Paciencia con Pacheta

No se mordió la lengua y lo dijo sin la típica y tópica autocensura que por lo general se imponen los entrenadores cuando se enfrentan a un nuevo proyecto. Pacheta fue explícito el día de su presentación: "Hemos venido a ascender". Y he de reconocer que ese relato destapó la valentía del técnico y también de la persona. Fueron muchas y muy sonoras las proclamas lanzadas por Pacheta en aquella rueda de prensa y su mensaje caló.

Ese discurso, para empezar, supuso un impulso dentro de un club cuyo encefalograma se asemejaba al perfil de una etapa ciclista entre Valladolid y León, y sobre todo significó un empuje anímico para una afición ávida de mensajes que realzaran y pusieran en valor al Real Valladolid. Me gustó mucho, lo compré. Pero cuidado, que Pacheta no se quedó solo en esa frase y también advirtió que "el ascenso no se logra ni en diciembre ni en enero. Vendrán momentos duros y baches inevitables". Aunque claro, nadie esperábamos que llegaran de forma tan abrupta y nada más empezar.

Tú, como yo, estás siendo hoy muy crítico y exigente con el entrenador y tengo la sensación de que esa crítica es aceptada y bien recibida. Porque Pacheta no es de esos técnicos arrogantes, engreídos, e impermeables. Me gusta su carácter, el ímpetu y la energía que transmite aunque a veces esto le lleve a pasarse de frenada en algunas de sus manifestaciones, ya sabes a lo que me refiero, a eso de que los aficionados despedirán con aplausos al equipo en las derrotas.

No me ha gustado nada lo que he visto en estas dos últimas jornadas, nada de nada. Pero tampoco voy a juzgar y sentenciar al entrenador por cinco partidos. Pacheta necesita tiempo y si pide calma y tranquilidad en estos momentos difíciles, ¿por qué no dársele? No creo que merezca menos crédito que otros. Al final, todos los entrenadores están sometidos al escrutinio de los resultados; todos… o casi todos.

Por cierto, Pacheta es responsable de muchas cosas y lo asume, pero no descuidemos a los jugadores. Tenemos una de las mejores plantillas de la categoría, no tengo duda de eso, unos jugadores de Primera, pero ya va siendo hora de asimilar que estamos en Segunda.