Nagelsmann añade pizarra al poderoso Bayern

Un equipo más sofisticado. Aunque Julian Nagelsmann no ha buscado cambios radicales y ha aprovechado la base del trabajo de Hansi Flick, sí se han empezado a apreciar algunos rasgos propios del joven técnico en los primeros encuentros del Bayern de esta temporada. El ex estratega del Leipzig no ha modificado tanto el sistema como es habitual en él -se trata de un entrenador muy intervencionista, tanto por los variados esquemas que utiliza como por los cambios de posiciones de jugadores que pueden desempeñar roles muy distintos en un mismo encuentro-. La base sigue siendo el 4-2-3-1 de Flick, aunque con matices en la salida de balón: Pavard se queda en la defensa con los dos centrales, formando de este modo una línea de tres; Alphonso Davies sube la banda y se ubica casi como un extremo, y Leroy Sané -o el que juegue en ataque en la izquierda- se ubica en una zona más interior para reforzar la media punta junto a Thomas Müller. El gran beneficiado de esta variante está siendo el lateral canadiense, cuya aportación en la fase ofensiva es cada vez mayor. Se mueve, además, por una zona que el Barcelona no tiene especialmente bien cubierta.

El desgaste del sábado. El Barcelona cuenta con una ventaja que no se puede infravalorar: descansó este fin de semana mientras el Bayern se enfrentaba como visitante a uno de sus principales rivales de la Bundesliga, el RB Leipzig. Aunque ganó el partido por 1-4, el cuadro de Nagelsmann tuvo que competir con intensidad: la primera parte fue muy igualada y sólo se desequilibró por un penalti por una mano totalmente innecesaria de Kampl, y en la segunda, aunque pronto sentenció a la contra, tuvo algunos minutos de agobio tras el 1-3 de Laimer ya que el cuadro de las bebidas energéticas amenazó de verdad con volverse a meter en el partido. Fue, además, un choque de ritmos altos, disputas y presión adelantada, por lo que el desgaste fue importante. Encima, se lesionó Serge Gnabry antes de terminar el primer periodo e incluso Lewandowski fue sustituido por precaución en el segundo.

Musiala es la gran aparición. A estas alturas ya no podemos hablar de revelación: Jamal Musiala es toda una realidad tanto para el Bayern como para la selección absoluta de Alemania. Capaz de deslumbrar en cualquiera de las posiciones de la media punta, sobresale por su capacidad para eliminar rivales y por su impresionante olfato goleador. A sus dieciocho años, y pese a no ser aún lógicamente titular indiscutible, lleva ya once goles con el primer equipo, una cifra muy prometedora si tenemos en cuenta que no es delantero puro. Ante el Leipzig entró por Gnabry, se situó en la banda derecha y marcó tirando una diagonal para acabar rematando desde el palo opuesto, demostrando que su dinamismo y entendimiento del juego son también de primer nivel.

Una pareja de centrales nueva. Tanto David Alaba como Jerôme Boateng, los titulares en el eje de la defensa del Bayern campeón de Europa de 2020, han abandonado el club este verano. Ha llegado Dayot Upamecano, que posee grandes condiciones pese a asumir a menudo riesgos excesivos con el balón. Su acompañante está entre Niklas Süle, que ya estaba en la plantilla y gana ahora más protagonismo, y Lucas Hernández, que definitivamente pasa a ser considerado como una primera opción en el centro de la defensa.