España sigue flojeando en las dos áreas

Muy mal resultado, porque viene a sumarse a aquel empate ante Grecia que nos hizo encarar el grupo con un déficit de 2 puntos. Importaba mucho no perder en Suecia, pero no se dio porque, de nuevo, España fue un equipo con buen manejo del balón y soltura en el juego… de área a área. En las áreas es otra cosa. En la contraria, acertó Carlos Soler en un pase cruzado de Jordi Alba que sobrevoló a Ferran, a cuya cabeza iba dirigido, y lo aprovechó el valencianista en un perfecto bote-pronto. Pero, a pesar de tanto dominio de balón, poco más remate tuvo España, ni siquiera en el largo tramo final, en el que Suecia se dejó embotellar.

Eso en un área. En la otra, lo de siempre. Con poco, Suecia nos hizo dos goles. El primero, a los 11'' de sacar de centro tras el gol de Carlos Soler. Un mal entendimiento, una vez recuperado el balón, entre Koke y Busquets dejó la pelota a pies de Isak, que fulminó. El otro llegaría por obra de Claesson en una buena jugada de Kulusevski, pareja de Isak en el ataque y constante pesadilla. Y rozaron el gol varias veces más. La defensa no estuvo firme ni tampoco su parapeto en la media. Y además los suecos aprovecharon varias veces nuestra confianza con el balón para robárnoslos en la frontal del área y darnos grandes sustos.

Nada nuevo: ya vimos durante toda la Eurocopa un equipo de buen son pero débil atrás y con bastantes dificultades para el gol. Lo de ayer fue algo peor, porque Busquets y Koke estuvieron regular al principio y fueron a peor. Gerard Moreno apenas entró en juego y Morata hizo bien todo lo que no fuera estar al remate. Cuando Suecia se encajó atrás, atacamos en malón, con arrebatos espectaculares de Adama por la banda y centros de todos al barullo sin rematador de estatura, porque la posición de '9' quedó confiada a Ferran. En fin, un mal partido en un mal día, porque la derrota nos pone mirando a una complicada repesca en la que de 12 pasarán 3.