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Laporta manda un recado a Tebas

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“Supongo que no nos impedirán registrar a estos jugadores”, dijo ayer Laporta en la presentación de Koundé. Un Laporta crecido casi hasta la euforia y con motivo. Le está dando a Xavi todo lo que este pidió. Ya pegó un buen empujón en invierno, con Adama Traoré, Aubameyang y Ferran Torres (Alves aparte, contratado antes, pero inscrito cuando se abrió el periodo invernal) para remediar una penosa situación del ataque, que Xavi encontró corto de elementos y largo de lesiones. Ahora ha completado la renovación con Christensen, Raphinha, Kessié, Dembélé, que por fin tragó, el citado Koundé y la gran perla Lewandowski. Y aún se esperan más…

Lo que no ha ido tan bien ha sido lo de las salidas. Laporta dijo que hasta el 31 de agosto queda tiempo, pero el campeonato empieza antes. El Barça se estrenará el sábado 13 ante el Rayo (que viene de un estupendo empate en Old Trafford, felicidades) y la pregunta es a cuántos de los nuevos podrá alinear Xavi si para entonces no se han conseguido las salidas de Frenkie de Jong y de Memphis, de sueldos altos y con buen mercado, y la tan traída y llevada rebaja de Piqué, que empieza a ser visto como un peso muerto. Las palancas le han dado a Laporta dinero para pagar los traspasos, pero ahora necesita esas salidas para cumplir el límite de gasto.

El control económico no es una arbitrariedad de Tebas contra la que Laporta pueda clamar, sino un modelo que ha sacado al fútbol español de su tendencia al derroche. Se acabaron los jugadores sin cobrar, los conatos de huelga, las concursales, el sistemático no pagar a Hacienda… Fue bueno para todos. Demasiada gente piensa ya (el propio Laporta lo dijo), que el Barça llegó a situación tan mala porque LaLiga hizo la vista gorda con Bartomeu. Ahora va a ser difícil que vuelva a ocurrir algo así, entre otras cosas porque el conjunto de la afición española, culés aparte, está escamado, casi escandalizado, por estos alardes del Barça. Presiento días polémicos.