CORONAVIRUS

Detenido un negacionista por difusión de datos falsos y usurpación de identidad

El hombre, de 38 años, llegó a llamar a un equipo de Primera para informar falsamente de supuestos resultados de los test de coronavirus.

La Policía Nacional ha informado en el día de hoy de la detención de un hombre de 38 años, acusado de delitos de usurpación de funciones públicas, amenazas, incitación al odio, a la violencia y un delito contra la integridad moral a través de las redes sociales, así como calumnias contra autoridades y funcionarios públicos. "A los que estén pensando en suicidarse, cargaos a un político antes", es solo uno de los mensajes que había publicado.

A primera hora de la mañana, los agentes detenían Cuarte de Huerva (Zaragoza) a este negacionista del coronavirus. La operación Panacea, coordinada por la Comisaría General de Información y llamada así en homenaje a los sanitarios y la UME, ha durado varias semanas hasta que han conseguido dar con él.

Servidores extranjeros para evitar el rastreo

La Policía se puso sobre la pista al observar que había varios perfiles anónimos en redes sociales en los que se difundían mensajes de odio y violencia hacia cargos políticos e instituciones. Además, esta persona también daba datos falsos sobre la pandemia en España.

Para ello, el hombre de 38 años se servía de servidores extranjeros y tarjetas SIM de otros países que además cambiaba con cierta frecuencia. Todo para dejar el menor rastro posible y evitar ser encontrado. La Dirección General de la Policía, en una nota de prensa, asegura que era un peligro para la salud pública.

Usurpación de identidad

Además de los mensajes de odio y violencia, el individuo se hacía pasar por un cargo de un organismo público (el Instituto de Salud Carlos III según fuentes de EFE), para llamar a residencias de mayores, hospitales, medios de comunicación e incluso clubes de fútbol.

Según EFE, esta persona llegó a informar falsamente a un equipo de LaLiga Santander de que debía volver a hacerse las pruebas del coronavirus, pues algunas eran erróneas o positivas.

Este hombre atribuía "la farsa del COVID" a los medios de comunicación y profesionales sanitarios. Llegó a asegurar que los profesionales de la UME se dedicaban a entrar en las residencias de ancianos con el objetivo de acabar con ellos.

Entre algunas de sus lindezas publicadas en redes sociales, están los siguientes: "Todo esto se soluciona con un tiro en la nuca a Pedro Sánchez" o "Al colegio de médicos hay que prenderle fuego y punto". Además, expresaba su odio hacia los antivacunas, a los que hacía responsables de que la población no se lo tomara en serio por "hippies y perroflautas".