¡Va-lle-kas!


Se alcance Leipzig o no, Vallecas se ha dado el gustazo de ver una Conference League enterita. Del Neman Grodno de la previa a unas semis con el Racing de Estrasburgo. El mejor barrio de Europa, como expandía el tifo previo a esta visita normanda, ha tenido su premio. El fútbol no le debe nada a nadie, pero cuando da tras haber visto más descensos que alegrías, toca saborearlo.
Decía Íñigo Pérez en la previa que el Rayo debía “prender la mecha y la afición pondría la gasolina” pero ese chispazo no fue ayer. Fue hace cuatro días, en el acribillamiento perpetrado por Guzmán Mansilla en el 3-3 contra la Real Sociedad. El equipo lo tenía fácil para arrojar la toalla viendo el injusto 1-3 y ahorrar esfuerzos, pensar lógicamente en Europa, pero ahí surgió lo que la gente quiere del equipo. Resistirse a hincar la rodilla. Nadie se rinde. Nunca. Ese fue, realmente, el gol al Estrasburgo.
Noticias relacionadas
Porque da igual las zancadillas desde el propio club con el precio y el sistema de venta pleistocénico de entradas o las preocupaciones que cualquiera tiene: el trabajo, la familia, la pareja... Por unos minutos, nada importa. Mientras el estadio atronaba con un “¡Va-llekas!” puedo jurar que los baños del estadio, hay necesidades que atender, se movían como si fuera un seísmo. Vallecas no sueña, Vallecas lo está viviendo. Como venían a decir en La Haine, película francesa de barrios y perdedores que se niegan a serlo, “L’Europe est à nous”.
¡Lleva el deporte contigo! Descarga la App de AS para recibir alertas al instante y configura en MiZona qué quieres leer, sigue a tus equipos y consulta sus partidos. Descárgala aquí. ¿Además buscas licenciar contenido? Haz clic aquí






Rellene su nombre y apellidos para comentar