
La cruda realidad es que estamos tiritando, sufriendo pesadillas con el fantasma de la Europa League de fondo y cada vez más desencantados, más hastiados, menos ilusionados...
Es duro afirmarlo, pero la realidad es tan cruda como incuestionable. Hazard lleva camino de ser un fichaje invisible.
Uno ya no sabe si el verdadero Madrid es el del Clásico y del Inter o esta figura borrosa y descontrolada que naufraga ante enemigos envalentonados que huelen la sangre.
Mis amigos han cambiado el discurso: "Tomás, Mbappé es muy bueno y debe venir un día al Madrid, pero primero que Florentino fiche a Haaland". A mí me cuesta dar mi brazo a torcer.
Lucas Vázquez lleva la piel del Madrid impregnada en su camiseta y lideró con su espíritu la primera victoria oficial ante el Inter en este estadio mítico.
Han pasado cuatro años y los 30.000 madridistas que estuvimos en San Siro esa noche recordamos cada minuto, cada gesto, cada acción.
El canterano marcó a los 105 segundos y demostró a Zidane que debería ser titular en más ocasiones.
Mi perspectiva ha cambiado con Jovic esta semana, en la que ha metido tres goles como tres soles. En Serbia marcó tres goles como tres soles.
El único lunar lo pusieron las desafortunadas lesiones de Canales y Sergio Ramos. Seguro que pronto se recuperarán. España, el Betis y el Madrid les necesitan.

TOMÁS RONCERO
Ramos, la tierra para el que la trabaja
Contigo más que nunca. Sólo los valientes cometen errores. Este servidor seguirá en tu barco y luego muchos querrán subirse. Esto es como acaba, jabato.
Ante el Inter empatábamos, salió desde el banquillo en el 78' y a los dos minutos Rodrygo marcó el gol de la esperanza. Ese es Modric. Imprescindible.
Los profesionales están sometidos a tanta presión por el coronavirus que cuando acuden a las convocatorias con sus selecciones se relajan inevitablemente.
Tres potencias futbolísticas ante las que salimos airosos. Pero hay que pedir más. Esta España tiene juventud, talento y hambre, lo que escenifica con una presión sobre el enemigo.
Juanito sigue por aquí, como siempre, con su gorra del Madrid cubriendo esa cabeza que tanta guerra le dio por ser tan temperamental.
No digo que perdiéramos por Marcelo e Isco, sino que al enemigo le das una pista de que vas a salir confiado y relajado, convencido de que no te hace falta salir con toda la artillería.
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