker Pérez, Adrián Carrión, Castri y Salvy, los que parten con más opciones, lo tiene garantizado.

Modelo de juego y metodología

Recientemente, en una entrevista para el canal de YouTube de Roberto Carlos, Baptista reconocía que para él la pretemporada es "el momento más importante" y que todo el trabajo que se realiza es "solo con balón". "Para nosotros, la parte física está arrastrada por la parte táctica", proseguía un entrenador para quien "el fútbol se ha vuelto más rápido y más físico" y que dice "ayudar al jugador a que consiga decidir más rápido" mediante la generación de "contextos en los entrenamientos para que lo visualicen dentro del campo".

Hasta la fecha, lo que se ha visto del Baptista entrenador es una propuesta claramente propositiva, de tenencia del balón y de un fútbol asociativo y atrevido. "Somos un equipo que quiere ser protagonista, que tiene jugadores a los que le gustan tener el balón. Nosotros les damos los mecanismos necesarios para que lo tengan, sobre todo, con muchos movimientos complementarios en el centro del campo", explicaba hace meses sobre su equipo, que se podría parecer al próximo en espíritu, pues ese es también el deseo de Ronaldo.

Para favorecer este modelo, Baptista ha venido apostando por una metodología que incluye el visionado y estudio de las diferentes facetas del juego y del rival, un coaching dentro del cuerpo técnico y, según sus propias palabras, el uso de la neurociencia para acercar al jugador a la mejor toma de decisiones. "Si yo me tuviera como entrenador, mejoraría muchísimo por una parte de nuestra metodología que incluye información", narraba hace pocas fechas a un abrumado Roberto Carlos.

Chocan estas afirmaciones con una corriente contraria a su gestión que bordea el entorno, que critica su capacidad de trabajo arguyendo hábitos relacionados con su vida privada, como la circunstancia de que viviera en Madrid entrenando en Valladolid. Sin embargo, de que su modelo ha sido exitoso hasta ahora no cabe duda: todos los futbolistas considerados potenciales ofrecieron durante la temporada pasada un rendimiento acorde a dicho potencial, incluso, evolucionando, algunos, como Maroto, en facetas como el gol.

Nuevo contexto y adaptación

A lo largo de la temporada pasada, Julio Baptista y su equipo evolucionaron dentro de la misma idea, que parte de un dibujo a caballo entre el 4-1-4-1 y el 4-3-3. Fundamentalistas de la posesión, en el arranque del curso acumulaban mucha posesión en el primer tercio del campo, llegando a salir con el cuero jugado con el portero y con los dos centrales muy cerca de la cal. Conforme fueron pasando las jornadas, la producción ofensiva fue en aumento con idéntico mimo, exprimiendo el concepto del tercer hombre y buscando la profundidad por fuera de sus laterales.

El 'gol tipo', marca de la casa, tenía como asistente a uno de estos, proyectados hasta la línea de fondo, y como autor a un futbolista llegado en acompañamiento. El mayor matiz vino con la recuperación de Slavy, que permitió el uso de un 'nueve' puro tras jugar con un punta menos referencial durante mucho tiempo. Precisamente el oscense es uno de los promocionados y una de las grandes promesas que deberán comenzar a desarrollarse en una Primera RFEF que no dará tregua, al reunir a los mejores equipos de la 'vieja' Segunda B.

Esta nueva realidad puede llegar a condicionar las apuestas, lo que puede afectar a la confección de la plantilla y quizás a la propia idea, pues cabe pensar que el Promesas partirá de una posición menos superior o dominante que la conocida hasta ahora por Baptista. Seguro, querrá ser protagonista; habrá que ver si con más o menos jugadores de los que le han hecho ganarse una oportunidad, en ausencia de Baraja, merecida, y que supone un paso más en su afán por convertirse, más pronto que tarde, en entrenador de élite.